martes, 30 de septiembre de 2008

Gélido regreso

La ciudad es maravillosa, pero yo quedé enamorada de la playa. Yo, que siempre había jurado que no era lo mío, que "qué horror cuánta arena", que es imposible nadar, que el calor era apabullante.

Podría definir mi viaje como "Cuenta conmigo" -en la playa- región 4, con los/las protagonistas más creciditas nomás en edad, pero cuasi igual de babotas que Gordy Lachance, Teddy Duchap, Vern Tessio, y Chris Chambers (que era el papel de River Phoenix, yo optimista y gandallamente digo que por equivalencia es el perfil que me correspondería ¡ja!). Es que nos pasó de todo, reímos, lloramos, nos peleamos, desafiamos mil peligros.



(sobretodo porque River Phoenix -tan bello que era- y yo lloramos igualiiito)


No me acostumbro al clima que nos rodea estos días: frío, lluvioso, propicio al moqueamiento. Tengo un síndrome del jamaicón a la inversa: nostalgeo con las vacaciones, quiero ir a comer tacos de camarón, meter los pies en tibias y transparentes aguas, hacer como que nado con pececillos "Dori", tomar chela en el desayuno, la comida, y la cena, hacerme pendeja dizque "filosofando" mientras veo el preciosísimo mar del Caribe, andar caminando por un pueblito en bikini y que no me provoque vergüenza ni desconfianza alguna, tomar fotos hasta de bichitos, viajar en los taxis y platicar con los choferes que tenían acento yucateco y nos hablen de las "bombas" que se se les descomponen a sus autos (¡nos pasó 2 veces!), comer panuchos, cantar en las madrugadas (mientras voy de una ciudad a otra) rolas de José José, Lupita D'alessio, Roberto Carlos, otros cantantes setenteros cuyo nombre no recuerdo pero me sabía las canciones al dedillo, Los tigres del Norte, cantaba lo que trajera de soundtrack el taxista en turno, hice de nuestros recorridos en taxis un jolgorio-karaoke.

¡Quiero regresaaaaaaaaaaaaaaaaar!

Me dí cuenta que en la playa la vida es más sabrosa. Y que no soy alguien sólo de pueblitos y paisajes montañezcos.

En el Defe estoy helada, medio triste, medio alegre, a medias.

Los post-reseñas son harto largos y descriptivos. No sé si subir fotos de su servidora. De regreso, me topé en el werapod (mi ipod, pues) una rola de Dido, que pensé expresaba perfectamente mi sentir: Sand in my Shoes. Ya me dí cuenta que nomás me debería quedar a la mitad. A medias.

martes, 9 de septiembre de 2008

¿Qué será del D.F. sin la Defe?

A veces he pensado en cambiar mi nick por *defectuosa salitrosa*. Si algo va salir mal, no va a resultar ó se va romper, tuve que ver. A veces soy muy torpe y le echo la culpa a una nube maligna que debe rondar mi persona todos los días y a toda hora, lo que es peor, a veces de verdad siento que hay una confabulación de energías universales para amargar mi destino. A pesar de que me digan que hay más probabilidades de morir por viajar en el lomo de un burro que por tomar un avión, yo no lo sé a ciencia cierta. “¿Porqué habría de pasarte a ti?”, yo salgo siempre con la contra pregunta “¿y porqué no?”, bien positiva ésta chica.

Tengo miedo a volar en avión, nunca lo he hecho, y mañana, es decir al rato, estaré trepada en una de esas aves metálicas todas contaminadoras y escandalosas. Y tengo miedo, ¿qué tal si no tiene falange izquierda (chiste pa fans de friends)?...

La otra opción es que a veces puedo ser terriblemente egocéntrica y por eso creo que las calamidades externas son, fueron, serán por y para mí. Cómo el tráfico, y la ilusión de la fila de al lado avanza más rápido, la cajera lenta o torpe es la que me atiende, justo cuando salgo de la oficina empieza a llover, y justo el día que no llevo paraguas y justo cuando llevo los zapatitos beige de gamuza...

También he pensado que el miedo a volar pueda tener un orígen más arraigado en mi psique. No sé, tal vez sólo pase y ni cuenta me dé y tan feliz. Ó tal vez haga un “Marge Simpson” en el aeropuerto.

Voy a la playa, al paraíso donde vive (hasta la próxima semana) mi amiga Ariadna. Será una travesía especial, por que por primera vez después de diez años de amistad, mis cuatro amigas de la freseis y yo viajaremos juntas (ahora que lo pienso es como una forma de festejar), y por que será para despedirnos de Ariadna (a quien cariñosamente adjudicamos el sobrenombre *tontita*) que se marcha a España a estudiar la maestría. Ahorita ya lo digo muy contenta, pero la idea de despedir a mi amiga en aeropuertos cada dos años y saber de su vida por messenger no termina de satisfacerme...la otra es que no soy muy fan de la playa por culpa de mi piel, me pongo rojísima y nunca me pelo, entonces ando por el mundo como de colores: Rojo, rosa, morado, quemado, etc. También me choca planear cosas y hacer itinerarios, soy más de “ahorita se me antoja tal”, y ¿cómo puede uno reservar via web, con qué seguridad?, si no confío ni en las fotos de los menús de los restaurantes, mucho menos en las fotos de las habitaciones de hoteles. El año pasado fuí a Acapulco al hotel...chale no me acuerdo cual, pero era de esos que son cadena y hay mil ocho mil en el país, de 5 estrellas. En la habitación descubrimos cucarachas. Por eso soy más de la idea de ir, ver el hotel, y decidir en la marcha.

También le tengo miedo al mar (chale, qué pinche miedosa soy), no sé nadar. Alguien me dijo que tengo que aprender, no por que sea necesario, dado que mientras no me acerque al agua no corro peligro, sino para aprender a no querer imponer mis ideas y control sobre los asuntos de mi vida en los que no decido yo. Esa persona me dijo que era muy *mental* y que mi constante (y castrante) ir y venir de ideas no me dejan soltarme y dejarme llevar por la corriente...

