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miércoles, 25 de mayo de 2011

Sería una Revolución

Si no se tratara de la generación menos empática de esta era. Si la psicología dice que a mayor exposición ante algo que nos asusta más fácilmente superamos el miedo, me preocupa que suceda lo mismo con el dolor y la injusticia. ¿Será posible que al verla tanto y tan seguido en medios electrónicos nos vamos volviendo inconmovibles al sufrimiento de los demás?, ignoro la respuesta pero no sería descabellado imaginar que sí.

Este es tal vez el post opuesto al que escribí en diciembre sobre la escritura e Internet como paliativos para la necesidad de comprensión y comunicación. Las redes sociales también han servido como escaparates a un ego con una actitud prefabricada que demanda un exceso de atención y exige un trato de celebridad. Últimamente me asombra la firmeza con la que expresamos una opinión cuasi asegurando la posesión de la verdad absoluta y denostando todo aquello que osa ponerse en nuestra contra. -Yo de antemano intento confesarme ignorante y visceral, por mucho que mis juicios y percepciones suenen a tratados dogmáticos más propios de alguna fanática religiosa del medievo-.  La mayoría de los usuarios de internet se denominan "Digital natives" y abarcan desde los nacidos en los años ochenta (los que ya vamos pa' los treinta) hasta los fetos que podemos ver gracias a ultrasonidos. En la historia de la humanidad ha sido la juventud utilizando nuevas tecnologías la que ha logrado cambios sociales significativos. Nuestra época se diferencía porque esa innovación es global y simultánea. Este video de una conferencia de "Digital Natives with a cause" tiene más de un año y fue grabado antes de la revolución en Oriente Medio. En él se menciona (min 18:18) una campaña realizada en la India en contra de extremistas que golpearon mujeres por vestir inapropiadamente (o sea, no a la usanza hindú) y pretendían casar a parejas sorprendidas besándose en la calle el día de San Valentín. The pink chaddi campaign consistió en enviar ropa interior color rosa a políticos que apoyan estas medidas y leyes extremistas. Se mandaron más de 200,000 y no todas eran nuevas o estaban limpias. Lo maravilloso de esta protesta es que fue organizada sólo por una mujer y únicamente con una herramienta: Facebook. ¿Suena familiar?

Los jóvenes de México se quejan de los medios, llamémosles, tradicionales de protesta y al mismo tiempo se burlan de aquellos que surgen y parecen ingenuos en redes sociales e internet. Es cierto que reaccionamos con más fuerza ante estímulos que nos afectan personalmente, pero qué pasa entonces con la sabiduría popular que reza "Cuando las barbas de tu vecino ves cortar...". Pocas cosas logran irritarme tanto como la desaprovación de la indignación de otros ante una injusticia sólo porque ésta los afecta directamente (analizar si tal denuncia es justa o no es harina de otro costal). Para mí este es otro de los síntomas de la poca empatía que han desarrollado las nuevas generaciones de seres humanos. Por eso estoy empezando a pensar que una protesta en internet no debería ser del todo vacua sino una forma evolucionada de reclamar y exigir, son nuevas maneras de compromiso político y activismo social. Sé que México no es Oriente Medio pero de cierta manera me parece incomprensible que existiendo los medios para acceder y comunicar información fácilmente a millones de personas, aquí sean mayormente usados para fines publicitarios. También se le pide demasiado a los grupos ciudadanos carentes del poderío de una maquinaria partidista ¿Qué va a pasar después? ¿Por qué no proponen formas más efectivas de protesta? A lo que yo intento responder: Una avalancha de nieve no comienza sabiendo qué dirección tomará, simplemente se forma y sólo adquiere fuerza cuando es lo suficientemente grande". Quienes piensan demasiado en la porvenir poco pueden hacer en el tiempo presente. Los debates que resultan son como "vamos a ver qué argumento es el de la razón" sólo atraen desaliento y desconfianza. Lo grave no es que una protesta se vuelva nada, lo alarmante sería que ni siquiera se hiciera.

Me altera el ambiente del país en el que vivo, mucho. Me preocupa mi familia y su seguridad a pesar que hasta ahora sólo han sido amenazadas tibiamente por la situación nacional. Luego pienso que no quiero ser una viejita sin pensión ni seguridad social. Y no es que le pida al gobierno que me los dé por mi linda cara de ciudadana mexicana, lo que le exijo es que me explique la razón del porqué no, más aún si pago impuestos y debo temerle a su policía, reírme de las propuestas electorales de sus candidatos, llorar al ver el nivel de su educación básica, enfurecer con el cinismo de sus políticos. Por eso simpaticé tanto con los indignados de Sol y su bizarro intento de mayo francés en 2011. Con todo y que los votos nulos continúan demostrando que son los mejores aliados de la derecha y las minorías politizadas. Para que la votación en blanco pudiera conseguir lo que se propone -una probable elección anulada, una reforma electoral importante- se necesita una participación ciudadana convencida de que es mayoría. Y en México la mayoría es la que está convencida de que no importa que hagan, nada va a cambiar.

Un gobierno como el que tenemos, que sólo se preocupa por mantenerse en el poder, no puede llamarse democrático, menos aún si los remedios que utiliza para la solución de un problema son sólo pensando en quedar bien a corto plazo. Es un gobierno que piensa a futuro, sí, sabe que en el futuro ya no estará a cargo y el problema será de otro. Aquí sólo se tapa la fuga, no se cambia la tubería.

En México existe la doble moral y no es sólo la que se refiere al aspecto sexual. Lo es en el sentido de que se cree que somos culpables de las desgracias que nos ocurren. Si me asaltan es mi culpa por descuidada, si me violan es mi culpa por descocada, si me corren es mi culpa por no hacerle a la... no ser lambiscona. Es verdad, casi siempre parece que excusamos al verdadero culpable: el delincuente. "¿Es que a quién se le ocurre traer el iphone en el metro, estacionar el coche en una calle obscura, andar a las once de la noche sola en la calle". Sumemos esta actitud tan nacional con el resultado del estudio linkeando en la primera línea de este post, ahí tienen a su comprometida y revolucionaria juventud.  Es imposible cambiar una sociedad, mejorar un gobierno, sin la participación cuidadana. Estamos frente a un círculo vicioso muy desalentador. La democracia no termina con el voto, empieza con él.

Los cambios ocurren porque existen modificaciones, evoluciones, transiciones. Porque algo deja de ser como era. Que las cosas sean de una forma no significa que sean correctas. Que así sea no quiere decir que deba ser. Pero dudo que sólo debamos esperar con la vista fija al monitor.


P.D. Lindo ejemplo el de ayer cuando varios en twitter dimos RT a la foto que tomó Kyuutz donde se aprecia a militantes del PRI (acarreados, cof, que diga, simpatizantes de Eruviel Ávila) montados en una camioneta propiedad del gobierno del Edo. Mex. Incluso el candidato figura entre los usuarios que han visto recientemente la foto. Menudos idiotas los que manejan la cuenta.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

El amor de mis amores.

Como sucede a veces con algunos amores, puede ser difícil entender porqué te amo. Cuando hace poco una amiga cuestionó mi adoración tan sólo por la capital, reflejada en mi pseudónimo bloguero, no pude sino explicar que era tan simple e inocente como el amor de El Principito a su Rosa: la amo porque es mía. México, yo te amo por ser mío. "Si yo conozco el cielo es por tu cielo, Si conozco el dolor es por tus lágrimas, Que están en mí aprendiendo a ser lloradas.", dice el poema dedicado a ti que más me gusta.

Quiero darte un corporeidad imposible, ente intangible de mi patria. Muchas de mis alegrías son transitorias y modeladas con la materia de las ilusiones, como lo han sido las tuyas. La muerte y su cúmulo de miedos y dudas también me atormenta como a los primeros mesoamericanos. Eres tan contradictorio, tan vasto y tan complejo que es imposible definirte. Solemos, ambos, autoboicotearnos.

Leo poesía náhuatl sorprendiéndome de lo melancólica que es, de que el tema de preocupación principal es la fugacidad de la vida y la incertidumbre de la muerte, de una melancolía muy vecina de la tristeza. Sin embargo nos educan con el arquetipo del mexica festivo, alegre y bailador. ¿Ves? desde entonces había un claro conflicto.

A sabiendas de que no se cumplen doscientos años de independencia (esos serán en 2021), sin duda alguna los insurgentes tenían incalculablemente más valores, ideales e integridad que cualquier político mexicano de la actualidad. Insurrectos excesivos para casi todo, como caballos que se desbocan después del encierro sin sopesar consecuencias, ingénuos, casi incorrompibles. Si estaban buscando lo que hoy llamamos "el hueso", al menos pusieron toda la carne al asador, se jugaban la vida, no los podré ver como los panzones demagogos y miedosos que ensucian el Congreso de la Unión. El gobierno de Felipe Calderón, iniciado en la controversia de un fraude y ahora empapado de sangre, es el peor marco para esta celebración. Un país se construye de mitos, de rituales y de tradiciones ¿En qué pinche imaginación escasa se desea la exclusión de eso?. Quisiera pedirte perdón por todos aquellos que te pinchean, putean y mierdean por lo que hacen tus habitantes. Al menos yo tengo muy clara la frontera entre "México" y "mexicanos culeros". Rendirle homenaje a hombres encumbrados -tal vez algunos de forma dudosa- en héroes, no debería se irritante. Bajo el cinismo del siglo XXI, las empresas de estos hombres sólo podrían ser comparadas con las acciones de ciudadanos como Esteban Cervantes Barrera, el hombre que en Balderas enfrentó sin titubeos al desequilibrado que disparó contra la gente a quemarropa. O Francisco Manuel Villaescusa, el joven chihuahuense que estrelló su camioneta y entró a rescatar niños en una de las tragedias que mayor vergüenza nos provocan.

