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domingo, 31 de octubre de 2010

Tarantineando Salerosamente

Las historias no saben bien si uno no cuenta los bonitos antecedentes que las adornan, los sutiles detalles que diferencían una imagen que cumple con el deber de informar, de la obra maestra que se convierte en una épica gráfica.

'Tonces empecemos acá, cuando inicié mi vida interneteril. La tontilla explicación de porqué elegí este nickname para mi blog, simple: admiradora nostálgica de Javier Solís y en especial de la canción Malagueña Salerosa, fanática recalcitrante del cine de Quentin Tarantino, amante confesa del Distrito Federal. Luego este blog me llevó a conocer a mis queridos amiguines, conpinches de las juergas que me alegrarían muchas noches " Do you know what this is? It's the world's smallest violin playing just for our lost happiness". En alguna de ellas, so pretexto del triunfo de un twitero en el ardid publicitario que se transformó en divertida parodia electoral, bebíamos en el centro de la ciudad, para ser exactos en la ya celebrísima cantina Salón Corona. Aquella noche de domingo formamos un grupo numeroso, cosa rara dado el día, pues por todos es sabido que los domingos son para dormir (deberían llamarse dormingos) y durante la noche hacer la tesis, el trabajo atrasado, o dejarse abrazar por la depresión y la ansiedad que nos provoca el inicio de una semana más y la vuelta a la rutinita de mierda de la que tanto nos quejamos cinco días a la semana.

Como éramos muchos y mucha la cerveza, el entusiasmo y la risotada estaban a más no pedir. La borrachera fue de proporciones épicas. Alguien fue sacado en brazos de un baño. Otro se cayó en Isabel la Católica al encapricharse con manejar una bicicleta en completo estado etílico.

Teníamos tantísima pila que nos mudamos de Cantina cuando cerraron el Corona. Nos dirigimos a la Dos Naciones, famosa por su caldo de camarón (¡Gratis!) y porque las muchachitas espantadas que no han visto mucho mundo pueden contemplar de cerca cómo trabajan las ficheras y los miserables que son en realidad los auténticos borrachos de cantina, o sea güey: un lugar kitsch donde los mozalbetes juegan a ser tipos duros con la consigna de que ser naco es chido. Yo la conocí porque en ese folklórico lugar mi mejor amiga de la universidad celebró su cumpleaños veintiséis por recomendación de su exnovio, un músico que aquella noche reprodujo casi perfectamente el diálogo de Mr. Brown sobre el verdadero significado de "Like a Virgin". Pero ese domingo de finales de enero el lugar estaba semivacío. Pusimos música en la rockola y bailé con dos amigos (no, no era un concurso de twist), al terminar la segunda canción, uno de ellos escuchó en la mesa cercana al viejo artefacto a un par de extranjeros hablando francés. En esos días yo empezaba a planear un viaje a Europa y había sido el objeto de muchas burlas por mi pobre desempeño en la belle langue. Entonces, porqué no, a mis amigos se les hizo fácil hablarle a los fuereños e invitarlos a nuestra mesa cumpliendo cabalmente con el cliché del mexicano amiguero, fiestero y hospitalario. Platicamos con un francés que viajaba solo y hablaba un español bastante entendible, el otro resultaría un canadiense que no se comunicaba más que en inglés pero llevaba una cámara con la que inmortalizó nuestra radiante salida de la cantina en la madrugada. La magia de la supercarretera de la información -slogan noventero- nos permitió seguir en contacto con el franchute, al día siguiente ya éramos amigos en facebook.

Mi nuevo amigo cumplía cabalmente con el cliché del francés que se enamora de México: adora los tacos al pastor, la cerveza mexicana, sabe casi todos los equipos de la liga nacional, le gusta el español y no dejaba de alabar lo maravilloso que es nuestro país, como dato curioso comparte apellido con la señora de Nicolás Sarcozy. No supe bien cómo es que los demás y yo nos convertimos en sus guías de turista por un par de días, un poco por gusto pero más por una extraña obligación de no dejarlo paseando solo en la ciudad. El último día, justo antes de partir al aeropuerto, todavía lo llevamos a Garibaldi a probar el pulque, cosa que también valió para mí pues nunca antes se me había presentando tal oportunidad.
¿Rink? Oh, the mexican emperors suena como mexicana empedarse.
Lo hice con bastante suspicacia y terminé adorando su sabor a tal grado que ese día a pesar de que el visitante ya había dejado el territorio, busqué otra pulquería en el centro (¿por qué no?) y de nuevo sin saber cómo, empezamos a platicar con un grupillo raro como extraído de 1999, donde una chica hablaba de la huelga de la UNAM y la gratuidad de la educación con el tono más fresa posible y con evidentísimo arrastre de letras, recordándome vívidamente a los chairos de la prepa seis y la huelga de aquel año. Era un pintoresco, lamentable y terriblemente extraño grupo de personas que ahora a los sociólogos y comunicólogos les gusta llamar con notoria preocupación "ninis", un pseudopoeta -poetwittero- que en cada oración usaba la palabra "goooeii", un estudiante de diseño que me contaba de raves y de que trabajaba como chofer para pagarse la escuela y supongo que sus gustos junkies.
La greña del muchacho poeta. Díganme si no es un corte noventero. Niéguenlo. Ella es la chica guapa. En la foto no se ve pero tenía un cuerpazo.

Y sí, todos se habían conocido en la pulquería esa misma tarde. Apenas eran las nueve de la noche y fuimos a otro lugar, por más pulque. En el trayecto la chica guapa estaba tan bebida que se detuvo a orinar sin asomo de pudor atrás de un auto -y sin otro al frente que la tapara- en pleno Mesones. "Órale con la ruca reloca que se quedó orinando allá atrás" comentó el poeta. ¿Qué hacía yo con esa gente y por qué no me iba? Tal vez era la escuincla espantada, aunque entrada en años, con ganas de conocer esos mundos de los cuales siempre había sido sólo una gris espectadora a través del cine kitsch. "Well, let's just say I like to -try- live dangerously". Pláticas inconexas y bastante risibles (en mis interiores no dejaba de burlarme del bobo que me resultaba el poeta) prosiguieron un par de horas en otro local con un mobiliario que casi parecía sacado de un lote baldío y gente que fumaba mota como si estuviéramos en Ámsterdam. Un lugar al que con mucha probabilidad no regresaré y que en otras circunstancias no visitaría.
"No subject will ever be taboo. Except, of course, the subject that was just under discussion. Now, if any of you sons of bitches got anything else to say, now's the fucking time!"