Ayer por la tarde fui de compras y sufrí. ¿Quieren ver como enloquece una mujer y se instala en un mal humor cuando va de compras?, llévenla al área de trajes de baño. Qué suplicio más abominable. Pocas veces me he quejado de mi peso, soy delgada, no flaca, el haber practicado de niña/puberta un deporte de algo me sirvió, el ser vegetariana también, pero qué horror, qué fatal me siento en traje de baño, cosa que no sucede con ningún otro tipo de vestimenta. Los hombres la tiene taaan fácil con eso. Es que parece que todos los jodidos trajes de baño para mujeres estuvieran diseñados para que a la de a huevo tuvieran que verse *sexys*, vamos, hasta lo nauseabundos en colores y estampados parecen gritar “quiero verme sexy y que me voltees a ver”. Me compré los que pienso, creo, no me hacen ver mal ni llaman la atención, y dicen “yo vengo a disfrutar la paz de estas playas”, pasar desapercibida, pues. Chale, ¿porqué tantas mujeres tenemos esas inseguridades tan horribles con nuestro físico? (nota bloguera: tema para otro post).

Ni modo, pasaré el grito en plena playita, con sol, arena, mar, música lánguida y sensual...Ojalá y no se agarren mucho del chongo nuestros políticos con lo del grito. Es una tradición Porfirista (que se lleve a cabo el día 15 en la noche), no sé qué tanta pelea con eso si la historia oficial de la Sep ha satanizado tanto-tanto a Díaz (era un cabrón, pero ¡qué cabrón!), ya, regrésenla al 16, o que uno grite el 15 y otro el 16 y tan tan. ¿Se han fijado que cada presidente da el grito según cómo está su sexenio?. De de la Madrid no puedo opinar porque apenas lo recuerdo, Salinas de Gortari con más enjundia que lo que su delicada y esmirriada voz nos hicieran suponer, es que estuvo actuando todo el tiempo el muy culero; Ernesto Zedillo lo hacía fatal, hasta nervioso, sin ganas, muy “X”; Vicente Fox...tan grandote y tan chillón, se le salían los gallos, ¿no que mucho vozarrón?, y con la Marth'ita ahí, tan cerquita, casi calléndose del balcón; y...y... ah sí, Felipe Calderón...este...ejem...¿ha dado algún grito?...

Vuelvo en un parpadeo...

domingo, 7 de septiembre de 2008

Mexicanos al grito de paz

El sábado 30 de agosto asistí a la marcha. Pero para qué, *si no sirve de nada, no vale la pena, no solucionará la situación de forma tajante, la provocó la muerte de un rico, sólo es de fresas, es una marcha panista... bla, bla, bla*.

Antes que nada yo no creo en ninguna de las razones anteriores. Hace cuatro años, me fue imposible asistir, y recuerdo que muchos argumentaron lo anterior, ésta vez quise comprobarlo con mis propios ojos.

No creo que sea una manipulación mediática con el fin de una cortina de humo para la reforma energética (después explicaré el porqué pienso esto). Ya desde hace DOS AÑOS no pasa un mes sin que me entere de asaltos, robos, secuestros, extorsiones teléfonicas, que han sufrido compañeros de trabajo, amigos, familiares, yo incluída. Tan sólo en el mes pasado se robaron a punta de pistola una camioneta de la casa de al lado (no era la casa de la mata-jacarandas, chale), supe de dos secuestros (uno express, por desgracia el otro sigue en curso). No, ninguna de las víctimas son millonarios ni empresarios ni políticos. Es por eso que la marcha tuvo tal concucurrencia, por que el caso Martí es la gota que derramó el pinche vaso del hartazgo. Y si sólo la muerte de un rico hace tal eco, considero que podría aprovecharse tal situación para atraer atención mediática o gubernamental. Sí, sería más auténtico si todo esto surgiera por la muerte de un Juan Hernández, pero no le pidamos peras al olmo.
Me pareció interesante que alguien llevara puesta tal camiseta

Me enteré de la movilización por el facebook y sin saber de quien era la iniciativa decidí asistir, por el simple hecho de que estoy hasta la madre. Después hubo otra convocatoria, los ánimos se aumentaron y se fijó una única fecha. Empecé a dudar cuando leí que una *célebre actriz* (a la que vería al finalizar la macha de mano de su achichincle y otros lacayos pronunciando sus muletilla favoritas: *manito* y *mijo*) suspendería una función de la obra de teatro que produce para asistir, escuché (es que existe la mala costumbre en casa de tener la tele prendida en las mañanas aún después de las noticias, como para que haya ruido, pues) a los conductores de asquerosos e insultantes programas matutinos apuntarse al evento e invitar a sus pobres espectadores...pero me dije *no está mal, finalmente entre más gente mejor, y es algo que afecta a TODOS*, no tendría porque molestarme en estar en el mismo lugar que ellos si exigimos lo mismo, si nos afecta igual.

Al día de hoy me resulta triste saber que muchos consideran una pendejada asistir a una marcha, que las califiquen con colores partidistas y que se mofen de los reclamos ahí expuestos. La mayoría de dichos detractores vivieron eso hace dos años cuando marcharon en las asambleas de AMLO. ¿No es irónico que ahora se burlen de esas manifestaciones?,
¿o será que sólo a los panistas los asaltan/secuestran?... la idea de que únicamente a un estrato social le pegara el hampa sería benéfica (mientras no nos tocara a nosotros estar en ésa posición) pero irreal. No hay ni para dónde hacerse.