Yo también estoy harta de las injusticias, pero estoy más cansada de la queja estéril. Tengo que vivir con la idea de que no puedo hacer nada por cambiarte y no quiero caer en el cliché de "unidos podremos lograrlo" VS "los mexicanos son apáticos", ésa también es una discusión perenne y vana ¿Cómo carajos ser participativos cuando parece que todo aquello que emprendemos juntos parece destinado al colosal fracaso? ¿Cómo sentirnos libres de festejar el nacimiento de la idea de Nación independiente en un año cómo éste?: el año que más me ha dolido leer un periódico, el año que he sobrepasado varias veces mi capacidad de asombro ¿Cómo? ¿Cómo no sentirnos culpables de expresar alegría si nos rodean barbaridades? siendo expertos en la autoflagelación y embarrados aún de la moral católica, la penitencia parece lo único admisible en tal entorno. Tú deberías merecer el mejor de los pueblos, la más basta de las celebraciones. Trabajo porque los sinónimos de identidad mexicana sean equidad y tolerancia, tan lejanas aún.


Yo sí quiero festejarte, lo he hecho cada año y entiendo qué molesta tanto de esta vez. A mí no me engañan con que es el gasto, por gastos más estúpidos se han quedado callados. Tampoco me trago que es por la mercadotecnia abrumadora, pasa lo mismo con todas las fechas importantes del año. La realidad es que no podemos, no creemos merecernos nada: Lo mexicano es chafa. He ahí al puto favorito de la desgracia. La violencia en la que está sumida nuestra sociedad parece que regocija a cierto sector ávido de masoquismo y derrota. Me es difícil entender que en mi país, algunos de mis compatriotas parecen regodearse en la mediocridad. Y sin embargo también tienen una faceta claramente opuesta.

Un extranjero me dijo cuando estaba en Europa "ustedes son los seres que más sufren al estar lejos de su país. Extrañan demasiado su comida, a su familia y todo lo que tenga que ver con su nación". Yo, por ejemplo. En Francia me sentía disminuida al no poder traducir mis mexicanismos, con una personalidad un tanto frustrada sin hablar español.

México, eres como un veinteañero, uno muy deprimido y en plena crisis. Ninguna alternativa te satisface, quieres escapar de ti mismo. Te hundes sin rumbo. Y tal vez para olvidarlo todo, te empedarás en tu cumpleaños doscientos. Te haré compañía.

martes, 22 de diciembre de 2009

Movimientitis


Nunca he negado los alcances de mi cursilería idiota-ignorancia buenaonda-. Soy crédula, soy muy gente, muy pueblo. Cuando escuincla me hacía mucha ilusión pegar la bandera de México en la ventana de la sala de mi casa durante septiembre, prender un corazón de terciopelo en el suéter de primaria el 14 de febrero, hacerle el alhajero con pasta y pegamento a mi madre para el 10 de mayo. A la fecha algunas fechas -reincidencia necesaria- todavía "me mueven".

Dentro de mi ingenuidad y romanticismo exacerbados, me maravilla la idea de creer que hay millones haciendo lo mismo (y casi por motivos similares) el mismo día -cosa que a los cínicos asquea-. Mantener una tradición. Pareciera que es ahí cuando realmente se expresa una democracia (dado que electoralmente es muy difícil): demostrar que somos millones aprobando-festejando-criticando algo. Por eso también me motivo con algunas marchas y protestas. Creo que la demostración de descontento es de suma importancia en una injusticia, aunque de antemano se sepa que no la revertirá. Soy idealista.

Cuando surgió en twitter el "movimiento" #internetnecesario, no lo reprobé. Creo que toda persona puede quejarse de cualquier cosa si ésta la afecta. No me gustó en lo absoluto que se dejara de lado una manifestación más enérgica en otros incisos de la reforma fiscal, los que SÍ eran en perjuicio de TODA la nación. A su vez, me enojé cada que leí que alguien los pendejeaba a niveles exagerados y se rasgaba las vestiduras. No creo que el uso de insultos y groserias sin argumentos sea posible demostrar que se tiene la razón (y lo digo yo que soy muy mal hablada). Después la gente se quejaba en twitter de #red. El primero de diciembre se hacía un esfuerzo (otro) en la lucha contra el Sida. Lo que no me quedaba claro era por qué para todos era la más vital de todas las acciones ponerse un condón. Ninguna organización de salud, gubernamental, civil, realizó una campaña al menos medianita para examinar gratuitamente. Punto y aparte que el sida, problema grave de sanidad en México, no es ni de lejos el horror que sí es en África. Las campañas de educación que hemos tenido desde la primaria, sólo han servido para tenerle pavor a la enfermedad, y por ende, una especie de asco que ni a la lepra en tiempos bíblicos. Por eso nadie cree que la tiene ni que la puede adquirir, y qué horrible ir a hacerse una prueba "¿Por qué si sólo he estado con mi novio y llevamos 3 años juntos?", yo le diría "Reina, ¿y tú que sabes si te pone el cuerno o si alguna exnovia se lo puso a él?". Quiero ver que todos los valientes que tuiteaban con tanta dedicación, vayan a hacerse un elisa (quiero creer que saben qué es un elisa).

-Tampoco me imagino haciendo 365 días todo: festejar a mi mamá, y a mi papá, y a mis sobrinas, y a mis amigos, y pensar en el cáncer, y en sida, y en los muertos, y en jesusito en el portal, y en el medio ambiente, y... ¿De verdad podemos soportar reflexiones de varios temas diariamente?.-

Y luego era yo la que andaba usando un hashtag. Qué cosa más deprimente es el Teletón, pero lo digo por las razones contrarias a su intención (o tal vez son las correctas, pensándolo bien). Genera más morbo que leer el TV notas. Es vender la miseria humana, como un concurso de "ver qué niño está más jodido-babeante-tullido-chillón". Pues que me pongo a molestar al twitter del Teletón: He ahí una forma de manifestación idiota y reaccionaria, improductiva, intrascendente, liberadora de ira si acaso... Entonces me doy cuenta que para algunos que se unen a una causa (como pegar en tu avatar un listón rosa en referencia al cáncer de mama) lo hacen para liberar su conciencia. "YO Sí HAGO ALGO, A MÍ Sí ME INTERESA, sísoyunserhumano". Sí. Sí pero no. Eso es nomás para no quedar como un idiota insensible, o bien para sentirse parte de algo, y la forma más sencilla, gratuita y ligerita de hacerlo es por medio de "La Web 2.0: el lugar donde usted se definirá a sí mismo". Ajá.

Si algo te inquieta, ¿por qué únicamente expresarlo en bits?

Aunque no confío en la gente que no apoya-milita-sigue-quéjose de algo. Lo que sea (no fanáticos extremos, eh). Me hacen dudar. ¿Tienen sangre en las venas? ¿Se creen panaceas de la razón o son tan egocentristas que no se dan el lujo de juntarse con otros ni en cuestiones que les atañen?. Soy tierra fértil para embaucadores (a veces).

Los cínicos manejan a los ingenuos.

Y estoy posteando algo que muchos ya saben y tienen muy masticado, pero nosotros el vulgo, no.
Después llegaría el asunto de #esclavosliverpool. Antes de investigar di por hecho que al leerlo en twitter era cierto, entonces procedo a erretearlo y toda la cosa. Al paso de las horas la gente se indignaba más y más, el rumor se esparcía. "Alguien" hizo un llamamiento para protestar afuera de Liverpool Parque Delta. Rescuerdo haber leído muchos tuits de personas que estaban preparándose para ir, escribiendo cartulinas, planeando volantes. Hasta Ricky Matin estaba consternado. Entonces decidí asistir y ver con mis propios ojos qué chihuahuas estaba pasando, tener info de primera mano, que no me enterará por un reportaje tendencioso o por información manoseada -creo que eso último fue un pleonasmo-.

Sorpresa: llegué veinte minutos después de la cita y no veía nada. NADA, caminé alrededor de la plaza, entré a la tienda, examiné con la mirada a quienes pasaban "¿Cómo luce un tuitero indignado?". Estaba apunto de retirarme cuando noté a alguien grabando la fachada de la tienda y distinguí la palabra "esclavos". Luego encontramos a otros tres. Nadie más. Los policías fueron a corrernos, quesque porque la banqueta también es de liverpool porque acordó con la delegación arreglarla y ponerle bonitos arbustitos por lo tanto si quieren nos pueden correr. ESTÁBAMOS EN LA CALLE, por favor. Nos retiramos porque hacerse de palabras con un poli que finalmente está obedeciendo las estupideces que le pide un patrón culero no es muy diferente de lo que todos hemos hecho alguna vez en un trabajo, "pobre güey qué culpa tiene" les dije a quienes estaban conmigo. Dejamos las inmediaciones (palabra de reporteril que me hace sentir elegante usar) del complejo comercial una hora y veinte minutos después de la cinta inicial. CINCO personas. Agarré mi iphone para checar el hashtag, llegaban tuits cada 3 minutos...¿Donde estaban todos los iracundos e indignados ciudadanos?...

