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miércoles, 17 de noviembre de 2010

La existencia de la nada

En la misma tarde vi dos películas de la muestra Internacional: "Somewhere" de Sophia Coppola y "Antichrist" de Lars von Trier. Llegué a la Cineteca poco antes de las 3:30 y apenas alcancé boleto para la segunda. Sabía que el morbo sería el motivo de algunos para verla, tan escandalosa que estuvo en Cannes, tan planeada para jamás proyectarse en semejante país ultra católico, tan espantadas que salían las personas de las salas.

Somewhere, cuarto filme de Sophia Coppola, nos presenta a un hombre que parece haber logrado todo sin mucho esfuerzo detrás, es un actor. La jauría hollywoodense es dueña de un poder incalculable punto y aparte del dinero, posee el don de la perpetua servidumbre del prójimo y todo lo que pudiera implicar: favores gratuitos, amabilidad excesiva, sexo casual a raudales. Es la nobleza de la posmodernidad. Coppola consigue que algunas secuencias que ocurridas en otro ámbito son muy disfrutadas por el género masculino (un par de encantadoras gemelas rubias haciendo table dance), sean tediosas e incluso aburridas. Un topless más, un topless menos… pfff. La repetición como forma de nulificación del asombro. La satisfacción de los deseos como asesinato del entusiasmo. Johnny Marco es un hombre que vive una vida vacía, no está, no es. Y se da cuenta. Se da cuenta que no es nada, que no es nadie, cae al vacío, a la desolación más tremenda de todas, la de no tener porqué vivir. (-¿Haber logrado todo no implica ese castigo?-). No hay una tragedia, no existe una vida de miseria o una historia de fracasos detrás de tal pesadumbre.

En "Antichrist" se explora el dolor más profundo que puede experimentar un ser humano, la muerte de un hijo. Existe un motivo para precipitarse al vacío al contrario de "Somewhere", aquí hay uno clarísimo y punzante. Y lo es más por la manera en la que la tragedia ocurre ya que es durante el coito de los progenitores. La poderosa distracción de un encuentro tórrido y brutalmente sensual. De haber pasado en otras circunstancias la culpa no sería tan lapidaria. Él, psicoanalista, decide tomar en manos propias el caso de su esposa contra lo que toda ética pudiera aconsejar. Es entonces cuando atestiguamos las consecuencias y el dolor casi perceptible de ella (de hecho ambas películas consiguen transmitir cierta cantidad de angustia en algunas secuencias), sus ataques de ansiedad, su autoflagelo. La actitud amena y a la vez distante de un esposo preocupado por representar cabalmente los papeles de médico-paciente y no cruzar la frontera al lado de los amantes. Lenta y fantásticamente va develándose la premisa del filme ¿A qué le tiene miedo la mujer? ¿Por qué su lamento es atípico y extremoso? La primera respuesta resulta simple al principio, fobia a la naturaleza. Tomando en cuenta que a mayor exposición al miedo, superación del mismo, él la lleva al bosque donde tienen una cabaña. La mujer le tiene ese horror a la naturaleza, porque la vida muere, porque la naturaleza en su fuerza creadora necesariamente destruye, porque la muerte existe por el sexo. Porque no importa qué, todo lo vivo debe morir, la muerte es la cuota por coger. Y qué es el ser humano sino parte de la naturaleza, su víctima, su propio hijo. El hombre a imagen y semejanza de madre natura es maravilloso y a la vez terrible. El giro de tuerca de la película es poco común y desolador.

Me llamó la atención la paradoja en ambas, tanto quien tiene todo está vacío, quien lo pierde todo se consume.

Salí del cine con una nebulosa enorme, satisfecha de haber visto dos excelentes películas que me hicieron recordar algo que siempre he defendido y pensado, que la mente y la naturaleza humana son incomprensibles y a veces injustificables "los misteriosos caminos de la psique humana"(sin meterme con los discursos de la psicología) y que no necesita de motivo alguno para hundirse en lo atroz.

PD 1.- Qué grandes son Charlotte Gainsbourg y Willem Dafoe. Pocas veces un actor merece tanto respeto. Son, sin contar al niño que muere en los primeros minutos de la trama, los únicos actores de la película. Cargan todo el peso de semejante mounstruo encima, y pueden con él. La estética fotográfica es suprema, SUPREMA.

PD 2.- Me quedé pensando si acaso la película de Sophia no hace algún tipo de guiño autobiográfico. Johnny Marco tiene una hija de once años que lo visita y se da cuenta de las patanadas del padre. Una hija que llora por el abandono.

viernes, 5 de marzo de 2010

Sin halagos es mejor.

"¡Pero qué bonita niña!". Responder a eso es fácil a los cuatro años, dices 'gracias', bajas la cabeza tímidamente y te echas a correr con tus primos. O no dices nada y sólo sonríes mostrando una mueca infantil bastante tétrica pero que las tías y fotógrafos de estudio adoran. Si haces esto último, con certeza volverán a decir que eres bella, o avispada, o armónica o que los bonitos ojos que tienes debajo de esas dos cejas son iguales a los de papá.

Siento que nunca he podido reaccionar satisfactoriamente cuando me chulean. Si contesto con un gracias, me sonrojo y colorada ya no sé qué hacer. Se me ocurre responder con un cumplido. Es lo peor. Pocas cosas pueden parecer más forzadas (aunque no lo son del todo, vamos, si contesto un 'tu corte de cabello también está chingón, es muy probable que sea cierto) que responder a un halago con otro. Pero si no digo nada me siento como si cometiera una grosería fatal. Debería existir un manual "Qué hacer o qué no hacer cuando la halagan".

También se cree que el aplauso es condicionado. Alguien que quiere quedar bien, ganar confianza, se busca la amistad inmediata. Yo prefiero evitar a la gente que me adula demasiado de buenas a primeras, sobre todo en un sentido estético. Y si es hombre aún más.

Está tan devaluado el correcto sentir de las cosas. Si escribo un "me siento fea", parece que la reacción elocuente o lo que estoy buscando es "pero si eres muy bonita" y pues no. No y no y no. Déjame revolcarme en mi frustración, carajo, maldita época del porrismo superacional. Nada como aceptar las carencias sin lamentos ni congojas. No debería ser triste ser feo. Es fortuito. La belleza, además, depende mucho de donde estés parado: en un lugar soy la más fea del grupo, en otro soy la más llamativa, en otro la más delgada, en otro la más fofa, en otro... depende del espectador.

Prefiero mantenerme prudente ante los aplausos porque aceptar tan fácilmente una loa deriva en terribles actos de estupidez ególatra. Sin embargo existen los ingenuos o soberbios -peligrosa pareja para la calidad- que no optan por tal opción. Se toman demasiado en serio sus cualidades y las subliman hasta la ridiculez. Está sobrevalorada la sobrevaloración de las capacidades: basta darse una vuelta por librerías, salas de arte, cines, están pletóricas de prosa barata, guiones mediocres, actuaciones paupérrimas, música vulgar. Más triste es el ridículo endiosado del petulante que el fracaso genuino del humilde.

No todos los pasatiempos son explotables. Por ejemplo, a veces escribo cuentos, o hago ilustraciones. Me divierto, pongo a trabajar la creatividad que por lo general está al servicio de los deseos de un cliente atolondrado, descubro cosas nuevas de mí, saco corajes que traigo atorados en la psique. Pero eso no me obliga a enseñárselos a nadie ni a jactarme de ser buena en eso. No lo soy y no tiene absolutamente nada de pernicioso. Lo hago para mí, no necesito aplausos o repudios. No me emociona la idea de ser reconocida o resultar un diamante en bruto que al ser pulido iluminará el arte mexicano -qué absurda presunción-. Siento que el artista o creador que busca tales fines no es más que una diva, aspiración idéntica a la de una estrella pop. Y ya hay suficiente plástico en el mundo.

¿Es entonces la trascendencia tan importante? ¿La buscamos para estar en el centro de un escenario y ser admirados, envidiados, aplaudidos? ¿En eso se ha transformado el arte, la estética, en una puta de la popularidad?.

En otro lugar están los genios desconocidos, quienes ante esta hoguera de las vanidades prefieren esconderse. Y entre más se les conmine a "salir del clóset de la ignominia", más se les festejen las capacidades, ellos menos convencidos estarán de exhibirse. No lo hacen porque saben lo anterior, no quieren mezclarse con el vulgo drogado con lisonjas. Cada adulación los abruma. No es lo que buscan.

lunes, 15 de febrero de 2010

AMISTAD (o las segundas partes nunca han sido buenas)

Acabo de llagar de un baby shower. Otro de mis amigos va a ser papá, sí OTRO. Así que el hecho de que tal reunión se organizara justamente el 14 de febrero me hizo olvidar todo el día la emotiva festividad que tantos odios -embarazos, ETS- acarrea.