Llegué a casa a las once de la noche sin rastro de borrachez pero sí con un notable cansancio después de tanta juerga seguida y combinada con trabajo freelance " It's mercy, compassion, and forgiveness I lack. Not rationality". Eran las aventuras estúpidas y sensuales que nunca en mi mocha y recatadérrima existencia me había permitido tener. Era presenciar por una noche algo que debí conocer a los diez y nueve años y no a los veintisiete. Eran los primeros días de febrero.

El francés nos mandó un mensaje hace poco, vendría de viaje por dos meses con su mejor amigo -malditos, tienen tantas vacaciones- y esperaba vernos de nuevo. Lo vimos el viernes y ese día quedamos en cumplir una de las actividades que nos faltaron por hacer la última vez, ir a la lucha libre. Hubiera sido el domingo pero ese día jugaba el América y n'été pas possible (puaj). El martes sería. Llegado el día no pudimos ponernos bien de acuerdo y para cuando me confirmaron era muy tarde para avisarle a más gente, de hecho, a quienes alcancé a decirles se negaron rotundamente "no mames, es martes, mañana hay que ir a la oficina..." bla bla bla. Me fui sola al centro a recogerlos. Deseaba llevarlos a la Arena Coliseo "es que la Arena México se atasca de fresas que creen que ser naco es chido e ignoran por completo del mundo de la CMLL, van a beber, ponerse una máscara y hacer poses acá" lo he dicho mucho a pesar de que sé que me muerdo la lengua un poco cada vez. Les expliqué por qué en la Arena Coliseo sí se respira el ambiente de la genuina fanaticada de la lucha libre. Pero, carajo, llegamos después de las siete y estaba cerrada "No, es que ya no hay funciones el martes desde hace un chingo" me respondió la señora del puesto de elotes en República de Perú. Me encapriché y busqué la cartelera de la México, sí había función. Caminamos hacia metro Allende y a pesar de que su entusiasmo estaba un poco decaído por la hora (ya las 7:48 pm. marcaba el reloj de Pino Suárez) mi obstinación los obligó a acelerar el paso saliendo de Cuauhtémoc.

Llegando a la Arena pensé que tendríamos que comprar boletos en la reventa pues las taquillas estaban vacías y parecían cerradas, pero como uno debe evitar a toda costa mostrarle al turista el grado de corrupción que existe en el país, de todas formas me dirigí a una y voilá, aún había boletos. Ellos quisieron estar hasta adelante, 98-varos-por-favor. Entramos y la acomodadora nos guió a nuestro lugar, pero había gente sentada ahí. Platicó con otro acomodador, nos preguntaron donde habíamos comprado los boletos. De pronto, una cara era familiar. En la segunda fila de una semi vacía Arena México estaba sentado el mismérrimo Quentin Tarantino. Q-U-E-N-T-I-N T-A-R-A-N-T-I-N-O, no maméis. No supe qué hacer, bueno sí, lo fui a tuitear -¿para qué usa la gente el twitter sino pa' mamonear?-. Lo mejor vino después, resulta que como habíamos comprado los boletos en taquilla y Quentin y sus acompañantes estaban sentados en nuestros asientos, los movieron a la fila de atrás. LOS MOVIERON y yo no hice nada ¡NADA!, estaba tan nerviosa e ida que no pensé en decirles a los trabajadores de la Arena "no, por favor no, déjenlos en esa fila, nosotros tres nos sentamos en otro lado". A los franceses la anécdota les divertía "cuando regresemos a Francia será gracioso contar que por nuestra culpa movieron a Tarantino de lugar", la ironía para mí es que viviendo ambos en Cannes, se hayan topado en México al Director ganador de la palma de Oro en 1995 y no en la ciudad que alberga el festival más famoso de mundo.

Pasé dos horas sentada en la fila de adelante de Quetin Tarantino en la Arena México escuchándolo reír, bromear y gritar mientras veía Lucha Libre. Tiempo en el que un par de veces cruzamos miradas (pues yo volteaba cuando lo escuchaba decir algo muy gracioso), en lo absoluto tiene pose de director creído y mamón, bromeó un par de veces con nosotros pues estábamos tomando fotos de los luchadores y al él parecía "pretty cool 'uh" (oh, lo escuché decir la palabra "COOL" como diez veces), y pedimos juntos la cerveza al repartidor. Hubiera sido muy estúpido de mi parte no pedir un autógrafo -cuya colección ya es bastante respetable- así que aún muriéndome de la pena, volteé y a escondidas le pasé el programa de esa noche de la Arena y una pluma. Tomarme una foto a su lado me parecía demasiado y pensé que haría muy notoria su presencia en el lugar. Fueron dos horas donde no cabía de la felicidad y la incredulidad, sobre todo por la serie de eventos que me habían llevado a ver la lucha libre un martes (un día en el que casi nadie asistiría y a un espectáculo al que sólo se va a echar desmadre en grupo una vez al año o cuando a uno le toca pasear turistas), justo el día que a uno de mis directores favoritísimos lo invitaron -seguramente- Daniela Michel y Guillermo Arriaga. Es que no me imagino mejor circunstancia, escenario más adhoc o una sorpresa farandulera más innesperada.
Quentin posando para mí. Ni en mis sueños más guajiros lo hubiera imaginado.

Todavía otra conmoción: el periódico Reforma -al que odio bastante por su terquedad imbécil de no permitir vía web leer gratuitamente su edición- publicó al día siguiente una nota y una galería de fotos del suceso, en las que aparezco junto a mi idolazo (así que no me duele no haberle pedido que se tomara una conmigo):
En pleno grito.
Le manejamos lo que es el Perfil Griego al lado del Gran Director.
La noche del martes pasado fue una de las más bonitas de este año, casi que un regalo de cumpleaños atrasado, porque muchas veces es gracias a esos pequeños momentos de extraña sincronicidad que verdaderamente nos sentimos extasiados de vida. Y que no sólo son equiparables en la alegría, también lo hacen y algunas veces más claramente, en la tristeza. Las coincidencias que desembocan al dolor también nos dicen que estamos vivos, pues ¡ah!, cómo joden... y joden bastante. Por eso si existe la posibilidad de pensar que muchos sucesos de la vida son producto de una casualidad y carecen de un porqué o creer que hay coincidencias que no pueden ser obra del azar, a veces es bueno imaginar lo segundo.

jueves, 17 de junio de 2010

¡Gol, gol, gol!

Durante la segunda mitad de mi vida me había sentido muy culpable de que me gustara el futbol. Lo negaba tres veces antes de la llegada de cada alba. Desde el mundial de México en 1986 conozco y disfruto profundamente un partido, pero comencé a ocultarlo cuando cursé la preparatoria. Las razones que me llevaron a tal escamoteo no son extrañas, la más importante es la descalificación intelectual hacia los fanáticos del futbol: "ignorantes", "enajenados", "nacos". Sé a qué se deben los aberrantes motes, cualquier actividad o creación humana que alcance popularidad los obtiene, es en su aparente y malentendida sencillez, donde radica el por muchos odiado encanto de su universalidad. Por eso es el "Juego del hombre", por eso es el espectáculo deportivo que consigue superar a los Juegos Olímpicos.