De regreso a casa platiqué con N. Me dijo muchas verdades. Entendí mi precipitación y lo fácil que es convertirse en el títere de un interés ajeno, lo ingenuos que somos muchos al leer y creer que porqué una nota está en un sitio de noticias o wikipedia, es cierta. No estamos tan alejados de los zoquetes que donan al Teletón. El "alguien" que invitó a la manifestación llegó casi dos horas después de lo acordado y tuiteó (con fotos y todo) lo que le dijo el policía, todo sus reportes en tiempo real fueron para esgrimirse como víctima del sistema y ejemplar ciudadano que se asquea de la indiferencia de los compradores del centro comercial. Me molestó que todo pareciera orientado a hacerse de reflectores.

Sigo sin saber si es cierto que la gente en un albergue de Iztapalapa manufacturara bolsas o empaques para Liverpool (acá esta un artículo que me pasaron vía twitter). Cada día confío menos en los medios de comunicación (dado que ninguno tuvo a bien investigar más a fondo ya sea la calumnia a Liverpool o denunciar el muro infranqueable construido para defenderle de sus chanchullos). Lo que rescato de la experiencia es que tristemente lo que pasa en internet se queda en internet. Somos guerreros...en un escritorio.

Y qué cosa más bonita y divertida es la campaña de Tu Mero Mole para Amo de las redes sociales. Favor de ir a ver el blog de la campaña: http://semosmole.blogspot.com, apoyen al candidato de todos. Si creen que nos las estamos tomando en serio y que todo esto es para que Mole gane en celular, qué equivocación (bueno, ya si se lo gana que tuiteé más, digo yo). Es una GRAN parodia, una burla a las campañas políticas, publicitarias, e incluso a los #movimientos de Twitter -un poquito también es por qué nos da mucho coraje que cualquier babotas se crea el muy chingón de una red social si no sabe ni escribir y/o recurre a la trampa para ganar, ahí les hablo a estos dos.-

Lo curioso es que a mucha gente le molesta la broma "deberían tomarse todo más en serio", Ajá. cuando lo hacemos nadie nos pela y sólo es bilis derramada en #tuitsinnecesarios. Si nos ponemos solemnes, malo, si nos portamos zoquetes, también.

En fin, la cosa es que estoy hasta el copete de la protesta a lo güey. Saludos a todos aquellos que hacen algo más allá de quejarse, y que no necesitan el reconocimiento de un público que los mire con admiración.

jueves, 26 de noviembre de 2009

No manejaré

Cuando entré a trabajar a las oficinas de periférico, pensé que iba a aprender a manejar y tendría auto. Tomé un curso y hasta circulé por avenidas chonchas, sin embargo no aprendí a estacionarme y llevo más de dos años sin tocar un volante. Descubrí que lo mío, lo mío, lo mío, no es manejar. No es por que lo hiciera mal -en contra de lo que muchos puedan pensar- es porque NO ME GUSTA. También descubrí que no me agradan los autos. Muy caros, muy sucios. Recuerdo que durante aquel cursillo, mi instructor usaba un Tsuru modelo noventa y pocos. Me resultaba incómodo que algunas personas me rebasaran o me voltearan a ver con aires de grandeza sólo por el auto donde venían trepadas, como eso si les diera derecho a manejar peor que cafres, como si el espacio de la calle lo pagaran con el valor de su pinche carro. En una ocasión durante un alto, un pelmazo que venía en un...chale, es que ni me sé los nombres de los modelos, bueno, venía en uno muy caro, dirigió su mirada hacía mí como diciendo "pero en qué pinche lata vieja te mueves... ¿Acaso desde tu pobreza no me encuentras irresistible, nena?". No es un delirio ni lo que algunos denominan como "resentimiento social", no, se puso el semáforo en verde y el güey ése seguía mirándome y haciéndose pendejo, pffff, mejor avancé yo, no sin antes hacerle la jeta de hartazgo más culera de mi vida. Pendejo-métete-tu-nave-a-ver-si-te-cabe. Vamos, es la PEOR y más pendeja medida de status económico. Con la ropa es distinto. Con la educación es distinto. El auto es el único lugar donde te "valoran" antes de verte o escucharte o conocerte. Muchos amigos y familiares se sorprenden de que a mi avejentada edad y después de algunos años de trabajar, aún no tenga auto. "Ha de estar bien jodida", piensan. Babosos, no hay cosa que se devalúe más que un coche. Y encima la tenencia, y encima el seguro, y encima el servicio, y ay de ti, pero ay de ti donde choques y el seguro no lo cubra. No gracias, cuando quiera algo que me chupe el dinero peor que un vástago, mejor me compro un perro.

¿A quién no han estado a punto de arrollar vilmente? ¿Cuántos automovilistas te han tocado el claxon para que atravieses más rápido una calle? ¿En qué momento dejan muchos de ser personas al momento de subirse a su auto?

Ya que ha quedado claro el primer punto del por qué me desagradan los autos, pasemos al segundo. ¿En qué cabeza obtusa cabe la idea de que TODOS debemos-deberíamos manejar un automóvil en una área metropolitana con 20 millones de habitantes, vialidades estropeadas y centralizada? Me queda claro que a los primeros que dicha idea les parece perfecta es a los potentados de la industria automotriz y petrolera. Y resulta aún peor la creencia de que poseer un auto sea la felicidad máxima de un trabajador y ahí se vean reflejados los esfuerzos de años de ahorros -o de años de pagar un crédito-. Gran ironía: ¿Para qué utiliza el trabajador un auto?, básicamente para ir a esa oficina esclavizante al igual que otros miles y hacer de las calles el monumento a la lentitud. Me da la impresión de que en lugar de que el auto sea de su propiedad, ellos son la de él. "Es que no puedo ir a comer-salir-tomar café- porque tengo que pagar la mensualidad de... y me quedo bien bruja".

Hace un par de semanas tuve que ir a Bosques de las Lomas. Llegué más rápido en metro (en hora pico, qué placer) y camión -los camiones nuevos de Reforma son tan limpios y eficientes-. Puedo leer, ver gente, burlarme de peinados horrorosos, escuchar conversaciones ajenas y altamente twitteables, ir viendo la calle y a la gente en ella . Puedo OBSERVAR. No negaré que al mismo tiempo se está más expuesto a cierto tipo de atropellos y situaciones desagradables. Pero yo prefiero todo eso a manejar... y a contaminar (ay, todañoña).

El tercer punto es el más obvio: la polusión. Asco. La cantidad de gasolina que quema un auto de 4 plazas que sólo ocupa UN oficinista estresadito. Mi hermana mayor trabaja en Santa Fé -pobre mujer- y pasa por compañeros de trabajo al metro Hidalgo de tal manera que no se "deperdicia espacio".

Crean o no (como si se tratara de religión, háganme el favor) en el calentamiento global, a mí sí me da náuseas el hedor de las avenidas muy transitadas además de ver la nata mugrosa alrededor del Dé_éfe. Y más asco me da ver tanto conflicto-dependencia petrolera.

Tengo la suerte de vivir cerca de un metro y de no ser penosa para pedir aventón.

Lo único que venía a decir es: no insistan, no me voy a comprar un auto. No ahora. Prefiero usar mi dinero de otra forma, una más provechosa.

P.D. Olvidaba que también me da mucha ñáñara atropellar a alguien por andar en la pendeja -algo relativamente común en mí-, también incluyo en este apartado el miedo a un choque que sea mi responsabilidad.

domingo, 15 de noviembre de 2009

La cagada

"Yo confieso, antes ustedes lectores ansiosos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y votación. Por mi culpa-por mi culpa-por mi GRANDE culpa. Por eso ruego a Chilangelina siempre indulgente, a los bloggers, a los twitters y a ustedes compatriotas para que intercedan por mí ante la patria demandante."

Me cuesta trabajo decirlo, confesarlo. Y me cuesta más aceptar que me vieron todita la cara. Al menos no estoy sola, somos yo y otros catorce millones novecientos dieciséis mil novecientos veintisiete mexicanos (o eso dice el IFE).

En julio de 2006, yo voté por Felipe Calderón.


¿Qué?, ¿se la creí, se la compré?. No. Mi voto fue algo parecido al voto útil, elegir a quien consideré "menos peor". Varios de los simpatizantes del AMLO han expresado arrepentimiento post-electoral, no me juzguen por ahí. No quiero caer en disputas estériles ahora, mi opinión de Andrés Manuel López Obrador no ha cambiado significativamente desde el año dos mil, vamos, yo no me fui con la finta de el "peligro para México", la campaña que ahora entiendo como excesiva y de mal gusto, pero que en 2006 consideré de rudeza necesaria, puercota, pero "en la guerra y en el amor, -y la política- todo se vale". Este post es una especie de expiación malhechota.

"Estaríamos mejor con Lopez Obrador"... nadie puede saberlo con certeza. Sólo sé que el presidente de México es el mismo por el que yo voté, y traigo un cargo de conciencia enorme. Error tras error, cagada tras cagada, las siento como responsabilidad propia. Es horrible. Peor aún el hecho de que por una cuestión política se me etiquete sempiternamente de "derechista", "yunquista", "retrógrada", "mocha", "burguesa", etc. Yo nunca he descalificado a NADIE por sus desiciones políticas ni tendencias partidistas. Una persona es más compleja que la bola de idiotas por los que se siente representado. Lo que he aprendido desde mis dieciocho años (cuando voté por vez primera), es que ningún partido es ideal. En todos hay corrupción, tranzas e idiotez. Tal vez soy conservadora para la pseudo izquierda mexicana, y demasiado liberal para la ultra derecha. Ha decir verdad nunca he podido sentirme plenamente identificada con ningún partido en mi país.