Llegamos al metro Hidalgo a las seis en punto y ya desde ahí se veía Reforma lleno y Av. Juárez también. Caminamos a la Glorieta de Colón (tan albureable apellido, ¡caray!) y como amenazaba una probable llovizna decidimos incorporarnos a partir de ahí. Vi de todo. TODO. Gente bien fresa, estudiantes, viejitos, niños, familias, parejas, gente muy humilde, unos rastafaris, indígenas, güeyes con cara de jefes de oficina, gente triste, gente enojada, gente sonriente . Yo no podría categorizar la marcha en mayorías, vi a representantes de toda la jungla defeña, toda ella, y ya sé que lo estoy recalcando demasiado, caminando lado a lado, codo a codo (esto me recordó al recientemente fallecido Gilberto Rincón Gallardo...él usó un verso de Benedetti en uno de sus discursos durante su campaña presidencial del 2000: “y en la calle codo a codo, Somos mucho más que dos” ) . Vi enojo. Vi miradas de comprensión y entendimiento como son las miradas entre los que se saben enfermos de la misma dolencia. Conforme nos íbamos acercando a Eje Central, empezaban a escucharse tímidos aplausos y gritos de *México, México*. Se suponía que era una protesta silenciosa, pero encuentro difícil que un mexicano pueda llevar a cabo tal tarea, y más aún, cuando siente que tiene mucho que reclamar.
Yo concuerdo, que se vayan todos, toditos.
Yo iba cuasi como espectadora curiosa y empecé a contagiarme (se llama euforia colectiva, ya lo sé) con el enérgico enojo y descontento que me rodeaba, dejé de pensar en todos los contras de la marcha (lo que acoté al principio del post). Al llegar a Madero empecé a gritar y es más, a promover, el que creo debió ser, el *eslogan* de la movilización: “Si no pueden, que renuncien, renuncien, renuncien”. Fue catártico (quedé ronca).
Me emocioné con estas dos GRANDES ideas
Ya en el Zócalo los gritos y consignas se espaciaban, como quien carga baterías para el momento cumbre. Sin embargo, me tocó escuchar unos “Fuera Marcelo, fuera Marcelo” -¿no que no era partidista cabrones?-, afortunadamente eran pocos los que lo coreaban y sólo fue en un par de ocasiones (también hubo contra Calderón). Con todo y que este tipo no es de mi agrado (cómo ya ningún político lo es), está lejos de ser el único responsable de la inseguridad en la ciudad/país, se me hizo una estupidez fuera de lugar salir con grititos así. En mi opinión somos todos culpables. La clase política por carcomida, podrida, y corrupta. La sociedad civil por dejada y apática.
A este señor lo vi con el brazo en alto sosteniendo el S.O.S. desde Metro Hidalgo

Nunca había cantado el himno en el Zócalo. Nunca lo había escuchado con tantos ánimos y enjundia. Nunca lo había escuchado en tantas voces. Me inundó el sentimiento patriótico (quiero pensar que no patriotero), creía que tal fervor sólo lo provocaba la decepción -es decir- la selección nacional en el mundial de futbol, qué maravilla saber que no siempre es así, qué tristeza el motivo.
¿He dicho que no puedo usar mi cámara?, estúpidamente hace unos meses perdí el cargador de la batería en un taxi, el chiste cuesta 1000 pesos (¿por un cargador de batería?, estúpida sony), tomé muchas fotos, pero con las cámaras de mis amigos, éstas son algunas que me han mandado por mail. Aunque borrosa y mal enfocada, esta foto me recordará al Zócalo de ésa tarde.

Le faltó cabeza (líderes, pues,) a la marcha. Le faltó alguien que aterrizara de manera concreta el reclamo de la multitud. Y no me refiero a los que la convocaron (que según esto no son de ningún partido y bla bla, pero uno nunca sabe para quien trabajan), o algún artistilla televizco ó el propio Alejandro Martí. No sé quien hubiera sido idóneo para dicha tarea, sólo sé que eso fue lo que le faltó, no encuentro lógico venir a enterarme de las peticiones vía periódicos y medios electrónicos y no de viva voz en la mismísima protesta.

Vi carteles muy tristes, donde había reclamos añejos y retratos de ausentes. Un escalofrío recorre mi espalda, soy incapaz de percibirme como alguien que saldría adelante después de una tragedia similar.


Lentamente fuimos abandonando el Zócalo, para nuestra sorpresa, por todas las calles que desenbocaban a la plancha seguían llegando contingentes, dicho de otro modo, la plancha se vació y se volvió a llenar.

Es una pena que todo el cirquete que armaron nuestras amadísimas televisoras dejen en muchos un mal sabor de boca, desconfianza, y mofa. Cuando debería ser motivo de gozo el que algunos mexicanos logren salir de la apatía, que no sean acarreados, y que están dispuestos a seguir con otras medidas para obligar al Estado (cosa que idealmente no debería pasar) a hacer bien su principal tarea: garantizar la seguridad a sus habitantes mediante el cumplimiento de las leyes. En repetidas ocasiones he dicho que me parece injusto que se culpe a la pobreza de los delitos, cuando sólo es un factor. ¿Por qué hay ladrones, secuestradores, asesinos?. La respuesta la dejaron Ramón Mier:

“Pregunta:
¿Porqué se lame el pene un perro?

Respuesta:
Porque puede.

Algo parecido sucede con la delincuencia. El delincuente roba, asalta, extorsiona, secuestra y asesina porque puede. Porque sabe que lo más probable es que su crimen quede impune.”

y Chilangelina:

“La razón no es la falta de solidaridad social, la razón desde mi punto de vista es una sola: IMPUNIDAD.
Tienes razón, los que roban no lo hacen por hambre; lo hacen porque la persona a la que le roban no hace la denuncia (te apuesto lo que quieras a que tu amigo no la hizo); porque cuando la gente hace la denuncia difícilmente los detienen, y porque cuando los detienen, acaban saliendo libres (entre otras cosas, porque no hay otras denuncias con las cuales puedan sumar delitos y sentenciarlos). En México se castigan solo TRES DE CADA CIEN delitos.”


Ambos fueron comentarios del post en el que relaté los asaltos que sufrieron dos amigos míos, donde me enteré de más bajezas y ojeteces de la mafia. Donde empecé a dilucidar lo hartos que estamos todos por que no hay sanciones, por que no hay denuncias, por que no existe siquiera una probabilidad medianita de que les atraen, les castiguen ejemplarmente, mucho menos de que les readapten.