Llego a casa, me siento extraña. De buen humor pero... blah, es de esa clase de emociones difíciles de explicar y que la forma más elocuente que encuentro es decir cómo NO me sentía: contenta. Entonces vengo al blog y busco qué escribí hace dos años acerca de tan condenado día. Oh, todo es tan distinto hoy. ¿Es triste? ¿previsible? ¿natural?. Mientras lo releo me llama la protagonista de ese post. "No puedo ir a comer contigo mañana, es que es cumpleaños de mi jefa y vamos a ir con ella". Le contesto que no hay problema, que otro día será, pero en realidad ya no me interesa mucho. Desde diciembre se ha postergado tal encuentro. "Es que justo hoy quedé de ir a comprar los regalos de Navidad con mis compañeros de trabajo al centro comercial". "Es que...". Pff. Sniff.

En la parte inferior del post escribí los nombres de todos mis amigos con tipografía blanca (como secretito, ji ji). Hoy los reviso y... úchalas, ya no son los que eran. Muchos de ellos me representan sólo un manchón de tinta -y encima, "tinta BLANCA"-, una cara conocida, anécdotas blureadas. Otros ya ni siquiera deberían estar en dicha lista. No lo digo por aquellos que dado el acomodo cronológico merecen el lugar aunque ya no sepa mucho de sus vidas.

Bueno, está bien, el chisme.

A mis amigos de la secundaria es perfectamente normal que ya no los vea. Uno vive en provincia -ni siquiera recuerdo el lugar- otro es un médico atormentado y quejicas, que a pesar de vivir en el De éfe nunca se ha dejado ver -por nadie- "es que la clínica, es que la clínica", a los demás les perdí la pista. Una de ellas me mandó un interesante mail hace unas semanas, el título "Noticias de Fulanita". Me cuenta que de momento está en Oaxaca -ah, ella también es médico-, sufre porque no está cerca de su esposo -se casó a los 22-, me habla de su hermano menor en Europa, sus planes hijísticos a futuro. Aprecié que me mandara el mail, sobre todo porque me dijo también que casi no entra a internet. Lo que me sacó de onda es un "te quiero" al final. Aún no le he contestado. ¿Qué le digo en seis líneas a alguien cuya última vez que vi fue hace casi 5 años en su boda?

De ahí en adelante mis amigos tienen mayor presencia en mi vida. Pero "el camino nos lleva por senderos diferentes" y todo vale madres. Yo a veces le saco a ir con mis amigos de la prepa-universidad pooooorqueeeeee:

Hay un desfile de triunfos y pláticas donde todo es perfección, como si los años de convivencia y confianza se hubieran tirado al caño. La puritita medición del éxito. Sé que aunque me estuviera quedando sin un quinto, tuviera gangrenada una pierna y mi gata hubiese orinado encima de mí -y en la gangrena-, no se los diría en esas tertulias. JAMÁS. Y tal vez de ninguna otra forma.

Y es horrendo, absurdo, que a muchos de ellos ese cambio de actitud, mentalidad o cómo quiera llamarlo lo achaque a su estatus marital-sentimental (justo como a la protagonista de aquel post). Y no, no hablo desde ningún tipo de envidia. Está comprobadísimo que las parejas tienen menos tiempo para... lo que sea. Los solteros movemos al mundo. Bueno, NO. Pero tenemos más tiempo para salir, conocer, viajar. *Disponibilidad*. Por eso cuando conozco a alguien casado-aparejado que puede salir sin su látigo, que cuando platica de su vida puede DESLIGARLA de la vida de pareja, quisiera ponerme de pie y aplaudir la independencia maravillosa de una relación sana y sin apegos psicópatas y miserables. Sobre todo, y lo digo con tristeza ya que soy idealista, porque la mayoría de las parejas que conozco son producto de:

A)Solo con mi soledad.- entiéndase, mi desesperación es tal, que ando con él/ella porque dos días conmigo/a mismo/a son insufribles. Efecto secundario 1: suicidas potenciales si la relación termina. Efecto secundario 2: léase el inciso C.

B)Soy emocionalmente débil.- tradúzcase como: Necesito a alguien con quien pueda estar constantemente quejándome, llorando, platicando, mi apoyo moral, emocional, espiritual, PERO EN EXCESO. "Ay, amor". Mi receptáculo más fiel de quejas, miedos y frustraciones. Síndrome de princesa en la torre (r-e-s-c-á-t-a-m-e). Yo perdí a dos amigas así.

C)Estaba borracho/a y en una fiesta.- A este le llamo "No sé cómo llegué aquí". Es cuando un atarantado/a termina enredado/a en una relación sin saber cómo. "Les juro por dios que nunca voy a andar con él/ella, nomás es un free". Yo les digo semanas después: "parece que él/ella fue más listo/a". Los efectos secundarios de este inciso son un tanto crueles. Nunca saben cómo salir de ahí tampoco.

D)La tarjeta de crédito.- Ps el puritito interés, -cualquier interés aplica-. Este es peligroso, se disfraza de un enamoramiento intenso. No confundir la natural admiración con "te voy a usar como muleta/banco/escalera/trofeo". Y menciono la admiración porque la creo ingrediente esencial para eso del amorcillo.

E) Hormona mata TODO. "Es que no puedo dejar de coger". Agréguense subincisos como: E.1.-Nadie más quiere coger conmigo E.2.-No he cogido con nadie más en la vida y ya me acomodé aquí E.3.- De verdad no puedo dejar de coger y mis free's no me alcanzan (y esta pareja es la única que se hace de la vista gorda).

También están los novios bonitos y esas historias lindas que son menos tarugas y poco criticables. Por eso a veces me pregunto qué tan válido (o difícil) es encontrar a "esa persona especial" y echarlo todo por la borda, cambiar tu mundo completamente y compartir la vida cuasiexclusivamente con ella. Sólo se me ocurre que debe ser alguien maravilloso, indescriptible, la GRAN conexión, el zoquete del que no te aburrirías nunca aún cuando ya no se es víctima adicta de oxitocina (o cualquier hormona relacionada). Pero igual y son figuraciones mías, además de que estadísticamente es poco probable -pero no imposible-. Pero y yo qué sé -pero a lo mejor creo sí lo sé-. ¿Pero y si no? -¿pero y si sí?-.

-(Debería crear una nueva etiqueta que diga "Uso el blog para quejarme a lo güey", ah, no, para eso era.)-

Entonces les digo: Bienaventurados aquellos que conservan a sus amigos y no se absorben en la relación parejil dejando todo de lado, porque de ellos será el reino de los sensatos.

A manera de epílogo:

Los amigos que han llegado a mi vida últimamente son distintos. A ellos no me une el fortuito grupo escolar o la ubicación de vivienda. Llegaron por coincidencia de ideas y proyectos. Porque compartimos algo más que las anécdotas de la escuela o la oficina.

jueves, 26 de noviembre de 2009

No manejaré

Cuando entré a trabajar a las oficinas de periférico, pensé que iba a aprender a manejar y tendría auto. Tomé un curso y hasta circulé por avenidas chonchas, sin embargo no aprendí a estacionarme y llevo más de dos años sin tocar un volante. Descubrí que lo mío, lo mío, lo mío, no es manejar. No es por que lo hiciera mal -en contra de lo que muchos puedan pensar- es porque NO ME GUSTA. También descubrí que no me agradan los autos. Muy caros, muy sucios. Recuerdo que durante aquel cursillo, mi instructor usaba un Tsuru modelo noventa y pocos. Me resultaba incómodo que algunas personas me rebasaran o me voltearan a ver con aires de grandeza sólo por el auto donde venían trepadas, como eso si les diera derecho a manejar peor que cafres, como si el espacio de la calle lo pagaran con el valor de su pinche carro. En una ocasión durante un alto, un pelmazo que venía en un...chale, es que ni me sé los nombres de los modelos, bueno, venía en uno muy caro, dirigió su mirada hacía mí como diciendo "pero en qué pinche lata vieja te mueves... ¿Acaso desde tu pobreza no me encuentras irresistible, nena?". No es un delirio ni lo que algunos denominan como "resentimiento social", no, se puso el semáforo en verde y el güey ése seguía mirándome y haciéndose pendejo, pffff, mejor avancé yo, no sin antes hacerle la jeta de hartazgo más culera de mi vida. Pendejo-métete-tu-nave-a-ver-si-te-cabe. Vamos, es la PEOR y más pendeja medida de status económico. Con la ropa es distinto. Con la educación es distinto. El auto es el único lugar donde te "valoran" antes de verte o escucharte o conocerte. Muchos amigos y familiares se sorprenden de que a mi avejentada edad y después de algunos años de trabajar, aún no tenga auto. "Ha de estar bien jodida", piensan. Babosos, no hay cosa que se devalúe más que un coche. Y encima la tenencia, y encima el seguro, y encima el servicio, y ay de ti, pero ay de ti donde choques y el seguro no lo cubra. No gracias, cuando quiera algo que me chupe el dinero peor que un vástago, mejor me compro un perro.