Años después ya decepcionada, me emocioné con la idea de anular mi voto. "Para que sufran los canallas", ajá. Resulto el tiro por la culata más infame: el regreso del PRI y la consecuente aprobación de reformas que en lo absoluto representan la voluntad del pueblo mexicano.

Siento que cualquier cosa que haga va a estar mal. si voy a una marcha, mal, si no voy, también, si anulo mi voto peor, si voto...cargo de conciencia seis laaaargos años. Ojalá y en el momento necesario sepa decidir mejor. He pensado que probablemente en las elecciones de 2012 el "voto de castigo" sea el imperante. El tiempo nos lo dirá.

La corruptela política me ha colocado en una incertidumbre paralizante.

viernes, 17 de julio de 2009

¡Santas equivocaciones, Obama!

Tendrá problemas de visión corta, o bajo ángulo de.

Dos casos de la poca visibilidad de Obama. De que la caga sin querer, la caga.

Un ejemplo de que nada es lo que parece."Caught the wrong second of a two-second story."



Pero Sarkozy sí es un fisgón calenturiento, al parecer. (¡Ja!).No es que lo hubiéramos sospechado por Carlita Bruni, no, no.



¿Se le perdona todo por ser el presidente del gabacho?. Acabamos de acordar que es la primera vez (al menos en nuestra vida) que sentimos afinidad por un presidente gringo, pareciera que lo amamos, que todo va bien, por que está guapo, y tiene un perro nuevo, y familia flamante, y esposa aplaudida por diseñadores mundiales, tan maravillosa. Tan quebrantable. Tan frágil.

martes, 30 de junio de 2009

Decidirse: votar o anular.

La decepción. Durante años hemos vivido conociéndola y reconociéndola y volviéndola a conocer. Por que por alguna extraña razón, a diferencia de otros animalitos de la creación que erran y no la repiten, nosotros siempre queremos creer que ahora sí "es de a de veras", que ahora sí "es cierto", que ahora sí "es diferente", que ahora sí "son tiempos mejores", que ahora sí "éste es el bueno".

Y hasta ahora... ninguno.

La frase que muchos abrazan es "yo voté por %$##%&$%& en 2006, pero ahora me arrepiento", comentario que aplica para ambos candidatos. Después de sexenios llenos de desengaños, legislaturas de hueva, ¿qué podemos hacer?, ¿cómo mostrar el descontento?. Una marcha no serviría de nada. Recuerdo con pesar que algunas vez intenté promover un boicot contra el alza de precios en los supermercados (cosa de hace más de una década) y la gente sólo nos miraba atónita y desinteresada. Basta ver unos meses atrás que pasó con la iniciativa internacional de "la hora del planeta". Estoy convencida que cualquier movimiento social masivo en México es imposible. Somos apáticos, y lo que es peor, somos ariscos (igualito que la burra, no éramos, nos hicieron).

La cosa se tornó más horrorosa en 2006, nos dividimos. Yo tuve SERIOS problemas con amistades y familiares. Habrá quien piense que tal algidez era benéfica, yo no lo percibo así. Si bien es cierto que se agradece que la población tuviera mayor participación y opinión política, yo creo que mucho de ello era más cercano a un fanatismo ciego y a una percepción obtusa, sin asomo de matices. El bueno era muy bueno y el malo era muy malo.

¿El voto nulo será lo que necesitamos?. Lo dudo, pero vale la pena intentarlo. Los más perjudicados serán los "partidos chicos", dado que los "grandes" tienen ordas de militantes que los sacaran del bache. Lo que realmente temen es perder su dinero, que diga, su registro. Estas elecciones serán votadas por minorías politizadas. Por gente en un pueblo a la que le dan un celular con cámara a cambio del voto "pero me traes la foto que muestre que votaste por nosotros". ¿Quihubo?, la tecnología al servicio de la partidocracia. El voto nulo no les está quitando el sueño, a pesar de que se muestren preocupados por él. Lo importante sería comprobar, si los mexicanos podemos organizarnos así, nomás de boca en boca (de blog en blog), de puritito coraje colectivo. CORAJE-HARTAZGO COLECTIVO. Ya no creemos en sus promesas. Nos burlamos de sus jetas en los anuncios, de sus eslógans forzados, pendejos, y demagogos. De los estribillos de jingles ridículos. De los comerciales donde quieren hablarnos cómo si fueramos niños. De que exista un partido cuyos rostros estén ocultos y se use a dos actorcetes para la campaña.

Yo quiero vivir en un país donde castiguemos ejemplarmente a aquel gobernante, representante, presidente, que no hace su trabajo como debe. (¿en qué va lo del incendio de las guarderías?, por citar un ej. reciente). Nosotros teóricamente somos sus jefes. Si yo la riego en mi trabajo, me regañan, me bajan el sueldo, me corren. ¿A estos cabrones qué les pasa?. NADA. Al contrario, legislan a favor de subirse el sueldo o darse un bono, y eso sí lo hacen rapidito y bien, ahí sí están todos de acuerdo.

Mucho del problema estriba en que ser "servidor público" en éste país es sinónimo de enriquecimiento fácil. Si los sueldos de estas escorias fueran similares a los del grueso de la población, les creería más sus lindas intenciones o su vocación de salva-patrias.

Quisiera ue el voto nulo tuviera un eco tal, que se vieran obligados a hacer algo, que se asusten. Mi guajirada es la siguiente (y ya lo había dicho un analista político hace unos años, pero no recuerdo quien): Tanto porciento de votos anulados, tanto porciento menos de presupuesto a los partidos políticos. Sería la única manera de que nosotros, EL PUEBLO, los que se supone tenemos EL PODER, castiguemos el mal trabajo y las falsas promesas de los partidos políticos y sus integrantes.

Apuesto que muchos de los blogueros que conozco serían mejores políticos. Mejores candidatos (al menos más creativos). Mejores representantes. Unos verdaderos servidores públicos. Pero entrar a la política es igual que nadar en un pantano, es imposible salir limpio. Platicaba con Nahual, que aunque haya quienes llegan a un partido con verídicos deseos de "cambio", el engaño y la intriga son tales, que a la larga se verían inmersos en las mismas triquiñuelas. Los partidos políticos parecen pedófilos. Violan "niños" que después se convierten en nuevos pedófilos que acarrearán más inocentes víctimas.

Que el voto nulo no sea sinónimo de apatía, de desinformación, de irresponsabilidad. Sino de EXIGENCIA, una significativa llamada de atención, de unidad.

viernes, 24 de abril de 2009

Estamos enfermos

De psicosis. De ignorancia. De paranoia. Y por desgracia algunos de Influenza.

Los mexicanos en estos momentos nos dividimos en varios entes. Los que piensan que todo esto es una medida gubernamental para tapar algo "chupacabras style"-"cortina de humo", y ese algo quien sabe qué podría ser: amenazas del narcotráfico, chanchullos bursátiles, etc. Los que creen ciertamente que estamos llegando a una pandemia. Los que consideran exageradas y extremas las medidas del sector salud y el gabinete presidencial. Los que están asustadísimos y no quieren salir de casa y de hacerlo, portan tapabocas o bufandas (sí, con este pinche calor a dos con ¡bufandas!). Los que ya sienten escosor y mucosidad en sus vías repiratorias. Los que se rompen la cabeza buscando el comentario/frase más sarcástico y jocoso del asunto.

Basta ir a darse una vueltecita al facebook, al twitter, a blogger, al messenger. Ya nadie habla de otra cosa.

México no es un país que se caracterice por su ecuanimidad o educación. Hay gente alarmada en extremo, pero ¿cómo saber si es lo mejor apanicarse?. ¿Cómo saber si estas medidas son las adecuadas?. ¿Será que se prefiere la alarma y la urgencia para no tener un quemón como lo tuvo Bush con Katrina?.

Pienso en la pobre gente paranoica e hipocondriaca que confundirá una pinche gripa común y corriente y se sentirá morir. En todos los viajes que se suspenderán al país porque ya lucimos en las noticias internacionales como los apestados, justo como los países asiáticos hace algunos años con la gripe aviar. Pienso en las salas de cine vacías. Los conciertos solitarios, los cafés desiertos.

Me pregunto, y ahora ¿quién podrá curarnos?. ¿Qué haría Dr. House en éste caso?. Lo peor del asunto es que más bien estamos rodeados de Doctores Nick Riviera y Doctores Chapatín.

Por otro lado esto pinta para grandes emociones. Declaraciones de amor estruendosas y atrabancadas "es que es el fin del mundo, amor mío, y no quiero morir sin decírtelo". He visto demasiadas películas...y continuamente me siento protagonista de mi propia cinta. Pero jamás esperé que dicho cinta fuese "Epidemia". Tanto pinche filme apocalíptico con el que hemos crecido no me ayuda.