Ladrones hay, pero hace dos décadas no eran con la violencia de hace siete años a la actualidad, oír de un asesinato era inconcebible (exceptuando los *pasionales*). ¿Alguien recuerda la horrible anécdota del estudiante de 17 años asesinado por quitarle su celular?, ¿quién organizo una marcha por él?, nadie, ni tú ni yo. ¿Por qué? por falta de convicción y difusión, algo que el caso Martí sí tuvo, por tratarse del hijo de un empresario. Es muy injusto que sólo así se exija justicia, pero es un asunto en el que todos tenemos la culpa pues nadie organiza movimientos y protestas por esas víctimas anónimas, aquel al que le parezca ingenuo reclamar por secuestros, asaltos, violaciones asesinatos, quédese tranquilo en casa. No salga a las calles. Nunca.

Ojalá no sea de nuevo llamarada de petate...

viernes, 5 de septiembre de 2008

Y terminó agosto

Gracias al tiempo. Gracias.

Quiero pedir públicamente una gran disculpa a mi blog, lo tengo tan abandonado.

No es que esté harta de ti, pero ya sabes, a veces hay otras cosas que hacer, caímos un poco en la monotonía, no eres tú soy yo, blogsito mío. Te prometo ser más constante. y que esa chispa que tuvimos al comienzo renazca con nuevos bríos.

Además no tengo red en el trabajo, que era cuadno más posteaba y comentaba, cuando tenía más vida blogueril. y todo por una &%/&/ mudanza de piso. El piso *nuevo* no me gusta, es horrendo (bueno, no horrendo, pero el 7 era mejor que el 4). Todo cambio es chido, pero éste no sé que tanto lo vaya a ser. Odio el caos de las mudanzas, las cajas, el polvo. No sé hasta cuando tenga red.

Chiquito hermoso, no me odies, te estoy dando buenas razones de mi ausentismo, no es que no me importes.

Pronto querido mío, pronto.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Ironías Olímpicas

El deporte más hermoso del mundo (al menos para mí, y aunque digan que parece circo): La gimnasia olímpica. Ahora, es dominado por los más feos del mundo: los chinos (¿por qué se cortan el cabello así?). Ya sé cómo se lee, horrible, marginante, políticamente incorrecto, racista. Pero siendo estrictos, dentro de la estética visual hay varias categorías: bello, feo, grotesco, sublime, etc. Entonces, al decir que para mí los chinos son feos, no me refiero a que no sean estéticos, lo son, pero no son un pueblo que se caracterice por ello. Si hasta ellos se autodiscriminan. La niña que cantó en la ceremonia resulta que hizo playback, porque la que realmente entonó la oda a la patria estaba "no tan linda"¿?... yo no entendí sus criterios, cuando vi "cantar" a la niña "bonita" parecía que se le iban a salir los ojos, me dió miedo. No quiero ni imaginar el trauma de la que en verdad cantó "lo sentimos, tu voz es fenomenal, pero estás gordita y tienes los dientes chuecos, no, no, qué imagen vamos a proyectar a nivel internacional, tu quédate aquí atrás, y deja que se luzca Lin Miaoke, que sí está linda". Qué culerada.



Yo las veo iguales. Pero la de rojo me asusta, tiene expresión demente.

Después, en la misma ceremonia, salieron cincuenta y tantos niños chinos representando a las etnias del país. Resultó que la mayoría eran de la misma raza...

Algo que al parecer sólo yo noté: Las mascotas olímpicas (fuwa) tienen un sospechosísimo parecido a las muñecas mexicanas de yute:




¿Es mi alucín?

Durante estas dos semanas seguí tantas competencias como pude. Siempre me ha gustado verlas. En el 88 durante las olimpiadas de Seúl, quedé maravillada cuando a las (y los) gimnastas. Practiqué humildemente ése deporte casi cinco años, pero nunca hubo en mí aspiraciones de competencias ni trofeos, en parte porque empecé ya grandecita, y el gimnasio a donde iba era de lo más austero. Han sido los golpes más impactantes de mi vida: una caída en la viga, siendo ésta de madera vil (duele como si un fortachón te pegara con todas sus fuerzas), un azotón del salto de caballo por no calcular la caída. Realmente en las barras nunca fui muy buena (y cómo dijo dicharacheramente profana: ahora nos aplicamos en las barras libres), donde radicaba mi fuerza eran las piernas y el abdomen. Podía hacer 100 abdominales y sentadillas en minutos. Por eso sé, intuyo, la cantidad de ejercicio y práctica que necesita un gimnasta para una competencia mundial; por eso mis respetos, admiración y asombrados aplausos a todos (todos) los deportistas que participan en una olimpiada. Sentado en el sillón de la casa es bien fácil criticar.


En los ochentas y noventas me imaginaba que nunca vería a deportistas que no fueran gringos dominar en atletismo. A otros que no fueran rusos, la gimnasia, no me imaginaba que China desbancaría a potencias deportivas del primer lugar en el medallero. En estos juegos, extrañé aquellos años. Y es que, algo tienen los chinos que no me gusta. Su política exterior e interior no me simpatiza, no confío en un país que se declara comunista y de comunista tiene sólo el nombre del solitario y omnipotente-presente partido que lo gobierna...¿comunistas?, sí, con un régimen autoritario y marcial, sin protección ni derechos laborales, sin educación pública y gratuita, sin libertad de expresión, donde las páginas de amnistía internacional y otras asociaciones de derechos humanos están bloqueadas. Una "potencia" con ochocientos millones de pobres, con mala calidad en sus productos, con clonación/copypaste/vil-fusil en casi todo lo que elaboran y venden.