Intuyo que mucho de esto no es sino muestra de la frustación y la poca tolerancia a la felicidad comunal. En el caso específico del futbol y más contundentemente de un mundial, creo que es porque no nos permitimos disfrutar de algo cuando nos invade la desgracia, ¿cómo festejar y gozar de un Mundial de futbol si el país está que se lo lleva la chingada?, ¿cómo sonreír si nos arrastra el atraso económico?. Yo creo que es precisamente por eso que debemos saborearlo más. La moralina que percibo durante estos días me corroe el ánimo, ¿por qué no podemos abstraernos un mes de las preocupaciones? ¿por qué sentirnos culpables por disfrutar un espectáculo tan magnificente como una competencia deportiva?. Con toda probabilidad la gente que está interesada en las noticias lo seguirá estando y a quienes siempre les importa un carajo qué pasa en México les seguirá valiendo madres. La ignorancia de un país no se debe a su afición futbolera, son palabras que me fascinaría tatuar en la frente de quienes le acusan por la estupidez de millones.

El futbol es LA catarsis, pero déjenme recordar una anécdota para explicarme mejor. Futbol, el paliativo que todos necesitamos:

Era 1998, acababa de terminar el mundial de Futbol de Francia, uno de los que más he disfrutado. Tenía todo el verano de vacaciones y vi todos los partidos, aquella selección nacional había levantado muchas expectativas -cuando no- y la recuerdo hasta con cierto aprecio, ese empate en los últimos agónicos minutos contra Holanda, ese gol con Cuauhtemiña contra Corea del Sur, la triste y un tanto injusta derrota ante Alemania (es que "jugamos como nunca y perdimos como siempre"). Pero ya era noviembre y estaba en quinto de prepa. Teníamos una clase que nos mataba de miedo y a la vez fue la que más disfrutamos: Historia de México, nuestra profesora era tan estricta como genial. El primer exámen parcial fue lo más temido en nuestras adolescentes vidas, no se trataba de respuestas de opción múltiple o breves y explícitas, la idea era desarrollar y exponer la mayor cantidad de factores y circunstancias posibles entorno a los puntos que el exámen exigía sobre el México colonial. Fue la primera vez que leí tantos libros distintos para un parcial y la primera vez que para necesité tres hojas por ambos lados para responder. Fue un jueves cuando la profesora nos dio los resultados de la prueba, mi sensación de alivio y alegría era suprema pues había sacado un nueve y mis demás amigos también tenían excelentes notas, pensándolo bien no fue tan sorpresivo, después de todo éramos asquerosamente ñoños.
Tanto fue nuestro entusiasmo que aunque era la última clase del día nos quedamos en las jardineras del patio de quinto a taruguear. De pronto el tarugueo se transformó en el juego idiota de corretearnos con una botella de plástico y empaparnos, lo que llevó a que nos quedáramos con una botella vacía y aplastada. De pronto alguien la pateó. Luego otro. Luego yo. Instantes después ya estábamos en plena cascarita, Erandi y Shanti de porteras, creo que yo de defensa, Ciro y Alejandro delanteros, Mario de algo que no podía asegurar, defensa, centro, delantero, lo que sea. Seguramente se marcaron goles que festejamos como si fueran el momento de felicidad definitiva de nuestras vidas.
Pero la diversión se acabaría en poco tiempo. Un amargado prefecto apareció de pronto y nos pidió las credenciales. Tengo que ser incisiva en este punto: eran las dos de la tarde y ningún grupo tenía clase, la preparatoria estaba casi vacía y el turno vespertino aún no llegaba. Accedimos a entregárselas y en ese momento nos dijo las palabras más temidas por cualquier estudiante del globo "acompáñenme a la dirección" -chingadamadreyavalimos-. Sin duda una acción desmedida para nuestro inocente juego.

Al llegar a su oficina, la directora también resultó más ruda de lo debido; no éramos porros, teníamos aún cara de pubertos consumidos por la nerdez, hasta estábamos en el grupo de excelencia académica... lo peor vino cuando nos pidió la pelota (el castigo para los que jugaran cerca de los salones era la confiscación del balón) y Mario, en un acto de valentía, tozudez y burla, le entregó en mano y con malévola sonrisa, la botella sucia y apachurrada "pues es ésta, tenga usted". Aún recuerdo los ojos de la Fuster casi desorbitándose por la osadía de mi amigo. Lo que prosiguió fueron gritos y regaños de la directora, amenazas exageradas, una cita con nuestros padres el lunes a primera hora, una angustia que yo no había experimentado en toda la vida y a la vez la consolidación del que sería mi fabuloso grupo de amigos de quinto de prepa. La estúpida desgracia nos unió ante el inmerecido castigo por nuestro festejo.

Ahora con el Mundial de Sudáfrica exhibo sin inhibición mi afición. No sólo al futbol sino también a los clichés nacionales y al deporte como sustituto de las guerras. Aunque este evento parezca decepcionar al contar más empates con pocos tantos que golizas majestuosas, ya está empezando a dar sorpresas bastante agradables como el partido de España - Suiza. Me alegré y sentí como venganza propia la derrota del equipo español, pero el porqué de ello es tema de otro post. Jordy dice que una selección de futbol no tiene porqué reflejar la idiosincrasia de un pueblo y yo difiero con todo y los 43657 ejemplos que él me dio. Me basta con ver lo sacatones que son los futbolistas mexicanos ante los grandes equipos, la extraña mezcla de pesimismo y esperanza de sus aficionados, el "yameritismo" que nos caracteriza como nación está ahí, en una cancha de futbol cada cuatro años. Es heredado, viene de España. Mi fervor regresó también gracias a tres grandes tipos que conocí por este blog: Emilio, Jorge y Carlos. Grandes cabezas, grandes aficionados, es una lástima que con los dos primeros no pueda ni compartir la emoción de un partido.

Como bien expresó Renato el otro día, lo maravilloso de ver un mundial es observar la mirada de un hombre que ante un error deja escapar la gloria del paraíso. Algo de eso captó el buenérrimo comercial de Nike. Qué chingón ser testigo de la primera victoria de los japoneses, y recordar con ello mis infantiles tardes con Oliver Atom jugando en el Niupi y los sempiternos encuentros con el Franco-Canadiense, pensar al pueblo chileno y el pedacito de júbilo que les da una victoria después de meses de dolor por el terremoto de febrero, comprobar la apertura de la que tanto presume Alemania y que no por eso deja de ser temible, la elegante conchudez con que juegan los italianos a los que ya se les volvió costumbre empatar a uno con un país sudamericano en la primera fase, la imposibilidad física de las anotaciones brasileñas (y los albures con sus nombres que no me dejan para de reír).