Lo que me ha preocupado un poco es (hasta ahora) la probable suspensión de los partidos de futbol. EL FUTBOL (y no por que me guste...). Más importante que la comida, la familia, la salud, y la vida para un porcentaje altísimo de la población. Debe ser algo grave de verdad, sea lo que sea que esté detrás de tanta expectación.

martes, 21 de abril de 2009

¿Saben lo que son ese par?...Son la desgracia de canal 11

"Híjole, déjenme que les cuente" de Fernando Sariñana... ya le dio en toda su madre a la imagen de canal once. Y temo que lo haga también con su programación, para empezar, ya sacó un programa de Cristina Pacheco del aire...y sí, tal vez a muchos su estilo no le encante, pero me parece mucho más rescatable que el de otras periodistas, aunado a los años de trayectoria de la señora. Yo solía recetarme ése programa las madrugadas del lunes (de domingo a lunes, la repetición para los desvelados, pues) y por lo general lo encontraba basante interesante. "Conversando con Cristina Pacheco" se llamaba.

Otra cosa pavorosa, "Primer plano" ahora se transmitirá a las 11 de la noche. He de admitir que tiene un ratototote que no veo dicho programa, pero recuerdo haberle seguido con entusiasmo durante mi época universitaria (de hecho una vez fui a perseguir a Lorenzo Meyer al COLMEX para que nos diera una entrevista para un documental de la universidad, muy atento y agradable él), cuando hubo turbulencias políticas, o estruendos electoreros. Es una reverenda tontería transmitirlo más tarde, sobretodo por ser un programa que nació y se creó público en horario 10 de la noche. Comparación idiota: como cuando cambiaron los Simpson a las nueve y media, grave, grave error. Digo, yo ya ni veo los simpsons, pero si un día perdido en el tiempo me daban ganas de escucharles con voces raras, no los encontraría en el horario que para mí es el habitual, el de siempre. Aunque me parece que los regresaron a las ocho de la noche, justamente al darse cuenta del abismal error.

No es un secreto que Fernando Sariñana es amiguis-amiguis de Calderón, el que dizque es presidente, no el caricaturista. Tengo miedo de lo que le puede hacer al canal, de verdad. Cuando recién tomo el mando, hace como un año, "casualmente" en todos los programas musicales del canal apareció su talentosa hijita: Jimenita, quien "casualmente" también aparecía en sus películas, esas joyas cinematográficas como "Amar te duele". No se puede negar que la chamacona tiene algo, a mí no me impresiona demasiado, no sé si sea talento o carisma, pero creo que es una lástima que tanta "ayudada" del papá pudiera provocar que sus detractores denúncien un nepotismo o una carencia de méritos, cuando tal vez la chica sí merezca reconocimiento (no puedo opinar mucho porque no he decidido si me gusta o no la voz o la música de Jimenita Sariñana).

La cosa es que hace un mes anunciaron cambio de imagen. Desde hace una década canal once cambia de imagen cada año, acostumbraban octubre para tal efecto. P-p-pppero ¿qué chingadera es ésta mamada?:
El primero fue cuando tiraron a la basura el que contenía un 11, a ese me costó trabajo agarrarle cariño, toda mi niñez ví el logo del once con dos unos.El segundo es hermooooooso, hasta parece que va con la tendencia logueril 'Web 2.0". El tercero es el logo-de-la-desgracia. A mí me recuerda al del teleguía, pesado/pasado de moda, fondo rojo, tipografía blanca, muuuuchas letras:

He visto los comerciales de la nueva imagen (nadie se ha atrevido a subirlos a youtube, al parecer). No distingo si es Canal E, MTV, u otro símil de cable, o pero aún, si es una campaña que bien podrían asignarle a un canal de televisa. En uno de ellos, por ejemplo, se ve a dos adolescentes esperando el metro. Pasa el metro. Ahora vemos a los chamaquitos sentados en una banca dándose un beso en primerísimo primer plano: hasta podríamos ver los hilos de baba, los braquets treceañeriles. ASCO. Las imágenes provocan, sí, provocan risa, incredulidad y asco, es un beso antiestético y con una nula dirección de arte. ¿Una tele con mayor intensidad? ¿por mostrar a lo brutito un beso sin porqués, un simple beso de chamacos? ¿eso le da más intensidad a un canal, a un programa?. ¿Creatividad?, sí la andamos buscando pero al parecer se fue por el caño. Dónde quedó la maravilla que lograron con campañas cómo ésta:


El meollo del asunto es que ésta vez, el diseño de la imagen del once no se hizo internamente, sino que se contrató a una agencia. Sí, y el dueño-creativo de la agencia es...amigo de Fernando Sariñana (¡¡¡por supuesto!!!), Roberto Gaudelli, bastó entrar a su blog para comprobarlo, en el último post, se aprecian los videos de una célebre campaña noventera que nos pasaron hasta aprendérnosla de memoria, donde sale justamente, de nuevo...¡Jimenita!:


La noticia la ví en Nice Fucking Graphics, y en lo comentarios me enteré de la autoría del asqueroso logo.

lunes, 19 de enero de 2009

Promesas rotas

Hace algunos años fuí a la cineteca a ver "Promises", iba sin saber siquiera de qué demonios trataba y se convirtió uno de los mejores documentales que he visto.

El eje central son las entrevistas que a lo largo de dos años les hicieron a niños palestinos y niños judíos que viven en Jerusalem. El escuchar de viva voz las infantiles (pero no tan inocentes) crónicas, me ayudó a entender el gran-GRAN-gran problema entre ambos pueblos, los dos arrastran un conflicto que parece eterno, "la razón es mía, y únicamente mía", profesan dogmas increíblemente estrictos con los que intentan argumentar la legítima propiedad de Palestina. "Ojo por ojo y diente por diente", es el lema que al ser llevado a la práctica desde hace tantos años, ya es imposible señalar quien tuvo la culpa inicial, quien lanzó la primera piedra.

Entre los niños que salen en el documental, hubo unos gemelos judíos que me parecían los más justos y parciales: Yarko y Daniel. Tal vez ello era resultado de ser nietos de un hombre que logró sobrevivir al holocausto y decidió radicar en Israel para alejarse del lugar donde experimentó lo más parecido al infierno. Todo ello mermó su fé convirtiéndolo en ateo, no creía en un Dios que hubiese permitido tanto dolor a su propio pueblo. Por lo tanto sus nietos no poseían esa terquedad absurda de un fanático. En las entrevistas hablaban de que en una guerra no hay vencedores, hay muertes y sufrimiento en ambos lados. Temían a los ataques terroristas, se estresaban siempre que subían a un autobús, cuando estaban en un lugar público, les temían a los árabes pero no hablaban de deportación, exterminio o guerra como medios para solucionar el conflicto. Ellos fueron los únicos niños judíos que aceptaron sostener un encuentro con los árabes. Al ser testigos de las infames filas y chequeos que tiene que hacer los palestinos para pasar de un lugar a otro exclamaron "es injusto, ésta también es SU tierra". Vieron las pintas que hubo en la intifada anterior, las proclamas de Hamas, los huecos dejados por las armas israelíes, escucharon el testimonio de un niño árabe cuyo hermano fue asesinado por arrojar una piedra durante la intifada, era un niño que regresaba de pastorear ovejas. Jugaron todos juntos, comieron platillos árabes, fueron recibidos con hospitalidad y a pesar de que se sintieran incómodos en algunos momentos (como cuando les recomendaron no hablar hebreo), comprendieron el hecho más importante, lo que su propio gobierno parece no entender: "si estuviéramos en su lugar, de este lado de la ciudad, nos sentiríamos igual que ustedes y despreciaríamos a los judíos".

El encuentro resultó motivador, por que tanto judíos como árabes saben que no son ellos los asesinos, ni los que mueven los hilos de la conveniencia propia por encima del vecino. Son el gobierno Israelí, y los fanáticos musulmanes los que han provocado semejante madeja de rencores (desde mi punto de vista más culpa tienen los primeros). El documental deja abierta la puerta a una solución, a no perder la esperanza. Los niños árabes siguieron comunicándose con los gemelos judíos, pero se fue perdiendo el interés.

Al estar buscando videos relativos a éste documental (para compartirlos en el blog) encontré unas entrevistas realizadas en 2004 a algunos de los participantes. Dichas entrevistas forman parte del DVD. Fue triste y muy decepcionante enterarme que aquellos gemelos centrados y objetivos, Yarko y Daniel, engrosan hoy la filas del ejército israelí (son los chicos árabes los que estaban más cambiados, menos radicales, más dispuestos a la negociación, algunos no claman siquiera al gobierno por sus tierras, sólo quieren poder viajar por Palestina libremente, sin check points, ni tratos criminales). Fue como cerrar la puerta que el hermoso día de juegos entre niños había dejado abierta. Sería imposible que hoy, después de los inhumanos ataques a Gaza, los jóvenes árabes accedieran a ver a dos militares y más difícil aún la acción contraria.





Hace poco leí en el periódico que científicos descubrieron (aunque a mí me parece algo bastante obvio) que la alegría la felicidad son algo que se contagia. Yo creo en los opuestos de todas cosas -me parece una ley universal-, por lo tanto considero que el odio, el rencor, y la estupidez son también actos contagiosos. Donde haya un imbécil con fanatismos absurdos, odios arcaicos, e ideas obtusas, no lo duden, pronto habrá más (y en estos momentos me refiero a los judíos).

miércoles, 22 de octubre de 2008

Corte informativo

Ya hace algunos años había escuchado del "amero". Sin embargo, este video me dejó espantadísisisisisisisima. Si en 1999 alguien me hubiera platicado de una teoría de conspiración que incluía ataques terroristas que acabarían con las torres gemelas para legitimizar una guerra en Afganistán, no lo hubiera creído.