¿A quién no han estado a punto de arrollar vilmente? ¿Cuántos automovilistas te han tocado el claxon para que atravieses más rápido una calle? ¿En qué momento dejan muchos de ser personas al momento de subirse a su auto?

Ya que ha quedado claro el primer punto del por qué me desagradan los autos, pasemos al segundo. ¿En qué cabeza obtusa cabe la idea de que TODOS debemos-deberíamos manejar un automóvil en una área metropolitana con 20 millones de habitantes, vialidades estropeadas y centralizada? Me queda claro que a los primeros que dicha idea les parece perfecta es a los potentados de la industria automotriz y petrolera. Y resulta aún peor la creencia de que poseer un auto sea la felicidad máxima de un trabajador y ahí se vean reflejados los esfuerzos de años de ahorros -o de años de pagar un crédito-. Gran ironía: ¿Para qué utiliza el trabajador un auto?, básicamente para ir a esa oficina esclavizante al igual que otros miles y hacer de las calles el monumento a la lentitud. Me da la impresión de que en lugar de que el auto sea de su propiedad, ellos son la de él. "Es que no puedo ir a comer-salir-tomar café- porque tengo que pagar la mensualidad de... y me quedo bien bruja".

Hace un par de semanas tuve que ir a Bosques de las Lomas. Llegué más rápido en metro (en hora pico, qué placer) y camión -los camiones nuevos de Reforma son tan limpios y eficientes-. Puedo leer, ver gente, burlarme de peinados horrorosos, escuchar conversaciones ajenas y altamente twitteables, ir viendo la calle y a la gente en ella . Puedo OBSERVAR. No negaré que al mismo tiempo se está más expuesto a cierto tipo de atropellos y situaciones desagradables. Pero yo prefiero todo eso a manejar... y a contaminar (ay, todañoña).

El tercer punto es el más obvio: la polusión. Asco. La cantidad de gasolina que quema un auto de 4 plazas que sólo ocupa UN oficinista estresadito. Mi hermana mayor trabaja en Santa Fé -pobre mujer- y pasa por compañeros de trabajo al metro Hidalgo de tal manera que no se "deperdicia espacio".

Crean o no (como si se tratara de religión, háganme el favor) en el calentamiento global, a mí sí me da náuseas el hedor de las avenidas muy transitadas además de ver la nata mugrosa alrededor del Dé_éfe. Y más asco me da ver tanto conflicto-dependencia petrolera.

Tengo la suerte de vivir cerca de un metro y de no ser penosa para pedir aventón.

Lo único que venía a decir es: no insistan, no me voy a comprar un auto. No ahora. Prefiero usar mi dinero de otra forma, una más provechosa.

P.D. Olvidaba que también me da mucha ñáñara atropellar a alguien por andar en la pendeja -algo relativamente común en mí-, también incluyo en este apartado el miedo a un choque que sea mi responsabilidad.

domingo, 24 de mayo de 2009

Qué hueva eso de ligar

La verdad es que me revienta todo lo que va de la mano con esos asuntos, que cuantos años tengo, que qué estudié, que si me gusta tal director, que si me gusta tal escritor.HASTA LA MADRE. Toda esa platiquita, danza u lo que sea, me duerme. Detesto esas conversaciones, donde todo es "conocerse". Yo sé, de antemano, que si le agrado mucho al sujeto en cuestión hará lo posible por estar de acuerdo conmigo en todo, y "casualmente" adorará las mismas cosas, será fan de mis preferencias, pura onda "coincidente". Y si no le gustaba ir a museos, dirá que sí. Y si le gusta el futbol, aceptará ser un poco pambolero de vez en cuando pero nada más. Será que soy del tipo de gente que no le gusta hacer lo mismo dos veces y a mi ya adultísima edad he pasado por ahí y ya me da HUEVA pasar de nuevo.

Odio todo el jueguito de "nos vimos ayer y no le voy a llamar yo, no quiero se obvio/a". ¿?. Tener que aparentar que se lleva una vida ocupadísima y legendaria para parecer inalcanzable. Qué mamada. Yo no quiero que alguien esté conmigo porque me convertí en un reto, o peor aún en un capricho.

Las gurús sentimentales de estos días recomiendan frialdad y lejanía, actuar como un trofeo. Y ya que el zoquete esté en la red, mantener esa actitud, de mujer "libre", altanera y no "tan" sentimental.

Sé que para muchos soy una sangrona-mamona que no los pela ni los pelará porque me subí a un tabique y me mareé. Prefiero parecer eso antes que estar dándoles alas. Y no es que sea muy exigente, simplemente me gustan más las cosas sutiles y graduales. Y me caga, pero me caga en serio que me perreen. Si un tipo que me gusta se pone a perrearme, acto reflejo: adiós. Entiéndase por perrear estar de acuerdo conmigo en todo, alabar de la manera más bruta, coloquial, o redundante mis atributos físicos, acosarme con preguntas personales si le acabo de conocer; no sé si me explique, los que son perros pero a lo bestia, y que además, son perfectamente reconocibles dichas "tácticas caninas de ligue", se ven estudiadas, trabajadas, y más hueva aún.

Paso de esas tarugadas.

P.D: Adiós en friegaautomática al que intenta desesperadamente decirme la marca del auto tiene, su precio, o anexas. O lo imprescindible que es en el trabajo donde gana conantes, sonantes, y abundantes sumas de dinero (no soy su contadora, no necesito saber el monto de sus quincenas).

jueves, 9 de abril de 2009

Ironías vacacionales

Enfermarme dos veces de gripa en un lapso de 2 semanas. ¿Alergia primaveral?. A pesar de todo prefiero millones de veces estar enferma en vacaciones y en temporada de calor. En invierno, aunque la intensidad de la infección sea la misma, me perjudica mucho más. Estoy en chinga y apurada y desvelada y... acabo de tomarme un thera flu porque no aguantaba la moqueadera: me está dando un sueño increíble...chale.

Que todo el mundo hable de lo maravilloso que es ver a las jacarandas, y que a mí me provoque rabia y coraje infinitas...tengo unos deseos infernales de venganza. En la delegación no hicieron ni madres, ni en la secretaria de ecología, donde habían sido taaaaaan "amables y comprensivos", burócratas al fin. Cada que crece un retoño, las oligofrénicas con mentes sacadas de la mierda más inmunda (mis vecinas, esas hijas puta), lo arrancan (a escondidas, claro está). Las odio. Creo que nunca he odiado así a un ser humano.

Que haya un sol y un clima maravilloso y yo tenga que estar encerrada soñando por lo menos con un bronceado de monitor.
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Lo anterior fue escrito el lunes. En efecto el thera flu me noqueó y caí dormidísima en pocos minutos. Tengo miedo de usarlo cuando no esté enferma como remedio para el insomnio que a veces (ja, a veces, sí chucha) me aqueja.

Estar de vacaciones en casa trabajando es un castigo casi intolerable. Soy la recepcionista de mis papás. Ya les recibí 3 recados y he tenido que soplarme a mi tía diciéndome que me cuide y putimil remedios caseros...

Encima de todo tengo muchos problemas técnicos con mi chamba. Maldigo los problemitas pendejos que emergen justo cuando vas a terminar un proyecto. Problemitas inimaginables, inexplicables, asfixiantes, que provocan sudor frío al surgir. Ayer me pasó eso. Agradezco a muchos amigos míos que me han echado la manopla de alguna forma, a Sonia por la asesoría y los modelos que me pasó y por estar dispuesta a apoyarme en cualquier momento, al Mérol por los archivos que me consiguió y las porras, a Pablo por las texturas de árboles, a David por los consejos, y a Enrique por la paciencia que me tiene cuando hay dificulades y trata de explicarme a pesar de mis berrinches y desesperación.