Mi nacionalismo no se sostiene de once hombres en un estadio, pero nunca veré como algo negativo el sentimiento de unión, e incluso de orgullo, que me proporciona escuchar el himno al inicio de un encuentro, un marcador favorable, la alegría compartida con millones.

Por eso, Selección Mexicana, yo te echaré porras, yo gritaré "¡Goooool!" hasta que mis cuerdas vocales se sientan romper, pero si es que pierdes, lo sufriré hasta la médula y entonces sí será la más fregona y auténtica de las catarsis, la masoquista. Pero sobretodo porque deseo fervientemente tener esas dos horas que me son como un oasis en el que puedo olvidar todas las cosas realmente importantes que me atormentan. Por eso mañana el México - Francia me sumergirá en emociones optimistas y bellos recuerdos: "Gol, gol, gol; Allez, allez, allez".

P.D.- Mujeres del mundo que se quejan por el mundial: consíganse una pasión genuina que no sea girar como satélites alrededor de sus parejas. Gracias. (Además, qué ciegas están al dejar pasar el desfile de atléticos y bastante apetecibles hombres).

P.D.2.- Ah, y hablando de pasión, GRAN momento en la película "El Secreto de sus Ojos":

jueves, 14 de mayo de 2009

Envejecer es lo que me pasa hoy

Antes quejábame de crecer. Adquirir responsabilidades, que las relaciones ya no fueran tan sencillas, tener el futuro a la vuelta de un año. De ahora en adelante me quejaré de envejecer.

El sábado amanecí con tremenda cruda. Tenia que llevar a mi papá al hospital por que lo operarían de su oclayo, tiene cataratas. Ya en la clínica, yo estaba resistiendo con una enteresa que no me vendría mal cuando se trata de hacer abdominales; comencé no sólo a sentir cruda sino algo que jamás había experimentado pero de lo que tengo amplias referencias: AGRURAS.

Qué castigo más horrible. Supongo que al fin llegué a mi límite.

(Paréntesis
-Desde que abrí este blog dejé sin publicar un post que se titulaba "A mí me encanta el chile" es un escritucho que pretendía jugar con el albur propio de decir que una le gusta el chile, el condimento, pero ¿qué habría de malo en el otro?, etc. He pasado mi vida entre albures y comentarios entre más obvios más idiotas por que siempre he sido una atascada con el chile, el picante, el condimento, la salsa. No podría salir del país sin generosas reservas de. No concibo mi vida sin. Entonces, desde los 10 años mi familia y similares están chingue y jode con que me va a dar gastritis y que las ulceras y que la acidez y que la muerte será lenta y dolorosa. Me ha valido más que madres y yo siempre he estado en el atasque y sin dolencia digestiva alguna. Me siento tan mexicanota cuando trago...no hay comida a la que no le ponga chile.-
Fin del paréntesis)

Veintiseis años sin saber que es una puta acidez estomacal. Hoy ya lo sé. El viernes fumé, bebí y comí, en abundancia y con harto chile. Luego entonces, si quiero que mi hasta ahora funcional estómago me aguante lo requerido, tengo que hacer sacrificios, y por obviedad, minimizaré los que menos me pesan: El cigarro y el alcohol. Al chile, al chile ni muerta lo dejo. Ya no estoy en edad de...mi cuerpo empieza a... Chale.

Y si a eso le agrego que tengo que usar lentes más seguido...

Voy a dormir, ya tampoco estoy en edades de tanto desvelo...

jueves, 30 de abril de 2009

Datos de la Influenza, mientras son peras o manzanas...II

Vamos a tener que ser muy pacientes. Esto apenas empieza. Si bien no sabemos si se normalizarán las clases y trabajos, habrá que esperar unos días a ver qué programa de acción se sigue.

Tania me pasó este documento:

PLAN NACIONAL DE PREPARACIÓN Y RESPUESTA ANTE UNA PANDEMIA DE GRIPE.

Era un pdf bien formal, pero lo tuve que convertir a .doc, no sé como subirle archivos al blog.

Es un protocolo de acción del gobierno español es caso de epidemia o pandemia por un virus de gripe desconocido.

Las medidas a seguir, son exactamente las tomadas por el gobierno mexicano (dado que tales protocolos son estudiados y generados vía OMS). Lo preocupante fue encontrar que algunas acciones deberán seguirse por SEMANAS. Y estará bien. No podemos permitir que el chingado bicho infecte a más personas (¿de verdad hay gente que quiere conocer a alguien con influenza, o saber de alguien cercano que murió por su causa?) y entonces agarre más vuelo y ahora sí, ni quien lo detenga. No es necesario que haya miles de muertos para que la situación sea grave, ya están estimando una fatalidad del virus del 7% (yo espero que sea mucho menor), mayor que la del virus de la influenza española. Lo que lo hace peligroso es la facilidad con que se transmite, no a cuanta gente mate de madrazo. Entre más enfermos, mayor dificultad de erradicarlo, y estaríamos provocando, tal vez, y ojalá esto NO ocurra, una nueva mutación de dicha cepa que ahora sí, sea más mortal y sumamente contagiosa.

Ya hay más páginas para el despeje (despeje, jajaja, eso es tan 2006), bueno, para aclarar dudas. Los programas del once y el 22 me han parecido buenérrimos. A pesar del caos mediático, creo que las cadenas televisivas más importantes del país, se ha visto chafonas (de por sí).

http://www.influenza.df.gob.mx/

http://www.cdc.gov/swineflu/espanol/
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2009/04/30/medicina/1241094662.html ¡Calma!

Mi amigo el nahual publicó un post donde hay mucha información confiable y más ligas.


(Bien por el canal once, quienes por cierto cancelaron los cambios de horario de los programas y regresaron "Conversando con...", pa' que vea que a veces, quejarse sí sirve. Eso no quita que el logo sea asqueroso como él solo, y la campaña una pendejada atroz.
Yo estoy esperando el spot de televisa estilo "Crisis económica"...¿Saldrá Ninel Conde con tapabocas?...o, uy, la verdad es que estoy perdida con eso de las estrellas del momento telenovelero-pseudoreallitydominical...he estado viendo mucha, mucha tele.)