Sé que lo que informa el gringuito suena alarmista y exagerado, pero...pocas cosas me sorprenden ya, mi capacidad de asombro se ha ido reduciendo mucho con los acontecimientos de los últimos años.

¿El adiós del dólar y del peso? ¿el robo más grande de la historia?...¿será?

ACTUALIZACIÓN

Soy una crédula. De pronto al ver el video todo sonó maquiavélico y factible. Como muchos sepan a esta hora, nada de eso va a ocurrir, y el señor Hal Turner es un loco fanático más. En mi defensa puedo argumentar que considero al gobierno de los Estados Unidos capaz del acto más bajo y estúpido, por ello, caí redondida a lo expuesto en el video de arriba.

Sin embargo no se puede negar la existencia de la maldita crisis económica que va a llevar al baile a Gringolandia y las Europas. Y a un lugar mucho más feo a todos los demás (gracias potencias económicas, gracias). Pero no hay de qué preocuparnos, televisa y sus "artistas", nos dicen porque no:


"Nada es más grande que nuestro corazón"- Yo sí sé de algo más grande, el bolsillo de Azcárraga, por ejemplo.

"Haciendo lo que sabemos hacer mejor que nadie"- ¿enajenar a las masas? ¿venderse al mejor postor?

Yo estoy atacada de la risa.

jueves, 16 de octubre de 2008

Entonces, la culpa la tiene ¿quién?

A Ana le dijo su niñera cubana que era culpa de Fidel. Ana es una niña de nueve años, francesa, mamona, caprichosa, odiosa, la némesis encarnada de la Mafalda de Quino. Al igual que nuestra adorada niña argentina, Ana tiene un hermanito menor que la hace desatinar con su comportamiento distraído e irracional. Ana también vive a principios de los sesentas. Ana de la Mesa es la protagonista de la película "La culpa la tiene Fidel" de Julie Gavras (sí, es hija de Costa). En estos días que es tan ad hoc hablar del sesenta y ocho, de los ideales juveniles, de las utopías económicas, lo mejor sería ir a ver esta magnífica película. Explica de manera sencilla y a la vez sublime los conceptos "comunismo", "igualdad", "pobreza", espíritu de grupo" (tan devaluado actualmente). Se descubre desde la óptica de una niña.

Ana vivía plácidamente en un mundo de cuentos y princesas, de pulcritud y elegancia. Adora la clase de catecismo en la escuela de monjas a la que asiste, hasta que sus padres se vuelven comunistas. Ana está a punto de despertar del letargo de la vida despreocupada y egoísta. Los "rojos" y "barbudos" invadirán su casa, la mente de sus padres, cambiarán su vida. La primera parte de la película odié a ésta niña, de verdad. Sin embargo, al mismo tiempo sentí una empatía hacia ella. Todos somos/fuimos como ella. Despreciamos lo desconocido, lo que llega a retorcer las cosas como las sabemos y vivimos. Encerrados en nuestra zona de comfort. Sin ver alrededor.





Hay un par de anécdotas lindísimas en el filme. En una, Ana aprende que la línea divisoria entre fuerza comunitaria y borreguismo es delgadísima -"¿Cómo sé cuál es la verdad, cuándo debo unirme a los demás y cuándo ir en contra de lo que dice la mayoría?"-. En otra, los amigos comunistas de sus padres le explican que el mundo es como una gran naranja cuyos gajos deben repartirse de forma igualitaria entre todos los países del mundo. La niña empieza a preguntarse lo que tal vez todos nos hemos preguntado alguna vez:

¿Por qué hay pobres en el mundo?
¿Quién es culpable de la pobreza?

Ahora sabemos que el comunismo no solucionó nada. Que "parece" que los seres humanos estamos condenados a traicionarnos unos a otros en un egoísmo en masa. Que el poder destruye y retuerce cualquier ideología en servicio únicamente de quienes lo poseen.

Quienes queremos hacer algo...¿qué hacemos?. Yo no confío en las A.C. El dinero que gano es justo que lo gaste en mí, en mi familia, en lo que se me dé la gana. Pero quiero hacer algo distinto con una parte de él. Y en nuestro pobre país tan amolado, tan pasado-a-fregar con crisis económicas mundiales...¿Alguna idea? ¿Alguien más tiene esa inquietud?...

jueves, 9 de octubre de 2008

El narcopriísmo es lo de hoy

Estoy muy molesta y desilusionada. Aunque se presuma que en las elecciones del domingo reinó un ambiente pacífico y con un número reducido de anomalías, la realidad es que la jornada electoral se vivió con tensión. La siembra de miedo y los actos de amenaza lograron su propósito, el daño ya estaba hecho. La gente salió a votar por candidatos apadrinados por el narcotráfico, mayoritariamente los abanderados del revolucionario institucional, no hubo necesidad de robar urnas o embarazarlas. Guerrero, un estado en el que siempre la violencia ha estado presente, se caracterizó por ser uno de los bastiones primigenios y más importantes del PRD, y es donde el fin de semana, el PRI recobró el lugar de primera fuerza política.

El lugar donde me encontraba fué uno más de esos municipios en los que el PRI recuperó la alcaldía. Sentí rabia al no entender cómo es que la gente votó por un corrupto que se enriqueció hace diez años cuando fue presidente municipal por primera vez, y que en ésta campaña se vendió al narco. ¿"Cada país tiene al gobierno que merece"?. La “victoria” la obtuvieron en las comunidades más pobres y marginadas del municipio, donde el padrón está integrado por no más de sesenta personas, donde pagaron dos mil pesos por voto. No sé, tal vez tenga que ver también con las altas expectativas: con el PRD no vieron el cambio mágico que esperaban (en 3 años), seguramente a unos cuantos les pareció mejor regresar al diablo conocido. A esto hay que agregar que dos días antes de la elección, algunos sujetos descargaron en el zocalito varios cartuchos de grueso calibre durante la madrugada.

Uno de los habitantes del pueblo (la cabecera municipal) me platicó algo que ignoraba del narcotráfico en la zona guerrerense. Es la principal del país y ocupan mayoritariamente a niños y jóvenes en la recolección de la *goma* de la amapola, pues sus dedos son más delgados y se les facilita...¿la educación básica?, bien, gracias.

La casilla de la cabecera municipal...los del ife me regañaron por tomar fotos (¿?)

Una cuidad vecina: Teloloapan, hasta su madre de policías cuidando la elección

El miedo no anda en burro, así sale el ejército a tirar la basura

Teloloapan, casilla junto a la carretera

No me sorprendería que esto ocurra en todo México. El PRI es un gigante dormido. Que en los últimos años no sepamos mucho de ellos y se muestren como un partido "pacífico", "unido" y bien organizado (o por lo menos sin divisiones notorias) no significa que esté renovado y haya logrado quitarse todas esas viejas mañas y tranzas del pasado. El PRI siempre va a ser el PRI. El asquero, autoritario, represor, comprador de votos (siempre me ha reventado que se usen los programas sociales como medio de compra de votos...ahora creo que es la forma menos culera de hacerlo), ladrón. No es algo que se deba olvidar. Sé que ni el PRD ni el PAN han sido ejemplares en su gobierno, pero parece que se olvidó muy fácil setenta años de los malos/malísimos mandatos del tricolor. Lamentablemente los otrora partidos opositores, se han enfrascado en guerras internas y divisiones que sólo les han acarreado perder el espacio que tantos años (y vidas) les costó ganar.

Tal vez sean mi enojo y desilusión son los que me hagan parecer tan parcial...pero...¿aliarse con el narco?, es demasiado.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Mi México chico, Infierno grande

El 5 de octubre habrá elecciones en Guerrero. Se renovarán diputaciones y alcaldías (presidentes municipales, pues). Mi familia, enterita, es de un pequeño (pequeñísimo) pueblo al norte del estado. Carente de grandes atracciones turísticas o industria, el sostén de muchas familias son las remesas, la siembra, el ganado, el mini-comercio, entiéndase pues que no es un municipio importante en el aspecto económico, ni en otros. Es un lugar alejado, del que guardo algunos de los mejores recuerdos de mi vida y los amigos más sinceros que tuve: los de la infancia. Desde niña ir a ver a los abuelos al pueblo representaba el más divertido y regocijante de los escapes, a mi llegada se corría la voz, y una veintena de niños de todas las edades corrían a recibirme. Era algo así como su "Wendy", les ponía juegos, les contaba cuentos.

Éstas fotos son como de hace 7 años, las tomé trepada en el tejado de la casa de los abuelos con una ya prehistórica cámara digital.

Con un chingo de zoom, una de las secundarias del pueblo, sólo hay dos

Las fotos están retepinches, en comparación con lo chingón del paisaje

De aquí se ve parte del techo de la casa abuelezca, la tiendita de la esquina, y lo que no falta en un pueblito: la iglesia

Es un lugar lleno de carencias. Donde había visto a la gente más pobre (y lo peor, hoy sé que no es la gente más pobre del país). A raíz de que muchos de los habitantes han migrado al gabacho, los campos están semi abandonados (cosa que sucede en muchas regiones de México), sin embargo, el campo que aún produce no genera maíz o frijol o frutas y verduras de la región, no eso ya no. Ahora es mota y amapola.