También sale a relucir la envidia. La que le tengo a todos los que están llegando a un destino turístico, tirados en la arena con una chela, tomando fotos de un pueblito, en la peda con los cuates, en el desierto de "viaje", desparramados en casa cambiando canales compulsivamente o viendo una buena película.

Malditas "vacaciones".

miércoles, 1 de abril de 2009

Kundera


Hace algún tiempo en una plática de cantina, se discutía qué tan válido o necesario era conmemorar-festejar-homenajear a un escritor prominente VIVO. El tema era el octogenario Carlos Fuentes y toda la pompa que representó el aniversario de su natalicio. No se pudo concluir nada ni llegar a un acuerdo.

Independientemente de si un escritor es "bueno" o "malo" (se notará que estoy con una elocuencia bárbara en estos momentos), para mí, el que una de sus obras sea emblemática de una generación, movimiento social o estilo narrativo, ya lo hace acreedor de un prestigio incuestionable.

Éste día en la República Checa no hay conmoción, ni festejos, ni reconocimientos. No los hay para Milan Kundera, que a mi parecer es uno de los escritores fundamentales del siglo XX. El crítico, atrevido, inigualable, mi favorito. Sin sus libros, sabría mucho menos de lo que sé del socialismo soviético, de la primavera checa, de la historia y geografía de ése pequeño país europeo que le vio nacer un día como hoy, hace ochenta años. Y ése es sólo un pequeño espectro de lo que la narrativa de Kundera le dio a la literatura y la historia: la perspectiva histórico-política de un país bajo el régimen socialista. Muchas ideas y pensamientos que tengo de la vida provienen de su obra, no podría imaginar mi adolescencia y juventud sin sus palabras.

Es en éste momento cuando concluyo, que tal reconocimiento es válido y necesario. Me guste o no el escritor homenajeado.

Punto y aparte a lo anterior, qué atractivo es Milan Kundera. En otra plática de cantina hablábamos de ello. Algo tienen los escritores, más allá del cánon estético occidental, que una foto suya es enigmática. Un velo de misterio. Una aura indefinible.

Como los buenos vinos


Me encanta la forma en que Vera, su esposa, lo mira en ésta foto. Y la especie de "confianza-contento" que le inunda la mirada.

PD. Tengo muchas pláticas de cantina... desde hace casi un año.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Si no fuera mujer

Probablemente mi vida sería más sencilla en éstos días. O si en lugar de tres mujeres mis padres hubiesen procreado tres hombres, haría menos corajes en estos instantes.

ESTOY MUY MOLESTA. Pueden ir a meterse esa pendejada del día de la mujer por donde puedan. Sé que hay integrantes del género masculino a los que desde el nacimiento les sobra espacio para tal fin dentro del cráneo. No queremos un día de la mujer, y como éste se lleva a cabo, debería haber un día del hombre. No queremos igualdad. No somos apéndice del macho de la especie humana. Somos mayoría en el planeta, ¿qué nos festejan?, es puro atole con el dedo. Como cuando unos padres irresponsables consienten a un niño, a nosotras nos invenan el día de la mujer. "Día de la equidad de género", "Día de la NO violencia y discriminación en contra de las mujeres", yo que sé. De cualquier forma serviría para lo que sirven todos los días festivos. Para saturar los medios de reportajes, anécdotas, y que tiempo después todo quede en el olvido. Para nada, pues.

El motivo de mi enojo a éste respecto (por lo menos el que acontece hoy), es el despido de mi hermana. Hoy. HOY que regresó a trabajar después de la licencia de maternidad. Mi hermana ha trabajado 14 años en...digamos cierto edificio emblemático de la ciudad de México que está cerca del Ángel, y tiende a CAER últimamente. ¿Motivo del despido?, varios, nada que ver con su capacidad o desempeño profesional. Saquemos la conclusión estúpida: Líder de proyecto, llegada al trabajo a las 8, salida quien sabe, o sino, llamadas a las 2, 3, y 4 de la madrugada por que algo sale mal y ella es la responsable y los zoquetes que hacer guardia no saben que pedo, jornadas de 48 horas seguidas, chingas repletas de estress, sudor y lágrimas. Catorce laaaargos años. Más de la mitad de mi vida. Ella trabaja en un equipo donde sospechosamente no hay mujeres. Y dónde existen hombres colocados ahí por favoritismos y compadrazgos, ya saben, esos hombres eficientes que puede mandar más de tres (¡más de 3!) correos electrónicos y sentarse en una junta a cabecear o decir "ajáses", o hablarle de "¡qué pedo güey!" a su jefecito-padrino.

Cuando en el trabajo de mi hermana se supo que estaba embarazada, uy, querían echarle la mano. No más proyectos de estress para ella. Tan lindos y considerados. Aún así dos meses antes dejar de trabajar, se desveló severamente.

Obviamente en ése lugar están consientes que ahora la prioridad de mi hermana es su hija. Ya no va a ser el trabajo. Y cuando ella debería saborearse un tiempo sin tantas responsabilidades y convertirse en latiguera de otros incautos más jóvenes e inexpertos, pus no. Adiós. Ya eres mamá, ya no nos eres tan útil.

Hoy estoy acordándome de esto. Qué mamada, ¿qué le tiene que importar a un pendejo si quiero tener hijos o no?, y si yo fuera un hombre soltero y tengo un accidente y la incapacidad de tal es de 3 meses porque me partí la cara y todo lo demás, no sería el mismo problema para la empresa?, ¿por qué para un hombre ser casado y con hijos le favorece y con una mujer es el contrario?. "No hay que despedir a fulanito porque tiene 2 hijos" "Hay que contratar a fulanito porque está casado y tiene una bebé, es más responsable, tiene que proveer". Pendejadas al final del día. El irresponsable inepto lo es con o sin matrimonio/hijos.

La mentada igualdad no existe. La equidad menos. Que las cosas no estén tan de la chingada como hace 50 años, sólo es un intento minúsculo por resarcir las deficiencias de la sociedad machista. ¿Acaso no conoces casos similares?.

Otra aclaración. Queremos que dejen de decirnos sexo débil, o de ponernos motes idiotas. Leí entusiasmada el encabezado de ésta noticia. Claro, somo si en serio fuese a ser un éxito, pero si no me los puedo imaginar comprándose sus pastillas (que sólo tomarían cada 15 días) y resulta que estará lista hasta dentro de DIEZ años (nosotras podemos seguir esperando). Lo he leído, visto, escuchado: si los hombres fuesen los que se embarazan, los metodos anticonceptivos serían uno de los inventos primigenios y más avanzados de la ciencia. ¿Porqué si yo soy fértil 3 días al mes y tú 24x7, soy YO la que tiene que responsabilisarse mayormente de la contracepción?. Uno de los deseos más utópicos de mi vida es ver a un hombre con cólicos menstruales. Quisiera que supiera lo que se siente a ver si así se les hace tan poca cosa.

Ahorita estoy muy molesta, y estoy reaccionado de forma muy colérica, intento no generalizar, pero por el momento no me sale.

lunes, 19 de enero de 2009

Promesas rotas

Hace algunos años fuí a la cineteca a ver "Promises", iba sin saber siquiera de qué demonios trataba y se convirtió uno de los mejores documentales que he visto.

El eje central son las entrevistas que a lo largo de dos años les hicieron a niños palestinos y niños judíos que viven en Jerusalem. El escuchar de viva voz las infantiles (pero no tan inocentes) crónicas, me ayudó a entender el gran-GRAN-gran problema entre ambos pueblos, los dos arrastran un conflicto que parece eterno, "la razón es mía, y únicamente mía", profesan dogmas increíblemente estrictos con los que intentan argumentar la legítima propiedad de Palestina. "Ojo por ojo y diente por diente", es el lema que al ser llevado a la práctica desde hace tantos años, ya es imposible señalar quien tuvo la culpa inicial, quien lanzó la primera piedra.