Será también, que odio al país que se cree dueño del mundo, como cuando todo era EUA vs URSS, me enervaban ambos dos. Luego fui acérrima antiyanqui (de alguna forma lo sigo siendo, pero no generalizo y mi desprecio está concentrado en los pendejos que lo gobiernan). En algún lado leí que el patriotismo es una forma de egoísmo comunitario, y sí, todos aquellos países con ansias de pertenecer al G7 pareciera que sólo piensan en la forma de chingarse a los demás buscando sólo su beneficio (primero el de la clase gobernante, luego el de la demás gente de su país). Ahora los chinos, los condenados chinos...Mafalda bien lo temía, el día que se lleguen a organizar y decidan todos juntos brincar al mismo tiempo, agarrémonos porque va a temblar.

lunes, 25 de agosto de 2008

Regresando de las Vacaciones mentales

Ya estuvo buena mi flojera.

Me encontré este video. Me acordé de Wall-e y Eva.

Obvio, ni lo sueñen putas computadoras (pc's), esto jamás pasará.


viernes, 15 de agosto de 2008

Irrelevante

No hay nada de lo que quiera escribir en éste instante. Nada importante, nada trascendente. Vamos, ni un partido de futbol cuyo resultado me haga sufrir (como he dicho antes, me apasiona), ni hago ejercicios extrasistólicos. Nada.

Tal vez, aún no lo sé, en un futuro me agradaría escribir algunas cuestiones de mi vida, como desahogo-escupitajo de corajes, sin recurrir a la criptación o al sarcasmo. Ser explícita, porque de alguna manera, aunque las palabras sean sólo palabras, el sacarlas a la vida y leerlas las hace más reales de lo que podrían significar únicamente retumbando o dando vueltas en mi mente. Ser específica.

Mientras tanto, dejo aquí unas palabras que capturé de una entrevista al ecléctico Alejandro Jodorowsky.

"La vida se va soltando poco a poco…

Eres como una escultura que se echa a rodar por una montaña, lo que se quiebra no valía, lo que queda es lo bueno. Vas soltando cosas, los deseos de apropiación, los deseos de triunfo, vas soltando que te amen, que giren alrededor tuyo, hasta llegar al alma impersonal es cuando puedes aceptar el vacío y desaparecer, siempre que hayas dado, lo que das te lo das, lo que no das te lo quitas, lo que haces al otro te lo haces a ti mismo.

Voy a vivir profundamente este instante, si no soy yo quien lo vive ¿Quién?, si no es aquí, ¿Dónde?, si no es ahora, ¿Cuándo?, si no es de ésta manera ¿Cómo?"

¿A poco no cuándo quiere le atina a las cosas bien bonito?. Maravilloso.

lunes, 11 de agosto de 2008

Exagero

Exagerar el vacío
Exagerar la nada
Exagerar la ausencia
Exagerar la angustia
Exagerar el miedo
Exagerar los vicios
Exagerar la indiferencia
Exagerar, porque es la única manera de encontrarle sentido al sinsentido,
sabor al sinsabor,
dramatismo a la cotidianeidad,
magnificencia a la escasez,
importancia a la nimiedad,
amor al desamor.

jueves, 7 de agosto de 2008

Mil novecientos sesenta y ocho

El gran año. Paralelamente a los sucesos acaecidos en el mundo, en México se distinguen dos, contradictorios. La olimpiada de la paz. El genocido cobarde.

Hace poco fui al Museo de Arte Moderno, visité la exposición "Diseñando México 68: una identidad olímpica". Había un mapa que mostraba al DeFe de ése entonces, qué pequeño se veía. Limpio, menos poblado, vintage. Sin esperarlo, me invadió una nostalgia por lo desconocido. ¿Cómo puedes añorar una ciudad que no conociste, un tiempo no vivido, una época en la que no estabas ni en los planes de dios?.

Fueron los primeros juegos en los que se incluyó una olimpiada cultural (ahora sería inconcebible tal desapego), que tuvieron simbología, que se transmitieron a todo el mundo. Los mexicanos la tenían difícil: " Toda la prensa europea se pregunta cómo ha sido posible que el Comité Olímpico aceptara que tantos deportistas sean expuestos a condiciones tan poco frecuentes. Ya se formula la exigencia: ¡Quítenle a México los Juegos Olímpicos!”. Ja, tarados. Resultaron un parteaguas en la realización, un hito en la creatividad de su diseño, atletas rompiendo récords mundiales que se mantendrían por décadas. Es obligado como diseñador ir a esta expo (y como defeño también).


No sé, me dió también esa onda de orgullo-gusto-¿vencomosipudimosybienchido,putos?. Algo que también descubrí es que toda la tendencia diseñística del logo y parafernalias similares no surgen exclusivamente del op art (lo que ignorantemente pensé desde la universidad), también lo hacen de los coloridos y contrastantes diseño de arte huicholes. Un mestizaje de estilos.

También caí en la cuenta de la cantidad enooorme de construcciones que se llevaron a cabo...y que llevan los nombres de los niños héroes... Gimnasio "Juan de la Barrera", Alberca Olímpica "Francisco Márquez", Palacio de los Deportes "Juan Escutia", jamás hice esa lógica relación, del último ignoraba el nombre original.

Quedé maravillada. Oía las fanfarrías que se compusieron especialmente para los juegos, videos de las competencias, fragmentos del documental "Olimpiada en México" (el único de esta índole nominado a un Óscar), la certeza de saber que más que millonarios patrocinadores (que en lo absoluto tendrían que ver con el deporte -¿coca cola?¿mcdonalds?-), que ciudades de opulentos países, que amañadas triquiñuelas para lograr la elección, ésta se logró a base de creatividad, esfuerzo, y buena :

"México desea mostrar al mundo su rostro contemporáneo, y anhela que los Juegos que organiza sirvan de punto de partida de nuevas experiencias para futuras sedes. Con el conocimiento mutuo, la fraternidad y la amistad, los jóvenes de los cinco continentes alcanzarán una estrecha relación que les hará sentir el respeto que merecen todos los hombres. Una mayor proyección espiritual: hermanar el arte y el deporte, el cuerpo y el intelecto. Juegos Olímpicos del Deporte, de la Cultura y de la Paz."