Resulta pues que se ven Hummers por las calles, gente foránea portando cuernos de chivo (las armas), e impera un ambiente de miedo. Sí, son los narcos (no es nomás porque las hummers sean el vehículo más horroroso y estúpidamente caro que haya visto-sin tomar en cuenta su *seguridad*-). Y en lo que antes era un lugar apacible, hoy sólo se respira temor y servilismo. Hay un interés desmedido e ilógico en ganar la presidencia municipal, como nunca lo hubo. Se están comprando votos hasta en dos mil pesos cada uno...¿de dónde sacan los raquíticos partidos políticos regionales tales sumas de dinero para la compra de votos?, ¿dónde quedaron los 200 pesos que el PRI “regalara”-tan de buena fé- hace tres años?, pues sí, de nuevo, del narco. El narcotráfico está detrás de las campañas políticas de un gran número de candidatos, como benefactores y padrinos. Y ha cobrado ya una víctima. Tal vez sea difícil de comprender para nosotros los defeños el miedo y la histeria que provoca el narcotráfico en provincia.

No polemizaré con el tema de las drogas. Lo que de verdad me jode es la violencia y cómo se manejan las finanzas y ajustes en el narcotráfico. Estoy lejos de entender si su legalización -en nuestro Méjico taaaan Májico- sea la solución a la mafia deshumanizada y canicera que nos ha colmado el plato. Además, teniendo a Estados Unidos de vecino, pffff, la legalización me parece el más pacheco de los viajes.

Yo conozco (y aprecio mucho) a uno de los candidatos a presidente municipal de ese pintoresco pueblito guerrerense. No tiene vínculo alguno con narcotraficantes, e inclusive, aunque lo perjudicara, se negó a aceptar el apadrinamiento de ellos a cambio de “favores” post electorales. A pesar de tener el mayor número de simpatizantes de la región, algunos de ellos están dudando en votar por él porque tienen miedo de lo que el narco pueda hacerle si no coopera con ellos (cosa que no hará). Ni siquiera es alguien con carrera o mañas políticas, es un médico veterinario con esas ganas que tenemos muchos de hacer las cosas de forma distinta, que se hartó de ver despojos e indiferencia de su gobierno.

El otro candidato es el que está recibiendo todos los beneficios ecónomicos por lamerles el culo a los comerciantes de estupefacientes (¿se nota que ya me cansé de escribir la palabra narco?), ha sido presidente municipal del mismo lugar hace dos legislaturas (no tenía idea de que éstos se pudieran reelegir pero no de forma consecutiva), sospechosísimamente después de ello resultaron entre sus propiedades camiones de volteo, maquinaria millonaria, y varios “terrenitos”. Adivinen de qué partido político es uno y de cual es el otro.

De momento me parece como un poco, nomás tantito, la historia del país entero, pero en versión chiquita. México chiquito. Y estoy preocupada.

martes, 9 de septiembre de 2008

¿Qué será del D.F. sin la Defe?

A veces he pensado en cambiar mi nick por *defectuosa salitrosa*. Si algo va salir mal, no va a resultar ó se va romper, tuve que ver. A veces soy muy torpe y le echo la culpa a una nube maligna que debe rondar mi persona todos los días y a toda hora, lo que es peor, a veces de verdad siento que hay una confabulación de energías universales para amargar mi destino. A pesar de que me digan que hay más probabilidades de morir por viajar en el lomo de un burro que por tomar un avión, yo no lo sé a ciencia cierta. “¿Porqué habría de pasarte a ti?”, yo salgo siempre con la contra pregunta “¿y porqué no?”, bien positiva ésta chica.

Tengo miedo a volar en avión, nunca lo he hecho, y mañana, es decir al rato, estaré trepada en una de esas aves metálicas todas contaminadoras y escandalosas. Y tengo miedo, ¿qué tal si no tiene falange izquierda (chiste pa fans de friends)?...

La otra opción es que a veces puedo ser terriblemente egocéntrica y por eso creo que las calamidades externas son, fueron, serán por y para mí. Cómo el tráfico, y la ilusión de la fila de al lado avanza más rápido, la cajera lenta o torpe es la que me atiende, justo cuando salgo de la oficina empieza a llover, y justo el día que no llevo paraguas y justo cuando llevo los zapatitos beige de gamuza...

También he pensado que el miedo a volar pueda tener un orígen más arraigado en mi psique. No sé, tal vez sólo pase y ni cuenta me dé y tan feliz. Ó tal vez haga un “Marge Simpson” en el aeropuerto.

Voy a la playa, al paraíso donde vive (hasta la próxima semana) mi amiga Ariadna. Será una travesía especial, por que por primera vez después de diez años de amistad, mis cuatro amigas de la freseis y yo viajaremos juntas (ahora que lo pienso es como una forma de festejar), y por que será para despedirnos de Ariadna (a quien cariñosamente adjudicamos el sobrenombre *tontita*) que se marcha a España a estudiar la maestría. Ahorita ya lo digo muy contenta, pero la idea de despedir a mi amiga en aeropuertos cada dos años y saber de su vida por messenger no termina de satisfacerme...la otra es que no soy muy fan de la playa por culpa de mi piel, me pongo rojísima y nunca me pelo, entonces ando por el mundo como de colores: Rojo, rosa, morado, quemado, etc. También me choca planear cosas y hacer itinerarios, soy más de “ahorita se me antoja tal”, y ¿cómo puede uno reservar via web, con qué seguridad?, si no confío ni en las fotos de los menús de los restaurantes, mucho menos en las fotos de las habitaciones de hoteles. El año pasado fuí a Acapulco al hotel...chale no me acuerdo cual, pero era de esos que son cadena y hay mil ocho mil en el país, de 5 estrellas. En la habitación descubrimos cucarachas. Por eso soy más de la idea de ir, ver el hotel, y decidir en la marcha.

También le tengo miedo al mar (chale, qué pinche miedosa soy), no sé nadar. Alguien me dijo que tengo que aprender, no por que sea necesario, dado que mientras no me acerque al agua no corro peligro, sino para aprender a no querer imponer mis ideas y control sobre los asuntos de mi vida en los que no decido yo. Esa persona me dijo que era muy *mental* y que mi constante (y castrante) ir y venir de ideas no me dejan soltarme y dejarme llevar por la corriente...

Ayer por la tarde fui de compras y sufrí. ¿Quieren ver como enloquece una mujer y se instala en un mal humor cuando va de compras?, llévenla al área de trajes de baño. Qué suplicio más abominable. Pocas veces me he quejado de mi peso, soy delgada, no flaca, el haber practicado de niña/puberta un deporte de algo me sirvió, el ser vegetariana también, pero qué horror, qué fatal me siento en traje de baño, cosa que no sucede con ningún otro tipo de vestimenta. Los hombres la tiene taaan fácil con eso. Es que parece que todos los jodidos trajes de baño para mujeres estuvieran diseñados para que a la de a huevo tuvieran que verse *sexys*, vamos, hasta lo nauseabundos en colores y estampados parecen gritar “quiero verme sexy y que me voltees a ver”. Me compré los que pienso, creo, no me hacen ver mal ni llaman la atención, y dicen “yo vengo a disfrutar la paz de estas playas”, pasar desapercibida, pues. Chale, ¿porqué tantas mujeres tenemos esas inseguridades tan horribles con nuestro físico? (nota bloguera: tema para otro post).

Ni modo, pasaré el grito en plena playita, con sol, arena, mar, música lánguida y sensual...Ojalá y no se agarren mucho del chongo nuestros políticos con lo del grito. Es una tradición Porfirista (que se lleve a cabo el día 15 en la noche), no sé qué tanta pelea con eso si la historia oficial de la Sep ha satanizado tanto-tanto a Díaz (era un cabrón, pero ¡qué cabrón!), ya, regrésenla al 16, o que uno grite el 15 y otro el 16 y tan tan. ¿Se han fijado que cada presidente da el grito según cómo está su sexenio?. De de la Madrid no puedo opinar porque apenas lo recuerdo, Salinas de Gortari con más enjundia que lo que su delicada y esmirriada voz nos hicieran suponer, es que estuvo actuando todo el tiempo el muy culero; Ernesto Zedillo lo hacía fatal, hasta nervioso, sin ganas, muy “X”; Vicente Fox...tan grandote y tan chillón, se le salían los gallos, ¿no que mucho vozarrón?, y con la Marth'ita ahí, tan cerquita, casi calléndose del balcón; y...y... ah sí, Felipe Calderón...este...ejem...¿ha dado algún grito?...

Vuelvo en un parpadeo...

domingo, 7 de septiembre de 2008

Mexicanos al grito de paz

El sábado 30 de agosto asistí a la marcha. Pero para qué, *si no sirve de nada, no vale la pena, no solucionará la situación de forma tajante, la provocó la muerte de un rico, sólo es de fresas, es una marcha panista... bla, bla, bla*.

Antes que nada yo no creo en ninguna de las razones anteriores. Hace cuatro años, me fue imposible asistir, y recuerdo que muchos argumentaron lo anterior, ésta vez quise comprobarlo con mis propios ojos.