Entre los niños que salen en el documental, hubo unos gemelos judíos que me parecían los más justos y parciales: Yarko y Daniel. Tal vez ello era resultado de ser nietos de un hombre que logró sobrevivir al holocausto y decidió radicar en Israel para alejarse del lugar donde experimentó lo más parecido al infierno. Todo ello mermó su fé convirtiéndolo en ateo, no creía en un Dios que hubiese permitido tanto dolor a su propio pueblo. Por lo tanto sus nietos no poseían esa terquedad absurda de un fanático. En las entrevistas hablaban de que en una guerra no hay vencedores, hay muertes y sufrimiento en ambos lados. Temían a los ataques terroristas, se estresaban siempre que subían a un autobús, cuando estaban en un lugar público, les temían a los árabes pero no hablaban de deportación, exterminio o guerra como medios para solucionar el conflicto. Ellos fueron los únicos niños judíos que aceptaron sostener un encuentro con los árabes. Al ser testigos de las infames filas y chequeos que tiene que hacer los palestinos para pasar de un lugar a otro exclamaron "es injusto, ésta también es SU tierra". Vieron las pintas que hubo en la intifada anterior, las proclamas de Hamas, los huecos dejados por las armas israelíes, escucharon el testimonio de un niño árabe cuyo hermano fue asesinado por arrojar una piedra durante la intifada, era un niño que regresaba de pastorear ovejas. Jugaron todos juntos, comieron platillos árabes, fueron recibidos con hospitalidad y a pesar de que se sintieran incómodos en algunos momentos (como cuando les recomendaron no hablar hebreo), comprendieron el hecho más importante, lo que su propio gobierno parece no entender: "si estuviéramos en su lugar, de este lado de la ciudad, nos sentiríamos igual que ustedes y despreciaríamos a los judíos".

El encuentro resultó motivador, por que tanto judíos como árabes saben que no son ellos los asesinos, ni los que mueven los hilos de la conveniencia propia por encima del vecino. Son el gobierno Israelí, y los fanáticos musulmanes los que han provocado semejante madeja de rencores (desde mi punto de vista más culpa tienen los primeros). El documental deja abierta la puerta a una solución, a no perder la esperanza. Los niños árabes siguieron comunicándose con los gemelos judíos, pero se fue perdiendo el interés.

Al estar buscando videos relativos a éste documental (para compartirlos en el blog) encontré unas entrevistas realizadas en 2004 a algunos de los participantes. Dichas entrevistas forman parte del DVD. Fue triste y muy decepcionante enterarme que aquellos gemelos centrados y objetivos, Yarko y Daniel, engrosan hoy la filas del ejército israelí (son los chicos árabes los que estaban más cambiados, menos radicales, más dispuestos a la negociación, algunos no claman siquiera al gobierno por sus tierras, sólo quieren poder viajar por Palestina libremente, sin check points, ni tratos criminales). Fue como cerrar la puerta que el hermoso día de juegos entre niños había dejado abierta. Sería imposible que hoy, después de los inhumanos ataques a Gaza, los jóvenes árabes accedieran a ver a dos militares y más difícil aún la acción contraria.





Hace poco leí en el periódico que científicos descubrieron (aunque a mí me parece algo bastante obvio) que la alegría la felicidad son algo que se contagia. Yo creo en los opuestos de todas cosas -me parece una ley universal-, por lo tanto considero que el odio, el rencor, y la estupidez son también actos contagiosos. Donde haya un imbécil con fanatismos absurdos, odios arcaicos, e ideas obtusas, no lo duden, pronto habrá más (y en estos momentos me refiero a los judíos).

miércoles, 14 de enero de 2009

Todo se me descompone (o la tecnología no es para gente como yo)

Además de la vida. El martes 13 eché a perder de la manera más estúpida (¿en mi caso hay otra?) un disco duro de 350 gigas. Eso no fue lo peor, en él estaban alamacenadas fotografías de los últimos dos años de mi vida, mi carpeta de trabajo organizadísima al fin, el respaldo completo de mi último trabajo, videos, etc, etc, etc. Me sorprende lo frágiles que son los armatostes hoy en día.

En diciembre, pensé que mi ipod había valido madres. Hermoso aparatejo que hace tres años me parecía increíble poseer. Todos los videos que vería en él, la música, adiós pilas AA, adiós porta cd's, adiós horas de asqueroso aburrimiento en filas bancarias, carreteras, microbuses, adiós, adiós para siempre. Y a la mera hora no. No sé a qué pudo deberse, pero nunca los videos ni las películas que le bajé al ipod. En el banco o en el metro prefería ir viendo a la gente, no perderme la anécdota del día, la crítica mala onda, andar de metiche en pláticas ajenas...cómo perderme eso. Me gusta el ipod, pero no cambió mi vida ni mi relación con la música al grado que imaginaba, sólo la facilitó. En enero el werapod se "compuso solito" creo que era un desperfecto de la batería que se arregló al momento que se descargó completamente y pasaron algunos días. Sin embargo ya tiene la edad de tres años, y lo siento viejo, cansado, agotado, obsoleto. Se intimida al verse cerca de un ipod touch, no mencionemos un iphone. Y tan pequeñito, la hoy ridícula capacidad de 30 gigas. Yo pensé que estaríamos juntos más tiempo que mi encanto por él sería interminable.

Mi celular. Esa gran decepción. Sí, el diseño muy bonito, pero la batería se jodió al mes, tengo que cargarlo cada día y medio y siempre estoy olvidando el cargador. La cámara de 1.5 pixeles ya la veo paupérrima. Todo en él está oxidado y tiene poco más de un año. Mi hermana tiene un celular nokia del lejanísimo 2001, me he burlado de ella hasta el cansancio. Estoy a punto de darle la razón: "este celular tendría recepción hasta en el cráter del popocatépetl, se me ha caído 2356 veces, la batería dura lo mismo que cuando era nuevo, la pantalla es clara y no como la de otros celulares que a pleno medio día con luz del sol no ves ni madres, no he perdido ni un sólo número telefónico, escucho a mi interlocutor fuerte y claro, etc, etc".

Mi cámara. Esa gran rareza. Diez megapixeles parecían no tener paralelo "de aquí a que salgan otras más chingonas, de menos dos años", sí, los dos años ya llegaron. Además, andar cargando una puta cámara en todo lugar "porque puede presentarse la oportunidad de tomar 'la foto'" se traduce en un desperdicio de espacio en la bolsa y la paranoia constante de que sea robada. Además los de Sony son unos calculadores-explotadores que salieron del averno. En una de las únicas fiestas del 2007 en las que no tomé, andaba más distraída. ¿Porqué?, me parece que porque al saberte medio peda pones mucha más atención en todo, estás consiente de tu estado y tratas de que los demás lo noten. Al ir sobria...¿qué podría pasar?. Grave error, olvidé en el taxi de regreso a casa una bolsa con un suéter y el cargador de la batería de la estúpida cámara. ¿Resultado?: mil doscientos pesos menos en mi cuenta, eso costó la chingadera esa. Extrañé las pilas doble AA recargables. ¿Porqué Sony con toda su omnipotencia tecnológica no permite que la cámara cargue la batería al ser conectada a la computadora?. Porque son unas salguijuelas.

Siento que no puedo seguirle el paso a tanta velocidad tecnológica. Ni mi bolsillo, ni mi nostalgia. Y es una desgracia que tal fugacidad no sólo se apodere de los gadgets. Cada día las relaciones humanas se parecen más a la compra/deseo de un aparatejo. ¿Por qué conformarnos con el celular L5657X, si en dos meses saldrá el L6745XZ?, y estamos consientes de que al adquirir uno su paso en nuestra vida es transitorio. No se ajustará a las expectativas del año 2010.

Estúpida tecnología encarecida, delicada, fútil. Un walkman me duró 7 años, un discman más de 6. Mi cámara profesional tiene como 10. Y funciona. Los álbums fotográficos de mi familia tienen mi edad y ahí siguen...

Esta historia...¿continuará?.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Mexicanos al grito de paz

El sábado 30 de agosto asistí a la marcha. Pero para qué, *si no sirve de nada, no vale la pena, no solucionará la situación de forma tajante, la provocó la muerte de un rico, sólo es de fresas, es una marcha panista... bla, bla, bla*.

Antes que nada yo no creo en ninguna de las razones anteriores. Hace cuatro años, me fue imposible asistir, y recuerdo que muchos argumentaron lo anterior, ésta vez quise comprobarlo con mis propios ojos.