Arq. PEDRO RAMIREZ VAZQUEZ, Presidente del Comité Organizador.

Mientras continuaba fascinandome con la exposición, un video donde "Cantinflas" regañaba a una mujer por tirar basura a la calle y le decía que debíamos dar nuestra mejor cara, enseñarle al mundo un país lindo y educado...acto seguido, empezaba otro anuncio de la misma factura, pero en ésta ocasión Canti reprendía a un hippie, argumentando con las mismas oraciones, pero haciendo hincapié de "esos pelos", "esa ropa", "esa rebeldía"...A la par de mi descontento ante la "ingenua" y "sutil" intolerancia hacia los jóvenes del país, comenzó la proyección del discurso inaugural del gorila infeliz que fungía como presidente es ése entonces (del cual no quiero ni mencionar el nombre)...Sólo eschuchar el mediocre tono de voz me revolvió el estómago. Y luego, una imagen que me confundió:



De ninguna forma éste cartel me remitió al deporte olímpico de "Tiro"



El otro sesenta y ocho emergió en mis pensamientos.

La primavera checa, el mayo francés, los jóvenes del mundo y su poesía, sus sueños, sus ideales, sus protestas:

"Seamos realistas, exijamos lo imposible"

"Están comprando tu felicidad. Róbala."
"Olvídense de todo lo que han aprendido. Comiencen a soñar."
"Somos demasiado jóvenes para esperar."
"Las paredes tienen orejas. Vuestras orejas tienen paredes."
"No es el hombre, es el mundo el que se ha vuelto anormal"
"Pensar juntos, no. Empujar juntos, sí."
"Prohibido prohibir. La libertad comienza por una prohibición."
"La vida está en otra parte."
"La imaginación toma el poder."
"No puede volver a dormir tranquilo aquel que una vez abrió los ojos."
"Abajo el realismo socialista. Viva el surrealismo."
"Cuanto más hago el amor, más ganas tengo de hacer la revolución.
Cuanto más hago la revolución, más ganas tengo de hacer el amor."
"No se encarnicen tanto con los edificios, nuestro objetivo son las instituciones."
"Un pensamiento que se estanca es un pensamiento que se pudre."

Y surgió, mucho más fuerte y cercano, el dos de octubre.

En la conmemoración del treinta aniversario de la matanza de Tlatelolco, invitaron a una mesa redonda en el auditorio de la preparatoria seis (la freseis, pues) a algunos estudiantes que estudiaban ahí en 1968, entre ellos Paco Ignacio Taibo II. Ni la mitad del auditorio estaba ocupado (a diferencia de cuando el equipo profesional de los Pumas iba a recibir a los de nuevo ingreso). Yo me encontraba entre los que acudieron a esa cita, aún no cumplía 16 años e iba en sexto (él estaba también). No valdría la pena que con mi poca elocuencia tratara de resumir la narración de los ponentes. Justamente, me encontraba muy clavada con textos de la materia de "Ética", estaba estupefacta al comprender que los jóvenes de mi generación estuviéramos tan pasmados, tan cómodos, tan enajenados, tan en la idiota. Trataba de imaginarme viviendo en el 68, no en el indiferente 1998. Cuando comenzó la serie de preguntas, algunos estudiantes salían con ocurrencias como "¿y cómo era la escuela?", "¿No los regañaban sus papás?"...Yo me armé de valor y salí con la mía: "¿Porqué creen que los jóvenes de hoy estén tan muertos en vida (válgame), que no exista una genuina preocupación por la política nacional, por la crisis social, por la pobreza extrema, por volvernos un cambio...si los jóvenes de México estamos como zombies, qué podemos esperar de los adultos, porqué nadie hace nada, porqué todos se callan, porqué Acteal, porque no resurge ese espíritu arrebatado y revolucionario, yo contemplo a mis compañeros, y observo más preocupación por vanalidades, nadie se inmuta ante la injusticia (y entonces voltee a mi alrededor y ví la cara de desaprobación de muchos estudiantes, y opté por terminar) porqué?...Lo único que podía sentir en ese momento era el enrojecimiento de mis mejillas y el temblor de mis manos, tanta fue mis pasmación que no logro recordar bien a bien qué me contestó Paco. Si acaso las frases "creo que no es una pregunta lo que dijiste, es una queja", "la gente está demasiado cómoda", "la situación no es la misma, ya no existe tal represión, ustedes gozan ahora de más libertades gracias a ése movimiento"...De hecho hubo algunos chavos que empezaron a decir que ellos no eran así (¿porqué la gente suele ponerse sacos que no le tocan?), que estaban "vivos", que para nada se sentían cómo "zombies", porque sí respiraban y caminaban e iban a la escuela... (chale, ¿ya en la preparatoria y no detectaban metáforas?).

Al salir del auditorio las miradas lascivas continuaron, pero mi profesor de ética, Andrés L., fué a hablar conmigo, de alguna forma me felicitó, y me dijo que estaba en lo correcto, pero que no esperara que los demás recibieran con gozo una correcta observación que ni siquiera podían entender. Mario y mis amigas también me echaron porras y diciendo que había sido muy valiente por expresar lo que tanta molestia me causaba. En realidad me sentía muy abochornada, me había exaltado en demasía.