El martes vi a mí amigo Rufián en un parque por mi casa (regreso a la adolescencia, parte 2), ya que por cuestiones de trabajo tuvo que venir al rumbo. Resultó muy extraño que al saludarnos titubeáramos por si nos dábamos un beso en la mejilla. La plática transcurrió en una banca, como "de lejitos", y aunque lo intentamos, no pudimos hablar de otra cosa. De pronto llegó una mujer, estaba a unos 10 mts. de nosotros. Estornudó, se sonó la nariz. La , se lo comenté a Rufián. Ambos "aclaramos" nuestra garganta. Luego algunos oficinistas llegaron a comer. Todos iban con tapabocas. Vi una imagen tristísima...Contexto: Hay un caso de los simpson donde a Homero lo sigue un carrito de Hotdogs "Es que está pagando la universidad de mis hijos". Pues a mí en la infancia-adolescencia me seguían los carritos de papas. Papas. Con limón, sal, y haaaarta salsa valentina. Pocas veces puedo resistirme a comprar papas. Y casi siempre termino con la rompa manchada de rojo...Pues el martes un carrito de papas..lleno, abundante, generoso. Y al señor que las vendía...con el tapabocas raído y el ánimo en el piso, me miró como diciendo "por favoooor cómprame algo", pero por ser la primera vez que caminaba de día en las calles, iba como apanicada. Burra. En la comida no se transmite la enfermedad. Por favor, no dejen de comprar papitas en la calle, digo, puede dar salmonella, pero a quien el importa ahorita la salmonella. Es por eso que no suspendieron los servicios de comida a domicilio. No existe prueba de que sea una vía de contagio. Comamos lo que sea (podemos enfermar, pero no de influenza porcina). "A comer y a tragar que el mundo NO se va a acabar". Escribo lo anterior, por que me dí cuenta algunas personas están buscado vía google si pueden comer alimentos en la calle o si la enfermedad se transmite en, y llegan a este blogcito. Me sorprende que lo busquen así y no en páginas oficiales. Si no se confìa en la autoridades, entonces, mejor escribirlo aquí, siempre es un alivio para los ansiosos encontrar lo que buscan respecto a una enfermedad. Lo sé por que hace algunos años yo era así.

También había en el parque una parejita puberta besándose. Qué prueba de amor (o de calentura) más grande. "No me importa enfermar, si es por estar contigo" aaaaahhhh. Me dieron ternura, cuando yo suelo verlos con cara de "mocosos-jariosos-estos".

Ayer fuí al tianguis. La mayoría con tapabocas, yo no llevaba, lo olvidé. De todas formas no me sentí señalada. No noté una disminución significativa de la concurrencia. Hasta me compré un tlacoyo y un coctel de betabel.

Ya van dos veces que veo a una condutora toser/estornudar. Una fue Adriana Pérez Cañedo. Su nerviosismo fue inmediato y explicó que era debido al aire acondicionado del foro. Antes, cuando alguien tosía al aire...daba igual, el conductor no le prestaba importancia y seguía hablando. En el canal 40 , hacce unos minutos a otra conducora le dió un ataque de tos, su compañero de emisión se puso rojo y tartamudeó. "Pero no es influenza eh".

Es día del niño. Snif. No puedo ver a mis sobrinitas. Las extraño. Alguna vez mientras se festejaba el día del niño, vi que se mencionaba a Ana Frank (que soy retefan de Ana Frank)... Es horrendo vivir encerrados.

ACTUALIZACIÓN

Acabo de darme una vuelta por coyoacán. Fui a telcel a pagar mi celular y ahí sí me puse el tapabocas. Soy una mala persona, hice como que tocía, y la mujer que estaba adelante de mí y no llevaba, dió un paso al frente para alejarse de mí. Ja. El miedo no anda en burro ¿verdad?. Me compré un café en Starbucks. Me imaginé las calles más vacías, y no. El centro de coyoacán luce concurrido. Al menos no hay ambulantes, entonces la gente está sentada en las bancas y en las jadineras, se ve en mayor cantidad que un día común, como si todos estuvieran de pic-nic. Los rostros cambian, de la "sacadez de onda" que más bien olía a miedo, por rostros más animosos y sonrientes.

Pasé por la freseis y está cerrada. Y recordé. Hubo otro 30 de abril que también lo estuvo: El del '99, en aquella ocasión lo estaba por la huelga de la UNAM. Los dos años anteriores, mis amigos de la prepa y yo nos íbamos al parque de Xicoténcatl a "festejar" el día del niño, por eso aquel 30 de abril pensé que iba a ser triste, al final no lo fue del todo, justo un poco como este, exactamente diez años después.

miércoles, 1 de abril de 2009

Kundera


Hace algún tiempo en una plática de cantina, se discutía qué tan válido o necesario era conmemorar-festejar-homenajear a un escritor prominente VIVO. El tema era el octogenario Carlos Fuentes y toda la pompa que representó el aniversario de su natalicio. No se pudo concluir nada ni llegar a un acuerdo.

Independientemente de si un escritor es "bueno" o "malo" (se notará que estoy con una elocuencia bárbara en estos momentos), para mí, el que una de sus obras sea emblemática de una generación, movimiento social o estilo narrativo, ya lo hace acreedor de un prestigio incuestionable.

Éste día en la República Checa no hay conmoción, ni festejos, ni reconocimientos. No los hay para Milan Kundera, que a mi parecer es uno de los escritores fundamentales del siglo XX. El crítico, atrevido, inigualable, mi favorito. Sin sus libros, sabría mucho menos de lo que sé del socialismo soviético, de la primavera checa, de la historia y geografía de ése pequeño país europeo que le vio nacer un día como hoy, hace ochenta años. Y ése es sólo un pequeño espectro de lo que la narrativa de Kundera le dio a la literatura y la historia: la perspectiva histórico-política de un país bajo el régimen socialista. Muchas ideas y pensamientos que tengo de la vida provienen de su obra, no podría imaginar mi adolescencia y juventud sin sus palabras.

Es en éste momento cuando concluyo, que tal reconocimiento es válido y necesario. Me guste o no el escritor homenajeado.

Punto y aparte a lo anterior, qué atractivo es Milan Kundera. En otra plática de cantina hablábamos de ello. Algo tienen los escritores, más allá del cánon estético occidental, que una foto suya es enigmática. Un velo de misterio. Una aura indefinible.

Como los buenos vinos


Me encanta la forma en que Vera, su esposa, lo mira en ésta foto. Y la especie de "confianza-contento" que le inunda la mirada.

PD. Tengo muchas pláticas de cantina... desde hace casi un año.

martes, 30 de septiembre de 2008

Gélido regreso

La ciudad es maravillosa, pero yo quedé enamorada de la playa. Yo, que siempre había jurado que no era lo mío, que "qué horror cuánta arena", que es imposible nadar, que el calor era apabullante.