No creo que sea una manipulación mediática con el fin de una cortina de humo para la reforma energética (después explicaré el porqué pienso esto). Ya desde hace DOS AÑOS no pasa un mes sin que me entere de asaltos, robos, secuestros, extorsiones teléfonicas, que han sufrido compañeros de trabajo, amigos, familiares, yo incluída. Tan sólo en el mes pasado se robaron a punta de pistola una camioneta de la casa de al lado (no era la casa de la mata-jacarandas, chale), supe de dos secuestros (uno express, por desgracia el otro sigue en curso). No, ninguna de las víctimas son millonarios ni empresarios ni políticos. Es por eso que la marcha tuvo tal concucurrencia, por que el caso Martí es la gota que derramó el pinche vaso del hartazgo. Y si sólo la muerte de un rico hace tal eco, considero que podría aprovecharse tal situación para atraer atención mediática o gubernamental. Sí, sería más auténtico si todo esto surgiera por la muerte de un Juan Hernández, pero no le pidamos peras al olmo.
Me pareció interesante que alguien llevara puesta tal camiseta

Me enteré de la movilización por el facebook y sin saber de quien era la iniciativa decidí asistir, por el simple hecho de que estoy hasta la madre. Después hubo otra convocatoria, los ánimos se aumentaron y se fijó una única fecha. Empecé a dudar cuando leí que una *célebre actriz* (a la que vería al finalizar la macha de mano de su achichincle y otros lacayos pronunciando sus muletilla favoritas: *manito* y *mijo*) suspendería una función de la obra de teatro que produce para asistir, escuché (es que existe la mala costumbre en casa de tener la tele prendida en las mañanas aún después de las noticias, como para que haya ruido, pues) a los conductores de asquerosos e insultantes programas matutinos apuntarse al evento e invitar a sus pobres espectadores...pero me dije *no está mal, finalmente entre más gente mejor, y es algo que afecta a TODOS*, no tendría porque molestarme en estar en el mismo lugar que ellos si exigimos lo mismo, si nos afecta igual.

Al día de hoy me resulta triste saber que muchos consideran una pendejada asistir a una marcha, que las califiquen con colores partidistas y que se mofen de los reclamos ahí expuestos. La mayoría de dichos detractores vivieron eso hace dos años cuando marcharon en las asambleas de AMLO. ¿No es irónico que ahora se burlen de esas manifestaciones?,
¿o será que sólo a los panistas los asaltan/secuestran?... la idea de que únicamente a un estrato social le pegara el hampa sería benéfica (mientras no nos tocara a nosotros estar en ésa posición) pero irreal. No hay ni para dónde hacerse.

Llegamos al metro Hidalgo a las seis en punto y ya desde ahí se veía Reforma lleno y Av. Juárez también. Caminamos a la Glorieta de Colón (tan albureable apellido, ¡caray!) y como amenazaba una probable llovizna decidimos incorporarnos a partir de ahí. Vi de todo. TODO. Gente bien fresa, estudiantes, viejitos, niños, familias, parejas, gente muy humilde, unos rastafaris, indígenas, güeyes con cara de jefes de oficina, gente triste, gente enojada, gente sonriente . Yo no podría categorizar la marcha en mayorías, vi a representantes de toda la jungla defeña, toda ella, y ya sé que lo estoy recalcando demasiado, caminando lado a lado, codo a codo (esto me recordó al recientemente fallecido Gilberto Rincón Gallardo...él usó un verso de Benedetti en uno de sus discursos durante su campaña presidencial del 2000: “y en la calle codo a codo, Somos mucho más que dos” ) . Vi enojo. Vi miradas de comprensión y entendimiento como son las miradas entre los que se saben enfermos de la misma dolencia. Conforme nos íbamos acercando a Eje Central, empezaban a escucharse tímidos aplausos y gritos de *México, México*. Se suponía que era una protesta silenciosa, pero encuentro difícil que un mexicano pueda llevar a cabo tal tarea, y más aún, cuando siente que tiene mucho que reclamar.
Yo concuerdo, que se vayan todos, toditos.
Yo iba cuasi como espectadora curiosa y empecé a contagiarme (se llama euforia colectiva, ya lo sé) con el enérgico enojo y descontento que me rodeaba, dejé de pensar en todos los contras de la marcha (lo que acoté al principio del post). Al llegar a Madero empecé a gritar y es más, a promover, el que creo debió ser, el *eslogan* de la movilización: “Si no pueden, que renuncien, renuncien, renuncien”. Fue catártico (quedé ronca).
Me emocioné con estas dos GRANDES ideas
Ya en el Zócalo los gritos y consignas se espaciaban, como quien carga baterías para el momento cumbre. Sin embargo, me tocó escuchar unos “Fuera Marcelo, fuera Marcelo” -¿no que no era partidista cabrones?-, afortunadamente eran pocos los que lo coreaban y sólo fue en un par de ocasiones (también hubo contra Calderón). Con todo y que este tipo no es de mi agrado (cómo ya ningún político lo es), está lejos de ser el único responsable de la inseguridad en la ciudad/país, se me hizo una estupidez fuera de lugar salir con grititos así. En mi opinión somos todos culpables. La clase política por carcomida, podrida, y corrupta. La sociedad civil por dejada y apática.
A este señor lo vi con el brazo en alto sosteniendo el S.O.S. desde Metro Hidalgo

Nunca había cantado el himno en el Zócalo. Nunca lo había escuchado con tantos ánimos y enjundia. Nunca lo había escuchado en tantas voces. Me inundó el sentimiento patriótico (quiero pensar que no patriotero), creía que tal fervor sólo lo provocaba la decepción -es decir- la selección nacional en el mundial de futbol, qué maravilla saber que no siempre es así, qué tristeza el motivo.
¿He dicho que no puedo usar mi cámara?, estúpidamente hace unos meses perdí el cargador de la batería en un taxi, el chiste cuesta 1000 pesos (¿por un cargador de batería?, estúpida sony), tomé muchas fotos, pero con las cámaras de mis amigos, éstas son algunas que me han mandado por mail. Aunque borrosa y mal enfocada, esta foto me recordará al Zócalo de ésa tarde.

Le faltó cabeza (líderes, pues,) a la marcha. Le faltó alguien que aterrizara de manera concreta el reclamo de la multitud. Y no me refiero a los que la convocaron (que según esto no son de ningún partido y bla bla, pero uno nunca sabe para quien trabajan), o algún artistilla televizco ó el propio Alejandro Martí. No sé quien hubiera sido idóneo para dicha tarea, sólo sé que eso fue lo que le faltó, no encuentro lógico venir a enterarme de las peticiones vía periódicos y medios electrónicos y no de viva voz en la mismísima protesta.

Vi carteles muy tristes, donde había reclamos añejos y retratos de ausentes. Un escalofrío recorre mi espalda, soy incapaz de percibirme como alguien que saldría adelante después de una tragedia similar.


Lentamente fuimos abandonando el Zócalo, para nuestra sorpresa, por todas las calles que desenbocaban a la plancha seguían llegando contingentes, dicho de otro modo, la plancha se vació y se volvió a llenar.

Es una pena que todo el cirquete que armaron nuestras amadísimas televisoras dejen en muchos un mal sabor de boca, desconfianza, y mofa. Cuando debería ser motivo de gozo el que algunos mexicanos logren salir de la apatía, que no sean acarreados, y que están dispuestos a seguir con otras medidas para obligar al Estado (cosa que idealmente no debería pasar) a hacer bien su principal tarea: garantizar la seguridad a sus habitantes mediante el cumplimiento de las leyes. En repetidas ocasiones he dicho que me parece injusto que se culpe a la pobreza de los delitos, cuando sólo es un factor. ¿Por qué hay ladrones, secuestradores, asesinos?. La respuesta la dejaron Ramón Mier:

“Pregunta:
¿Porqué se lame el pene un perro?

Respuesta:
Porque puede.

Algo parecido sucede con la delincuencia. El delincuente roba, asalta, extorsiona, secuestra y asesina porque puede. Porque sabe que lo más probable es que su crimen quede impune.”

y Chilangelina:

“La razón no es la falta de solidaridad social, la razón desde mi punto de vista es una sola: IMPUNIDAD.
Tienes razón, los que roban no lo hacen por hambre; lo hacen porque la persona a la que le roban no hace la denuncia (te apuesto lo que quieras a que tu amigo no la hizo); porque cuando la gente hace la denuncia difícilmente los detienen, y porque cuando los detienen, acaban saliendo libres (entre otras cosas, porque no hay otras denuncias con las cuales puedan sumar delitos y sentenciarlos). En México se castigan solo TRES DE CADA CIEN delitos.”


Ambos fueron comentarios del post en el que relaté los asaltos que sufrieron dos amigos míos, donde me enteré de más bajezas y ojeteces de la mafia. Donde empecé a dilucidar lo hartos que estamos todos por que no hay sanciones, por que no hay denuncias, por que no existe siquiera una probabilidad medianita de que les atraen, les castiguen ejemplarmente, mucho menos de que les readapten.