Un par de días después comenzaron a organizar la marcha del dos de octubre, yo estaba más que dispuesta a ir. Era un día lluvioso. De pronto comencé a ver el contingente que se reunía. Los pseudohippies que por increíble que parezca, eran los más fresas de la seis (y eso es muuucho decir). Los que marginaban, los que se sentían parte de un "cambio" por no entrar nunca a clases, no abrir un libro, y tomar chela/fumar mota desde los 14 años. Los que estaban en "la lucha del pueblo", pero vestían pandrosas ropas carísimas y de marca. Los que trataban a los inadaptados (como yo) peor que escoria, porque no éramos populares, no andábamos en raves, no teníamos nave, no teníamos 3 novios, etc. Los que empezaron con la modita de terminar y empezar cada frase con la palabra "güey". También reunidos ahí estaban los más desmadrosos. Los que llevaban 6 años en la prepa, repetidores por gozo, los que no podían hilar una sola plática, no digamos inteligente, congruente (los cuales sospecho que ahora engrosan las filas de algunos partidos políticos). Empecé a escuchar en mi radio que otros grupos estaban causando desmanes en el centro: pintando (no las maravillosas frases de arriba) improperios pendejos y garabatos ininteligibles, saqueando comercios, secuestrado camiones. Sí, no estaba ni cerca del sesenta y ocho. Y me dí cuenta que para ellos, la marcha, la protesta, los ideales, no eran mas que un pretexto para: Su diversión. Su vacío desgarramiento de vestiduras. Su presunción. Decidí no ir a la marcha.

Desde entonces quedé desencantada. A pesar de lo que he leído y visto, aún no comprendo muchas cosas de ése movimiento estudiantil, me habría encantado ser una joven en esos días y haber estado ahí para saber de primera mano, sin nostalgias, sin manipulaciones, lo que realmente pasó, y sí de verdad estamos tan lejos de la circunstancias políticas y sociales que le dieron lugar. Hoy, la vida política de México parece una competencia para ver quien es más radical ante una postura. No existe el diálogo objetivo y sin insultos.

Parece que nunca más se gestará una unión civil como la de aquel prodigioso año.

lunes, 4 de agosto de 2008

Buenas nuevas de harta felicidad

Agosto no es un mes que me agrade. Contiene fechas tristes para mí. Sin embargo, me propuse que en el 2008 sería diferente, que no miraría nostálgica, autocompasiva, ni dolorosamente hacia el pasado.

Para empezar, el primer día festejamos la vida de una de mis mejores amigas, su cumpleaños. Hemos tenido dos peleas medio extrañas, precisamente porque somos muy próximas. Es más difícil tener rencillas con la gente que es ajena. Ella, lejos de ser egoísta, eligió una cantina de coyoacán donde se puede fumar (tiene un patio protegido con una lona) pues sabe que a todos nosotros -los viciosos- nos ha traído en jaque la chingada ley (yo sigo exigiendo la apertura de bares para fumadores). El lugar me gustó tanto, que seguramente convocaré próximas reuniones allí, nada como conbeber mientras se escucha un trio (musical, que conste). Me he dado cuenta que soy del tipo borracho feliz que se siente medio cantante y se azota con canciones populares llegadoras de antaño (que son las únicas canciones llegadoras que existen, las de hoy me provocan más bien risa penosa). Me las sé todas, y las canto desgarradoramente mientras sostengo mi cerveza, mediando entre lo cómico y lo festivo. Eso sí, las de Javier Solís me son sagradas...y en esas me turno más respetuosa y ácidamente solemne. Para mí es el mejor cantante de música *mexicana*, qué voz, qué actitud, qué todo. Creo que desde niña tengo un crush con él, a mi madre le encantaba y constantemente lo escucha. Creo que mi madre también tiene un crush con él. Esa noche culminó espléndidamente.

El sábado me puse infructuosamente a cocinar. Botana, una simple botana. Mi madre tuvo que ir en mi auxilio. Mi amigo Rodrigo decidió matar dos pájaros de un tiro: bautizar a su Rorrita y matrimoniarse el mismo día. Unos amigos y yo organizamos una pequeña reunión a la que le pusimos el título de *despedida de solteros*, pero en realidad era por el puro pretexto de reunirnos y que los novios no salieran con que *no les organizamos nada, pinches amigos pasados de lanza*...

Me enferman ese tipo de fiestas, no les encuentro el porqué. En el caso de las despedidas de solteras la cosa se pone peor, son casi vomitivas. Se dividen en dos, las noñas donde tus tías, primas, madre y abuelas te dan *consejos* de la vida matrimonial (como si la gente experimentara en cabeza ajena), mientras desfilan una serie de juegos idiotas y machistas. Por otro lado están las despedidas *subidas de tono*, en ésas, no están ni las abuelitas, ni las tías, ni las mamás (a menos que la familia de la novia no sea una típicamente mexicana), sino las primas y amigas desparpajadas que contratan a un stripper o se lanzan a un chipandale. ¿Alguien me explica qué le ven de sensual a un güey moviéndose cómo mujer (es que esos movimientos caderiles sólo se ven bien en una mujer, digo yo)?, y eso sin mencionar el ya conocido aspecto de estos muchachos...ponchados pero federales. En el caso de las despedidas de soltero la cosa es muy distinta. Tal vez sea por ello que me cagan esas pinches *celebraciones*, son injustas para mi género. Una verídica despedida de soltera debería incluir a los amigos de la novia, y llevarse a cabo en un bar lleno de hombres guapetones que olieran maravillosamente y cuyo trabajo consistiera en lanzar miradas coquetas a la novia en lugar menearle el pito a 2 cm de la cara.

Ni Rodrigo ni su novia han sabido llevar bien la penosa situación de *boda auspiciada-patrocinada*. Lo que comenzó como un entusiasmo exagerado por ser elegidos como padrinos de su retoño, se convirtió en un encaje aún peor que el del güey que quería que nos pusiéramos con las chelas para su boda. Pero por lo menos el Ro es mi cuate de muchos años, y digamos que estuve más dispuesta a apoyarle, idea que no todos mis amigos comparten, por lo que no estábamos muy emocionados a la hora de organizarles la mentada despedida de solteros, para algunos resultó un fuerte gasto el patrocinio.

El convite resultó relajado y ameno.