No creo que sea una manipulación mediática con el fin de una cortina de humo para la reforma energética (después explicaré el porqué pienso esto). Ya desde hace DOS AÑOS no pasa un mes sin que me entere de asaltos, robos, secuestros, extorsiones teléfonicas, que han sufrido compañeros de trabajo, amigos, familiares, yo incluída. Tan sólo en el mes pasado se robaron a punta de pistola una camioneta de la casa de al lado (no era la casa de la mata-jacarandas, chale), supe de dos secuestros (uno express, por desgracia el otro sigue en curso). No, ninguna de las víctimas son millonarios ni empresarios ni políticos. Es por eso que la marcha tuvo tal concucurrencia, por que el caso Martí es la gota que derramó el pinche vaso del hartazgo. Y si sólo la muerte de un rico hace tal eco, considero que podría aprovecharse tal situación para atraer atención mediática o gubernamental. Sí, sería más auténtico si todo esto surgiera por la muerte de un Juan Hernández, pero no le pidamos peras al olmo.
Me pareció interesante que alguien llevara puesta tal camiseta

Me enteré de la movilización por el facebook y sin saber de quien era la iniciativa decidí asistir, por el simple hecho de que estoy hasta la madre. Después hubo otra convocatoria, los ánimos se aumentaron y se fijó una única fecha. Empecé a dudar cuando leí que una *célebre actriz* (a la que vería al finalizar la macha de mano de su achichincle y otros lacayos pronunciando sus muletilla favoritas: *manito* y *mijo*) suspendería una función de la obra de teatro que produce para asistir, escuché (es que existe la mala costumbre en casa de tener la tele prendida en las mañanas aún después de las noticias, como para que haya ruido, pues) a los conductores de asquerosos e insultantes programas matutinos apuntarse al evento e invitar a sus pobres espectadores...pero me dije *no está mal, finalmente entre más gente mejor, y es algo que afecta a TODOS*, no tendría porque molestarme en estar en el mismo lugar que ellos si exigimos lo mismo, si nos afecta igual.

Al día de hoy me resulta triste saber que muchos consideran una pendejada asistir a una marcha, que las califiquen con colores partidistas y que se mofen de los reclamos ahí expuestos. La mayoría de dichos detractores vivieron eso hace dos años cuando marcharon en las asambleas de AMLO. ¿No es irónico que ahora se burlen de esas manifestaciones?,
¿o será que sólo a los panistas los asaltan/secuestran?... la idea de que únicamente a un estrato social le pegara el hampa sería benéfica (mientras no nos tocara a nosotros estar en ésa posición) pero irreal. No hay ni para dónde hacerse.

Llegamos al metro Hidalgo a las seis en punto y ya desde ahí se veía Reforma lleno y Av. Juárez también. Caminamos a la Glorieta de Colón (tan albureable apellido, ¡caray!) y como amenazaba una probable llovizna decidimos incorporarnos a partir de ahí. Vi de todo. TODO. Gente bien fresa, estudiantes, viejitos, niños, familias, parejas, gente muy humilde, unos rastafaris, indígenas, güeyes con cara de jefes de oficina, gente triste, gente enojada, gente sonriente . Yo no podría categorizar la marcha en mayorías, vi a representantes de toda la jungla defeña, toda ella, y ya sé que lo estoy recalcando demasiado, caminando lado a lado, codo a codo (esto me recordó al recientemente fallecido Gilberto Rincón Gallardo...él usó un verso de Benedetti en uno de sus discursos durante su campaña presidencial del 2000: “y en la calle codo a codo, Somos mucho más que dos” ) . Vi enojo. Vi miradas de comprensión y entendimiento como son las miradas entre los que se saben enfermos de la misma dolencia. Conforme nos íbamos acercando a Eje Central, empezaban a escucharse tímidos aplausos y gritos de *México, México*. Se suponía que era una protesta silenciosa, pero encuentro difícil que un mexicano pueda llevar a cabo tal tarea, y más aún, cuando siente que tiene mucho que reclamar.
Yo concuerdo, que se vayan todos, toditos.
Yo iba cuasi como espectadora curiosa y empecé a contagiarme (se llama euforia colectiva, ya lo sé) con el enérgico enojo y descontento que me rodeaba, dejé de pensar en todos los contras de la marcha (lo que acoté al principio del post). Al llegar a Madero empecé a gritar y es más, a promover, el que creo debió ser, el *eslogan* de la movilización: “Si no pueden, que renuncien, renuncien, renuncien”. Fue catártico (quedé ronca).
Me emocioné con estas dos GRANDES ideas
Ya en el Zócalo los gritos y consignas se espaciaban, como quien carga baterías para el momento cumbre. Sin embargo, me tocó escuchar unos “Fuera Marcelo, fuera Marcelo” -¿no que no era partidista cabrones?-, afortunadamente eran pocos los que lo coreaban y sólo fue en un par de ocasiones (también hubo contra Calderón). Con todo y que este tipo no es de mi agrado (cómo ya ningún político lo es), está lejos de ser el único responsable de la inseguridad en la ciudad/país, se me hizo una estupidez fuera de lugar salir con grititos así. En mi opinión somos todos culpables. La clase política por carcomida, podrida, y corrupta. La sociedad civil por dejada y apática.
A este señor lo vi con el brazo en alto sosteniendo el S.O.S. desde Metro Hidalgo

Nunca había cantado el himno en el Zócalo. Nunca lo había escuchado con tantos ánimos y enjundia. Nunca lo había escuchado en tantas voces. Me inundó el sentimiento patriótico (quiero pensar que no patriotero), creía que tal fervor sólo lo provocaba la decepción -es decir- la selección nacional en el mundial de futbol, qué maravilla saber que no siempre es así, qué tristeza el motivo.
¿He dicho que no puedo usar mi cámara?, estúpidamente hace unos meses perdí el cargador de la batería en un taxi, el chiste cuesta 1000 pesos (¿por un cargador de batería?, estúpida sony), tomé muchas fotos, pero con las cámaras de mis amigos, éstas son algunas que me han mandado por mail. Aunque borrosa y mal enfocada, esta foto me recordará al Zócalo de ésa tarde.

Le faltó cabeza (líderes, pues,) a la marcha. Le faltó alguien que aterrizara de manera concreta el reclamo de la multitud. Y no me refiero a los que la convocaron (que según esto no son de ningún partido y bla bla, pero uno nunca sabe para quien trabajan), o algún artistilla televizco ó el propio Alejandro Martí. No sé quien hubiera sido idóneo para dicha tarea, sólo sé que eso fue lo que le faltó, no encuentro lógico venir a enterarme de las peticiones vía periódicos y medios electrónicos y no de viva voz en la mismísima protesta.

Vi carteles muy tristes, donde había reclamos añejos y retratos de ausentes. Un escalofrío recorre mi espalda, soy incapaz de percibirme como alguien que saldría adelante después de una tragedia similar.


Lentamente fuimos abandonando el Zócalo, para nuestra sorpresa, por todas las calles que desenbocaban a la plancha seguían llegando contingentes, dicho de otro modo, la plancha se vació y se volvió a llenar.

Es una pena que todo el cirquete que armaron nuestras amadísimas televisoras dejen en muchos un mal sabor de boca, desconfianza, y mofa. Cuando debería ser motivo de gozo el que algunos mexicanos logren salir de la apatía, que no sean acarreados, y que están dispuestos a seguir con otras medidas para obligar al Estado (cosa que idealmente no debería pasar) a hacer bien su principal tarea: garantizar la seguridad a sus habitantes mediante el cumplimiento de las leyes. En repetidas ocasiones he dicho que me parece injusto que se culpe a la pobreza de los delitos, cuando sólo es un factor. ¿Por qué hay ladrones, secuestradores, asesinos?. La respuesta la dejaron Ramón Mier:

“Pregunta:
¿Porqué se lame el pene un perro?

Respuesta:
Porque puede.

Algo parecido sucede con la delincuencia. El delincuente roba, asalta, extorsiona, secuestra y asesina porque puede. Porque sabe que lo más probable es que su crimen quede impune.”

y Chilangelina:

“La razón no es la falta de solidaridad social, la razón desde mi punto de vista es una sola: IMPUNIDAD.
Tienes razón, los que roban no lo hacen por hambre; lo hacen porque la persona a la que le roban no hace la denuncia (te apuesto lo que quieras a que tu amigo no la hizo); porque cuando la gente hace la denuncia difícilmente los detienen, y porque cuando los detienen, acaban saliendo libres (entre otras cosas, porque no hay otras denuncias con las cuales puedan sumar delitos y sentenciarlos). En México se castigan solo TRES DE CADA CIEN delitos.”


Ambos fueron comentarios del post en el que relaté los asaltos que sufrieron dos amigos míos, donde me enteré de más bajezas y ojeteces de la mafia. Donde empecé a dilucidar lo hartos que estamos todos por que no hay sanciones, por que no hay denuncias, por que no existe siquiera una probabilidad medianita de que les atraen, les castiguen ejemplarmente, mucho menos de que les readapten.

Ladrones hay, pero hace dos décadas no eran con la violencia de hace siete años a la actualidad, oír de un asesinato era inconcebible (exceptuando los *pasionales*). ¿Alguien recuerda la horrible anécdota del estudiante de 17 años asesinado por quitarle su celular?, ¿quién organizo una marcha por él?, nadie, ni tú ni yo. ¿Por qué? por falta de convicción y difusión, algo que el caso Martí sí tuvo, por tratarse del hijo de un empresario. Es muy injusto que sólo así se exija justicia, pero es un asunto en el que todos tenemos la culpa pues nadie organiza movimientos y protestas por esas víctimas anónimas, aquel al que le parezca ingenuo reclamar por secuestros, asaltos, violaciones asesinatos, quédese tranquilo en casa. No salga a las calles. Nunca.

Ojalá no sea de nuevo llamarada de petate...