Ladrones hay, pero hace dos décadas no eran con la violencia de hace siete años a la actualidad, oír de un asesinato era inconcebible (exceptuando los *pasionales*). ¿Alguien recuerda la horrible anécdota del estudiante de 17 años asesinado por quitarle su celular?, ¿quién organizo una marcha por él?, nadie, ni tú ni yo. ¿Por qué? por falta de convicción y difusión, algo que el caso Martí sí tuvo, por tratarse del hijo de un empresario. Es muy injusto que sólo así se exija justicia, pero es un asunto en el que todos tenemos la culpa pues nadie organiza movimientos y protestas por esas víctimas anónimas, aquel al que le parezca ingenuo reclamar por secuestros, asaltos, violaciones asesinatos, quédese tranquilo en casa. No salga a las calles. Nunca.

Ojalá no sea de nuevo llamarada de petate...

miércoles, 27 de agosto de 2008

Ironías Olímpicas

El deporte más hermoso del mundo (al menos para mí, y aunque digan que parece circo): La gimnasia olímpica. Ahora, es dominado por los más feos del mundo: los chinos (¿por qué se cortan el cabello así?). Ya sé cómo se lee, horrible, marginante, políticamente incorrecto, racista. Pero siendo estrictos, dentro de la estética visual hay varias categorías: bello, feo, grotesco, sublime, etc. Entonces, al decir que para mí los chinos son feos, no me refiero a que no sean estéticos, lo son, pero no son un pueblo que se caracterice por ello. Si hasta ellos se autodiscriminan. La niña que cantó en la ceremonia resulta que hizo playback, porque la que realmente entonó la oda a la patria estaba "no tan linda"¿?... yo no entendí sus criterios, cuando vi "cantar" a la niña "bonita" parecía que se le iban a salir los ojos, me dió miedo. No quiero ni imaginar el trauma de la que en verdad cantó "lo sentimos, tu voz es fenomenal, pero estás gordita y tienes los dientes chuecos, no, no, qué imagen vamos a proyectar a nivel internacional, tu quédate aquí atrás, y deja que se luzca Lin Miaoke, que sí está linda". Qué culerada.



Yo las veo iguales. Pero la de rojo me asusta, tiene expresión demente.

Después, en la misma ceremonia, salieron cincuenta y tantos niños chinos representando a las etnias del país. Resultó que la mayoría eran de la misma raza...

Algo que al parecer sólo yo noté: Las mascotas olímpicas (fuwa) tienen un sospechosísimo parecido a las muñecas mexicanas de yute:




¿Es mi alucín?

Durante estas dos semanas seguí tantas competencias como pude. Siempre me ha gustado verlas. En el 88 durante las olimpiadas de Seúl, quedé maravillada cuando a las (y los) gimnastas. Practiqué humildemente ése deporte casi cinco años, pero nunca hubo en mí aspiraciones de competencias ni trofeos, en parte porque empecé ya grandecita, y el gimnasio a donde iba era de lo más austero. Han sido los golpes más impactantes de mi vida: una caída en la viga, siendo ésta de madera vil (duele como si un fortachón te pegara con todas sus fuerzas), un azotón del salto de caballo por no calcular la caída. Realmente en las barras nunca fui muy buena (y cómo dijo dicharacheramente profana: ahora nos aplicamos en las barras libres), donde radicaba mi fuerza eran las piernas y el abdomen. Podía hacer 100 abdominales y sentadillas en minutos. Por eso sé, intuyo, la cantidad de ejercicio y práctica que necesita un gimnasta para una competencia mundial; por eso mis respetos, admiración y asombrados aplausos a todos (todos) los deportistas que participan en una olimpiada. Sentado en el sillón de la casa es bien fácil criticar.


En los ochentas y noventas me imaginaba que nunca vería a deportistas que no fueran gringos dominar en atletismo. A otros que no fueran rusos, la gimnasia, no me imaginaba que China desbancaría a potencias deportivas del primer lugar en el medallero. En estos juegos, extrañé aquellos años. Y es que, algo tienen los chinos que no me gusta. Su política exterior e interior no me simpatiza, no confío en un país que se declara comunista y de comunista tiene sólo el nombre del solitario y omnipotente-presente partido que lo gobierna...¿comunistas?, sí, con un régimen autoritario y marcial, sin protección ni derechos laborales, sin educación pública y gratuita, sin libertad de expresión, donde las páginas de amnistía internacional y otras asociaciones de derechos humanos están bloqueadas. Una "potencia" con ochocientos millones de pobres, con mala calidad en sus productos, con clonación/copypaste/vil-fusil en casi todo lo que elaboran y venden.

Será también, que odio al país que se cree dueño del mundo, como cuando todo era EUA vs URSS, me enervaban ambos dos. Luego fui acérrima antiyanqui (de alguna forma lo sigo siendo, pero no generalizo y mi desprecio está concentrado en los pendejos que lo gobiernan). En algún lado leí que el patriotismo es una forma de egoísmo comunitario, y sí, todos aquellos países con ansias de pertenecer al G7 pareciera que sólo piensan en la forma de chingarse a los demás buscando sólo su beneficio (primero el de la clase gobernante, luego el de la demás gente de su país). Ahora los chinos, los condenados chinos...Mafalda bien lo temía, el día que se lleguen a organizar y decidan todos juntos brincar al mismo tiempo, agarrémonos porque va a temblar.

lunes, 14 de julio de 2008

¿Crisis?

En este país la gente paga lo que sea, como sea, con tal de sentirse *exclusivos* e *in*.

Ejemplos contundentes de esto es el hecho de que el precio del boletaje (para muchos) ridículamente caro a los conciertos de Madonna, tuviera tan excelente acogida y se agotaran en 47 minutos. Y no siendo suficiente para mi asombro, he llegado a ver precios de la reventa (que descaradamente se publican en el segundamano, por si quieren verificar dicho dato) en las hilarantes cifras de 20,000 pesos por dos boletos zona platino, y lo que es aún peor, gente que se dice dispuesta a comprarlos (¿?).

Y en estos días, otro monopolio nos la quiere hacer: Telcel.

Sí, no hay problema, véndenos el iphone más caro (cómo si el alza en los precios de alimentos no afectara en lo absoluto), con un forzadísimo plan de 2 AÑOS (cómo si la tecnología fuese a detenerse tanto tiempo, en un año ya habrá nueva generación de iphone, ó al menos uno con más monerías), con tarifas elevadísmas para el poder adquisitivo de la población, con una red 3G que va que vuela para obsoleta. Sí, sigamos haciendo más rico al Sr. Slim. En dos horas ansiosos y *dejados* (o muy pudientes) compradores se hicieron de todas las unidades del aparatito de nuestros sueños. Y es que Telcel sabe de esas ansias, esos deseos, y precisamente por eso hace lo que quiere con nuestro presupuesto, si de por sí con los planes gsm en los estados de cuenta resultan de vez en cuando cargos *sospechosos*, no me quiero imaginar que va pasar con las *megas extras* en nuestros recibos mensuales. Yo amo las MAC (cuyas verdaderísimas siglas son: Maravillosos Artefactos Computacionales), y he defendido y adorado a la compañía de Steve Jobs durante años, pero no estoy dispuesta a inflarle más el bolsillo a los abusadillos muchachos de Telcel, si piensas igual, también dile NEL a TELCEL.

Últimamente he pensado mucho en que tan VERÍDICAMENTE importante es estar conectado todo el tiempo, o que tanta de esa relevancia es lo que nos quieren hacer creer. Yo me sentiría observada, he disfrutado de un placer extraño los días que no traigo el celular conmigo. En la película Wall-e (lindísima), hay una referencia clara a todo esto. Seres humanos conectados 24 horas, que en realidad ni siquiera se ven los unos a los otros (mucho menos a su entorno). Sé que es irónico que escriba de ello en un blog, en red, pero de qué privacía y libertad podría disfrutarse estando el completo transcurso del día disponible. Tengo amigos cuya comunicación existe cuasi exclusivamente en la transferencia de bits, está chido poder saludarles y saber su diario acontecer, pero ello nunca sustituirá una tarde de café en Coyoacán. Por otro lado, he notado que cuando estás todo el día, todos los días, conectado en el messenger, tienes menos de que platicar con los demás, poca gente te saluda, pocos chismes. Escribo esto porque encontré muy gracioso que una persona exprese gran emoción por una perpetua conexión y diálogo virtual, teniendo baches comunicacionales del tamaño del Saturno, y un pavor hacia *reportar* constantemente su paradero.

martes, 1 de julio de 2008

Clases de Gente, o gente sin clase

Sábado por la noche, festejo del cumpleaños de la hermana de una amiga mía. Por capricho o repentino deseo de romper con la rutina, la festejada decide realizar el convite en un antro fresón: Classic, frente a Escenaria, Pudregal de San Angel.