Podría definir mi viaje como "Cuenta conmigo" -en la playa- región 4, con los/las protagonistas más creciditas nomás en edad, pero cuasi igual de babotas que Gordy Lachance, Teddy Duchap, Vern Tessio, y Chris Chambers (que era el papel de River Phoenix, yo optimista y gandallamente digo que por equivalencia es el perfil que me correspondería ¡ja!). Es que nos pasó de todo, reímos, lloramos, nos peleamos, desafiamos mil peligros.



(sobretodo porque River Phoenix -tan bello que era- y yo lloramos igualiiito)


No me acostumbro al clima que nos rodea estos días: frío, lluvioso, propicio al moqueamiento. Tengo un síndrome del jamaicón a la inversa: nostalgeo con las vacaciones, quiero ir a comer tacos de camarón, meter los pies en tibias y transparentes aguas, hacer como que nado con pececillos "Dori", tomar chela en el desayuno, la comida, y la cena, hacerme pendeja dizque "filosofando" mientras veo el preciosísimo mar del Caribe, andar caminando por un pueblito en bikini y que no me provoque vergüenza ni desconfianza alguna, tomar fotos hasta de bichitos, viajar en los taxis y platicar con los choferes que tenían acento yucateco y nos hablen de las "bombas" que se se les descomponen a sus autos (¡nos pasó 2 veces!), comer panuchos, cantar en las madrugadas (mientras voy de una ciudad a otra) rolas de José José, Lupita D'alessio, Roberto Carlos, otros cantantes setenteros cuyo nombre no recuerdo pero me sabía las canciones al dedillo, Los tigres del Norte, cantaba lo que trajera de soundtrack el taxista en turno, hice de nuestros recorridos en taxis un jolgorio-karaoke.

¡Quiero regresaaaaaaaaaaaaaaaaar!

Me dí cuenta que en la playa la vida es más sabrosa. Y que no soy alguien sólo de pueblitos y paisajes montañezcos.

En el Defe estoy helada, medio triste, medio alegre, a medias.

Los post-reseñas son harto largos y descriptivos. No sé si subir fotos de su servidora. De regreso, me topé en el werapod (mi ipod, pues) una rola de Dido, que pensé expresaba perfectamente mi sentir: Sand in my Shoes. Ya me dí cuenta que nomás me debería quedar a la mitad. A medias.

lunes, 7 de julio de 2008

Ya no hay guiones en la meca= Juegan con mis más profundos sentimientos fanatiqueros

Me encantaba/adoro "Friends". Pasaba las noches de mi preparatoria viéndoles (de vez en cuando veo capítulos, tengo casi todas las temporadas). A pesar de que no era ya tan asidua espectadora en la temporada nueve, me dolió saber que terminaría. Sí, ya no eran tan jocosas las vidas de un matrimonio con problemas reproductivos, una pareja incapaz de sincerarse y confesarse su amor, una extravagante mujer metamorfoseándose en ama de casa convencional, y un actor playboy perpetuo.

Resulta pues que con el éxito (comercialmente hablando) que resultó ser la película de "Sex and the city", durante los últimos días se han disparado los rumores de una posible reunión de estos 6 amigos cuarentones.
Sobra decir que me gustaría/iría a ver este filme, aún sabiendo que puede desenbocar en algo mucho más decepcionante que la no-boda-sí-boda de Carrie.

¿porqué lo haré?

Porque soy fan, soy un simple Wandulo Smithers de la cultura pop. Voy a ver todas esas adapataciones, mal producidas, mal dirigidas, continuaciones forzadas, que sólo tienen como propósito el sacar más varo de los fans (¿verdad Sr. George Lucas?), sí, lo hago y lo haré, porque como Smithers no me puedo resistir a comprar esa Stacy Malibu de porquería, sólo por que trae un sombrero nuevo.

Pero...¿qué seguirá después?.

Lost, Dr. House, Héroes, Amas de casa ya no tan desesperadas... la película. Durante el primer lustro de éste siglo, salieron sin pena ni gloria versiones de series exitosas de antaño: Hechizada (olvidemos esta película de Nicole Kidman), Los Duques de Hazzard, Starsky y Hutch, Miami Vice, Los ángeles de Charlie.

Desde hace algunos años lo único que llena las pantallas del cine comercial son las adaptaciones de éxitos literarios, el resucite de viejas leyendas, las nuevas versiones de un "clásico", la cintas de superhéroes. Y lo que viene: Encarnaciones de mangas/animes de culto. Akira (con ¿Di caprio?), Evangelion, Macross-Robotech (con Tobey Macguire como probable Rick Hunter...mmmta), y la más próxima al estreno, DragonBall:


¿A poco éste póster no parece el de un empaque Beta de 1986 del videocentro?, lo pronosticamos: le van a dar en todita su jefa a Dragon ball.

¿Se acabó la creatividad?

jueves, 12 de junio de 2008

Mis más odiados "personajes" de la televisión, el ánime, el cine, y los cómics. Parte II

Los que amo los describiré después, lo prometo. Me causa un poco de sorpresa que por los que mencioné en la primera parte se piense que hubo un "odio de verdad", o que pasé horas enteras de mi infancia-adolescencia con agruras estomacales y humo saliendo de mi cabeza, en realidad, al "odiarlos" me carcajeaba, criticaba conductas no muy congruentes, etc. Me gusta la fonética de la palabra "odio", y es poco frecuente que la use en situaciones "reales", es en extremo difícil que alguien me caiga mal. Y odiar, pues creo que nunca he odiado (con toda la rudeza de la definición de la palabra) a otra persona.

Del cine:

Don Pilar, sí como nombre de mujer (¿?), el mísmisimo padrastro de la Chorreada de "Nosotros los pobres", el que termina con alucinaciones de "ojos" penetrantes y acusativos de la cuadrapléjica madrecita de Pepe el Toro. Lo que hizo es no tener requicio alguno de alma. Patán, misógino, ladrón, y para acabarla de fregar, hasta asesino (la señora muere a causa de las patadas que le propina como consecuencia de su cargo moral). Una joyita. Su robo desencadenó todas las tragedias de la familia del carpintero más amado de México. Cuando ví por primera vez la película lo odié tanto-tanto, que ahí sí chillé (tenía 5 años).

Su mirada te perseguirá en el infierno, maldito.


"La chica", Marilyn Monroe en "La comezón del séptimo año". Me da pena pensar que alguna mujer pueda ser tan ingenua y boba. Prefiero visualizarla como la fría calculadora que navegaba con bandera de pendeja, y estaba encantada con que los hombres le coquetearan y adoraran para que su ego permaneciera siempre en lo alto. Es mucho mejor pensar eso, mucho...