Desde que me invitaron dudaba en ir, ya he platicado que lo mío, lo mío, lo mío, es el barlesque. Sin embargo se me antojó un poquito variar de aires por una noche, bailar en un lugar que no fuese fiesta en una casa (tonta de mí), arreglarme en extremo, estrenar unos zapatos #### #### que tenían tres semanas suplicando el debut(originalmente escribí la marca, sólo era para evidenciar que son lo suficientemente chic para un antrete de ese estilo, y era ridículo que costándome lo que me costaron no me los hubiera puesto antes, tengo mi lado superficial) , salir con mis amigas en una noche de chicas, no sé, sin saberlo la idea parecía divertida. Lo único que me incomodaba era pensar en el cadenero, la fila, y todas esas mamadas (con mordida de diente filoso), que tanto me chocan de dichos lugares. Mi amiga nos aseguró que tenían reservación y bajo esa última condición acepté asistir.

Llegamos poco antes de las once. Obvio, había afuera del lugar bastantes fresitos que con ojos suplicantes rogaban "al de la puerta", la pronta admisión. Desesperadas como somos (y con la amenaza que siempre lanzo al ir a estos lugares "yo no espero más de diez minutos"), nos abrimos paso hasta adelante. Nos pidieron identificación y estábamos a punto de pasar, cuando a alguien se le ocurrió decir (tal vez con la esperanza de que ya estuvieran adentro con mesa puesta, y nos llevaran rápidamente) que íbamos al festejo de ####### ## ####. "Ah, si es para reservación, tienen que entrar por allá", nos comunicó señalando el extremo derecho, el corpulento señor de la cadena.

Así fue que nos dimos cuenta que nuestra amiga y su hermana (arregladísimas ambas) estaban formadas aún para pasar. Mi amiga nos dijo:"Ya vamos a entrar ahorita, pero nos pidieron que entráramos con pareja"..."¡¿Qué?!" pregunté indignadísima. "Yo no creo que haya problema, ya adentro lo arreglamos", dijo alguien más. Cómo me percaté que iban a tardarse, y que éramos las últimas en llegar (de los invitados de esta chica), me salí del contingente a fumar, "ai me avisan cuando entren" le dije a una de mis amigas. Me revienta sentir que me estan haciendo el gran favor de la vida al dejarme entrar a CONSUMIR a un lugar.

Desde esa perspectiva pude ver quiénes llegaban. Escuincles con acentos que no eran fresas, sino lo que le sigue. Una chica con el cabello tan decolorado que parecían canas hechas de paja. También reconocí a una conductora de espectáculos de tv azpuerca, de esas que viven de contar intimidades de "famosos" y "artistas", que anuncian cremas milagrosas contra el dolor, etc. Aún lejos, empecé a marearme con el intensísimo tufo del exagerado uso de las 34985y4 lociones y perfumes diferentes. Estaba yo a punto de ir a quejotearme con mi ensayado "no mamen, ya pasaron más de diez minutos, a la mierda con estos pendejos (los del antro, claro)", cuando me encuentro a toda la comitiva de regreso.

La cumpleañera con los ojos rojos del puro coraje. Ella y un amigo suyo fueron los primeros en entrar, al pasar los minutos, ella les preguntó a los encargados porqué no pasaban los demás.


"Es que no son gente para esta clase de lugar"


A mí me empezó a dar risa (antes que coraje)...pero la pobre festejada salió hecha una furia y muy ofendida. Es guapísima y arreglada como iba ese día, no diferencia alguna con otras que ya habían entrado al lugar. Así que le dijimos que no lo habían dicho específicamente por ella. Lo asqueroso del asunto, es que sí no fuera "ella", ¿No tiene igualmente el chingado derecho de festejar donde quiere festejar si va a pagarlo?. El real *pero* fue que algunos de los amigos de ella no iban tan fufurufos, y parecían de 20 años.

Para todos los que dicen que es una jaladísima eso del protocolo emperifollado...pues...yo lo justifico. Es una jalada, pero es lo mismo que querer ir a jugar golf con zapatos de tacón.

Lo que NO justifico es la marginación por colores de piel, estructura física, despegamiento al canon de belleza en turno, portación de marcas de ropa "exclusivas". ¿Qúe demonios les garantiza a estos güeyes que el chavito fresa va a pagar más que el güey de tenis mike, moreno, camisa sencilla?, por ejemplo, yo tengo un cuate que le vale madres la ropa, más aún la marca de ésta...y teniendo varo. Le entra duro a las parrandas. Ahora sé, que a él jamás le dejarían entrar a tan exclusivo tuguriom aunque pueda gastarse sin remordimientos varios salarios en una juerga.

Lo extraño es que según sus parámetros, los güeyes de la entrada están a años luz de ser gente para "esa clase de lugar", ¿Qué tantos complejos puede llegar a desarrollar un cadenero? (por aquello de marginar a los de su misma "condición").

Entonces, la prima de mis amigas nos sugirió ir a un lugar en Insurgentes, a la altura de Av. de la paz. "Si usted no es gente para el Classic, tal vez lo sea para el Zinc", murmuré. Al menos hice reir a mis indignadas acompañantes. El chafilla lugar al que llegamos resultó ser nostálgico ja!)...ahora con la ley antitabaco, se han dado cuenta de que lo que en verdad extrañan sus clientes es el humo, por lo tanto, lo generan artificialmente, todo un espectáculo maravilloso de gases con un olor sino malo tampoco agradable (¡¡y rayos lasser!!). La música...de Menudo. Me sentí en unos XV años de 1987. Había unos tipillos, de esos que quieren ligar con la mirada y contoneando sus no-torneados cuerpos al ritmo de reggeaton, todos ellos muy, muy sensuales, me encanta, de verdad me encanta que desconocidos me acosen con la mirada (y si es lujuriosa y están casi babeando aún mejor). El servicio tardó tan sólo 20 minutos en traer nuestros tragos...su portentoso cosmopolitan de 90 pesos, me supo a barrilito rojo, con jarabe para la tos, y 2 gotas del alcohol del 96. Ni la naranjada de la más solemne de las asistentes sabía a naranjada. Asco total. Y el jefe de meseros que empieza a molestar con que "es que cada cuatro o cinco personas deben consumir una botella para estar en la sala vip". Sí, es que como el lugar estaba a reventar (mitad de la capacidad), la música y los dj's prendían de verdad, es lógico que ellos tuvieran esas demandas.

Mandamos al carajo a este tipo, pagamos la cuenta y le dije al mesero cuando nos fuimos que sus bebidas eran abismales (¡ja!, pa' los fans de friends, es el mismo calificativo que utiliza un crítico teatral al describir la actuación de Joey Tribbiani, recurro a menudo a esa palabra recordando la cara de Joey complacido, pues él cree que lo alabaron).

Concluyendo, la clase de gente apta para el *Classic* son, ó descerebrados (conductores que dicen burradas y bajezas), ó de varo (o al menos deben aparentarlo), ó hipermamones, ó despistados en busca de nuevas aventuras (como yo, la todamodesta), ó todas las anteriores. La gente apta para el *Zinc* son, ó rechazados del Classic, ó tienen mal gusto, ó están en rehabilitación alcohólica (por aquello de que sus bebidas contienen-saben a todo menos a alcohol), ó son nostálgicos del humo en los bares, ó les encanta el reggaeton mal mezclado, ó todas las anteriores.

Gente de México con ganas de antrear...no rueguen por las míseras migajas de mal esparcimiento que les pueden ofrecer estos putres lugares, ambos dos, ejemplos de extremos recurrentes. Son una basura. Es un insulto lo que le hacen a sus propios clientes (porque cualquiera con el dinero para pagarlo lo es). No quiero ir a un antro nunca jamás (seguro lo haré, pero bajo obligadas circunstancias). Prefiero las fiestas con ondita, donde se baila de todo, donde tú compras lo que bebes, donde puedes fumar, y donde hay diversidad de gente y de conductas.

Soy una ingrata malagradecida que no ha dado el blogroll como se debe, es decir, comentando. Mucho trabajo, y distracciones en el trabajo, se reanudará el servicio en breve, disculpe usted.