"No me doy cuenta de todo lo sexy que soy"...ajá sí ajá

Danny Suko de "Grease" (uta, me gusta más el nombre Vaselina). El "me creo muy galán", ni para hacer ejercicio servía. Actitudes machistas y falaces, empezando por la canción *Summer nights*:

We made out under the dock - we stayed out until ten o'clock

He got friendly, holdin' my hand - well she got friendly, down in the sand

Admírenme chicos

Exagerado y chismoso, necesitaba demasiado el aplauso de sus compinches y cuidaba en exceso su imagen. Cambió en pleno baile escolar a Sandy por Cha-Cha (vaya nombre, pero juro que es el real), una mujer de cuestionables gustos, con quien tuvo algo que ver en el pasado, protagonizando así una acto culerísimo. Cuando ví Vaselina, Olivia Newton-John me parecía exageradamente bonita, linda, tierna y hasta me caía bien, no me agradó que tuviera que cambiar su forma de vestir y aprender a fumar, para que el pelafustán de la escuela por fin se decidiera. Era ñoña a más no poder, pero no sé, hubo *algo* que me impidió repudiarle.

Ya que estoy hablando de ello. Odié a todos los personajes femeninos que hicieron eso, en todas las películas adolescentes de los 80's y 90's. La "fea"/"inteligente" que cambia de ropa, se quita los lentes (o los braquets), se peina distinto, y ¡taraaaaaaaan! una diosa de la belleza. No es que yo promueva el descuido personal absoluto, pero *cambiar* de imagen por un hombre, y lo que es peor, por un babosete que era novio de la más prepotente y mamona de las estudiantes (porque siempre era el novio de la más prepotente y mamona de las estudiantes), no debería tener lugar. Siempre son predecibles este tipo de cintas, y sus protagonistas, patéticas.

Dos de los tres tipos de "Tres hombres y un bebé", es decir, precisamente los que no eran el papá del adorable engendro. Ni en mi tierna infancia me tragué el cuento de que se encariñan con un bebé en tres días y acceden animosos a cambiar sus hábitos y su departamento chingón por cuidarle. Zopencos. O sea, ni era su hija, ni iba a quedar en el desamparo.

Sí claro...es taaan sencillo

Gene Wilder en "Woman in red". Pinche ojo alegre. La cara de este actor nunca me gustó, supongo que fue a raíz de ésta película. Pensé que era un traidor libidinoso cuyo máximo trofeo en la vida sería "conquistar" a la chica p-r-e-c-i-o-s-a. Se dibujaban en su rostro expresiones que rayaban en la lujuria asquerosa, que no me parecieron en lo absoluto graciosas sino lastímeras. Nunca había cruzado ni media palabra con la chica en cuestión, pero vivía pensando en ella. Al final hizo un streptease ridículo y ni siquera pudo acostarse con la modelo de sus sueños. Supongo que al verlo caer de un edificio vestido sólo con una bata de dormir, la esposa lo botó. Pobre menso.

No me seduscas por ser bonita

Henry Evans, Maculay Culkin, de "El angel malvado". Hijo de su mal dormir, más que odiarlo me daba miedo, por él, agradecí a los cielos no haber tenido hermanos. ¿Será cierto que la maldad es algo innato y un niño es capaz de tanta ojetez (mató a su hermanito, hizo una broma por la que hubo muertos, mató a un perro, casi mata a la otra hermana, y por poco deschaveta a Mark -Elijah Wood-) ?...

Si te vienen a contar cositas mala de mí, ¡ay mamá que yo no fuí!


¿Por qué no odié a otro personaje encarnado por tan famosete actor infantil?...porque me identifiqué horrores con Home Alone. Fuí una niña que pasó el 70% de sus tardes sola en casa. Por eso veía tanta televisión, leí numerosos libros (infantiles, clásicos y enciclopedias, sí, leía enciclopedias), hacía siempre mi tarea, y era la más ñoña del salón, tenía mucho tiempo para mí exclusivamente. Al principio era divertido, me hacía sentir *grande* y responsable. Después extrañaba mucho a mi familia, o veía con recelo y tristeza a los otros niños de la unidad jugando en el patio.

Amon Goeth (mi adorado Ralph Fiennes) en "La lista de Schindler". No sé que fué, si el excelso despempeño actoral de Fiennes o el saber que se trataba de una historia real. Es difícil ver una película basada en hechos reales, no tienes ese cinturón de seguridad sujetándote con un "calma, es ficción". De pequeña me llegaban mucho las historias del Holocausto, recuerdo una ocasión en la que mis hermanas estaban viendo una película que abordaba dicha temática en el 11, y tuvieron que explicarme que eso había sucecido hacía muchos años, que no llorara más, que nunca iba a volver a suceder...

Infeliz

Kimberly Wallace (Cameron Díaz) de "My best friend's wedding". Hipócrita, sencillamente, hipócrita. Muy linda, ingenua, sumisa, abnegada. Pero bien que le gritó, insultó, y casi golpeó, a la confundida Julianne Potter (Julia Roberts), para mí que estuvo fingiendo todo el tiempo, desde el principio me pareció extrañísimo que se tratara con tanta candidez y alegría a la ex de su futuro esposo. Pobre Michael, no supo el alacrán que se echó, seguramente, después de la boda la chica rica terminó por hartarse de su capricho en turno, y sacó a flote su verdadera personalidad de arpía.

Si te descuidas te degüello

Seth y Maggie de "Un ángel enamorado". Odié a ambos-dos protagonistas. Demasiaaada azúcar. Y no me explico cómo alguien conduce una bicla con los ojos cerrados en una carretera, es cómo la estupidez máxima estirar la pata así. Ésta desgracia de película marcó la debacle de Ryan y Cage.

De puro amor no vive ni un ángel


Jar-Jar Binks...¿Es necesario que escriba el porqué?, todos los personajes estúpidos que no aportan nada NADA a una película no debieron existir.

¡Soy tu más grande error George!

En "American Beauty" odié a dos. Annette Bening y Mena Suvari, Carolyn Burnham y Angela Hayes, respectivamente. Odié a la esposa que clausuró un momento romántico por temor a que se ensuciara un sillón, que se convirtió en un ser frío y distante con su propia familia. Odié a la jovencita presumida que miraba a todos con recelo y era presta para criticarlos mirándolos por debajo del hombro. Detestaría que una amiga mía le siguiera el juego a mi papá (¡puaj!). Y sí, amé al personaje de Kevin Spacey, pobre hombre incomprendido.

Viéndolo bien, Mena podría pasar como Annette Bening de joven...se parecen mucho.


Me he cansado y tengo mucho trabajo. Lo del cómic después (y algún olvido probable de esta listita). Mañana se estrena "The Happening" ansío verla.

jueves, 5 de junio de 2008

Mis más odiados "personajes" de la televisión, el ánime, el cine, y los cómics. Parte I

Desde niña he sido amargosilla. Y por lo general cuando no estoy de acuerdo con algo, y no encuentro argumentos con qué destrozarlo, simplemente le odio. Un odio puro, absoluto y desmedido, un odio que no consume mi alma, pero qué divertidas me da cuando me encuentro a algún amante fanático de un personaje por mí odiado. Los hago rabiar.

De la televisión:

Odié a Winnie Cooper (creo que ni necesito decir de que serie es). Tipa nauseabunda. Era tan tan tan ñoña. Pero al mismo tiempo era medio güila. Extraña combinación. Ayer me gané un café starbucks por que aposté que ella y Kevin Arnoldanduvieron. No entiendo porque la gente se empeña en terquear conmigo sobre acontecimientos históricos, fechas y hechos. Yo SIEMPRE gano, mi memoria es excelsa.

Lana Lang de "Smallville". Eterna doncella-confundida en peligro. Me daban ganas de cachetearla a ver si así reaccionaba. ¿Por qué a los protagonistas de las series gringas parecen magnetizados por sujetas que sólo les prenden el boiler pero nunca se meten a bañar?. Por culpa de ella dejé de ver essa serie.


Zack Morris de "Salvados por la Campana". Mequetrefe. Su celular, su bandera gringa, su enamoramiento de la porrista boba pero muy bonita (a Kelly Kapowsky la odiaba, pero leve), su flequito, todo en él era odioso. Pero lo estúpido de su comportamiento era risible a morir (tenía 12 años, era fácil hacerme reir).


Maxwell Sheffiel de "La niñera". ¿Cómo podía ser tan obtuso?, típico ricachón que vive en una burbuja. nunca entendí qué le veía Fran, ella era la onda... (por cierto, el personaje de C.C. y Niles eran mis favoritos...amaba verlos pelear, me hacían las tardes).
C.C.-"Hoy triago puesto mi Adolfo" (en referencia a su traje)
Niles-"¿Hitler?"
jajajajajajaja.
Amanda Zimm de "Tiempos inolvidables" (Ready or not). A ésta la odiaba y la amaba. Me encantaba cómo se vestía, hasta la voz del doblaje era buena (ni muy aguda ni muy sosa), era inteligente (académicamente hablando) pero...era bobísima en todo lo demás. Su contraparte y mejor amiga, Busy Ramone, era magnánima, sarcástica, lógica, responsable, rockera (muy al estilo Juno)...pero llegaba a límites de rudeza que no me convencían del todo a los 13 (qué era cuando yo veía dicha serie, ahora pienso que son lo puto mejor).


Corey
Mathiews de "Aprendiendo a vivir" (aka "Boy meets World") . Era estúpido. Period.


Todos los personajes de "Beverly Hills 90210". La escenificación de la moralina dos caras de la gringadería. Esa serie era la nefastez absoluta, pero confieso que ví las temporadas de la época preparatoriana (2 o 3) "todos los veían, todos hablaban de ello", y además, claro está, la seguía por morbo. Brandon era el chico "bueno" y "casto" de la historia, pero estaba más revolcado que el mar de Californis en pleno Spring brake. Sin embargo, para su gemela la cosa era distinta. Recuerdo que le dedicaron capítulos completos a los titubeos de Brenda sobre tener o no tener sexo con Dylan (pfff). Y todo el asunto de la ricachonería y los arquetipos de aspiracion social sólo podían ser admisibles con un buen guión (el cual murió tempranamente, si es que existió). Leí que terminó pareciendo telenovela mexicana, les pasó de todo, hubo quienes pisaron la cárcel, se rehabilitaron, recayeron, fueron, vinieron, reaparecieron, etc. El único recuerdo agradable que tengo de dicha serie es la canción "Lossing my religion" que se choteó al máximo gracias al programa, pero así fué como conocí a R.E.M. ( Brenda la escuchaba como tortura psicológica tras su rompimiento con Dylan).


Valeria
de "Carrusel". Demasiado "buena", buena amiga, buena hija, buena niña...la aborrecía. Ah, y también a Cirilo. ¿qué le hacía pensar que María Joaquina le haría caso?, lo que es peor, estaba siendo racista sin darse cuenta ¿porqué se enamoró de la linda-rica-mamona y no de...digamos...Valeria o Laura (la "romántica" llenita)?, al principio su caso enternecía, después era hueva infinita, ya Cirilo, ya, despierta.





Del anime (sólo fans me entenderán, lo que no sepan del tema, absténganse)

Primerísimo lugar de todas las categorías por siempre y para siempre: Lynn Minmei. Espero que se retuerza de dolor en lo más recóndito del universo. La más estúpida entre los estúpidos. Quien haya visto Macross (aka Robotech) lo sabe. Ella era una chica linda que gana un concurso de belleza y se convierte en cantante. El protagonista de la serie vivió 35.5 episodios (de 36) enamorado de ella. Era tonta, egoísta, caprichosa, infantil y todo el tiempo pensaba que Hikaru (aka Rick Hunter) respiraba exclusivamente por y para ella. Había una guerra interestelar y a la señorita le precupaba su maquillaje. Hikaru resulta gravemente herido en el combate áereo donde fallece su "hermano" Roy Focker (¡qué apellido!), y ella le llama para reclamarle porque no la visita más seguido. Me parece que de éste personaje se derivan todos mis odios a las ladinas arribistas.


Shampoo de "Ranma 1/2". Casi las mismas razones que las de acá arriba. Terca como una mula con eso del amor no correspondido. Y ya que estamos por aquí... ¡¡¡AKANE TENDOU RULES!!!


Candy. Sí. Tonta-tonta-tonta. A ella la odié hasta que terminó la serie. ¡Aventó a los brazos de Susana (la paralítica chantajista de mierda) a Terry (papacito rudo y sexy)! ¿Cómo pudo hacer eso? Tipa loca. Eso era.

Goku. Demasiado placer. Todo era de risa para él, me frustraba. Esperé en vano ver que alguna vez sufriera agudamente o se precupara por más de 2 segundos. Nunca pasó. (pero Vegetta...mmm...me gustaba ese chaparrín enojadito).


Rini de "Sailor Moon". Escuincla del mal. Si llegara a tener una hija como ella...no, no,...espero nunca tener una hija como ella. Para empezar tendría un complejo de Elektra que asustaría al más audaz psicólogo. Trataba muy mal a Serena (su madre en el pasado).


Shinji de "Evangelion". Siempre rogué a dios (literalmente) que un ángel le hiciera el favor al chavito y acabara con su patética/triste/y desesperanzada existencia. Tanta conflictuación y self-involvedeishon me aburrían.



Pa' después, los que van después. (prepárense para lo del cómic, levantará ámpula)