Durante el domingo todo parecía normal. El paseo por el tianguis, el tlacoyo de nopales como desayuno. El agua de horchata que ayudaba a calmar la leve sed de una cruda mínima. Un día ordinario hasta las siete de la noche. Dejó de serlo porque me enteré de la inminente existencia y próxima llegada de una minúscula criatura que vive ya en el vientre de mi hermana. Yo, sé que veces pierdo la en el género humano y que de pronto me veo en los límites de la misantropía ordinaria, sin embargo, me siento feliz por la Fabiola y su mareado, no puedo pensar en otros más indicados para desempeñarse como padres. Estamos hartísimamente contentos.

jueves, 31 de julio de 2008

Ni de parranda

Este sagrado espacio ha estado medio muerto, más no de parranda. Mañana resucita.

Bienvenido, octavo mes del año...

miércoles, 23 de julio de 2008

Amar México, amar al De.Fe.

Creo que desde la preparatoria escuché terribles quejas de México, o mejor dicho, les puse más atención. El sueño guajiro (en aquel entonces) de muchos compañeros era el viajar a Europa, estudiar la universidad en París, hacer una especialidad en Estados Unidos. "Lo que sea con tal de salir de aquí". Yo no. No sabía porque. Creo que la gente es gente en todos lados. Tengo aquí a mi familia, las personas que quiero, mis recuerdos.

Conforme han pasado los años, esos sueños comenzaron a hacerse tangibles.

El perico donde quiera es verde, nadie lo puede negar. Yo no creo que una persona se haga más inteligente, capaz, ó brillante por irse a estudiar/vivir/trabajar al extranjero. Lo siento. Qué conocerá otras costumbres, gente nueva, adquirirá experiencias diferentes, se volverá más tolerante (o lo contrario), cambiará su perspectiva. Eso sí tal vez. Es como el asunto de las universidades, si estudias en una privada no serás un mejor (-profesión de su agrado-), pero tal vez tengas más palancas y conectes.

"Es que es otro nivel de vida", pues sí, la ciudad de México tiene un gran altura, ningún sitio está al mismo nivel sobre el mar (ja, que forzado comentario). Creo que el nivel de vida que deseamos no debería definirse por la posición económica de un país, por tener casa de campo o camioneta del año, nadie le hace mala cara al comfort, pero de ahí a que sea lo prioritario...es como vivir con el complejo malinchista, pero sin admitirlo. El extranjero es mejor, más limpio, más próspero, más bonito, más inteligente, más mejor. Para mí, escuchar a un mexicano decir "es que los mexicanos son sucios, corruptos, tranzas, conformistas...", es casi de risa. Lo correcto sería "algunos mexicanos somos...".

Hace un par de días platicaba con un argentino, quien dijo estar enamorado de México, estábamos en el centro, en uno de esos sitios que tiene siglos y hoy albergan DJ's y música electrónica, para él, eso era surrealista. No es la primera vez que escucho a un extranjero decirlo. La mayoría de los que conozco adoran el país, tanto así que se quedan a vivir aquí. Hablan de la gente, la calidez, la maravilla de paisajes, la historia, las costumbres exóticas que los intrigan y a la vez les encantan, la comida, la multiculturalidad que sólo un país mestizo puede tener. Nosotros, que aquí nacimos y vivimos, casi siempre lo olvidamos. Me relató la cruda experiencia de la crisis económica argentina que dejó a la Banca bien rota (literalmente) hace 8 años; que el conocía a muchos argentinos que llegaron a México sin nada, y hoy tienen empleos decorosos, bien pagados, o son propietarios de un negocio fructífero. "México es una tierra de oportunidades". ¿QUÉ?. Sí, para muchos centro y sudamericanos lo es. Para mí también. Es fácil decirlo con el refrigerador lleno, pero así es. Entiendo la situación de un campesino, de un indígena, para quienes es muchísimo más difícil ganarse la vida y dolorosamente optan por irse a Estados Unidos (nuestra versión de "tierra de oportunidades"), porque aquí nomás no hay de otra. Pero para otros sectores de la población, la circunstancia es distinta, existe un desgano y un valemadrismo inverosímiles, gente que hace su trabajo mal y de malas, sin ganas de prosperar, con la queja eterna pero la acción nula.

Mi madre me comunicó hace un tiempo que la situación económica está del asco. Que el aceite está casi al doble del precio de hace unos meses, lo mismo el arroz, el jabón, hasta el papel higiénico. Que si antes gastaba 300 pesos en el mercado, hoy son 500. No me había dado cuenta qué tal mal, pues no voy al super, no cocino, como casi puro "pastito" (oséase ensladas). Mis desembolsos directos son el gasto que doy para la casa, celular, ropa, jolgorios dipsómanos, cine, conciertos, transporte. Una cosa es leerlo en los periódicos y otra verlo con tus propios ojos.

Obviamente ello no es del agrado de nadie, y yo, mala para entender de economía y administración, nomás no le hayo el porqué.

En la primaria aprendí que México es enorme, lleno de recursos naturales, litorales, petróleo (puaaaj), tierras fértiles, bla bla bla. Y ¿entonces?. Hoy, vientipocos años después sigo sin entenderlo así me desglosen teorías económicas de la globalización y el libre mercado, y que debe haber inversión extranjera, no, no entiendo ni con manzanas, cómo fregados con taaanto, se tiene tan poco.

¿Primordiales responsables? Los ladrones, atascados, cínicos, ojetes. Nuestros queridos gobernantes/secretarios de estado/diputados/senadores. Toda la asquerosa jungla de la clase política. Toda ella. Y nosotros, por aguantarla, por preferir irnos de aquí asqueados, en lugar de oponernos. Nosotros, los silenciosos cómplices.

Huyamos de ellos, odiémoslos a ellos, maldigámoslos. No a México.

lunes, 21 de julio de 2008

Sencillamente complicada

Insisto, nadie sabe lo que quiere. Parece un absurdo capricho de la conducta humana, deseamos con mayor intensidad lo que no podemos tener.

La indecisión en mí, va más allá de elegir un lugar para comer, esas trivialidades me dan lo mismo y opto por llegar a un acuerdo con quien(es) me acompaña(n). Me cuesta mucho tomar decisiones por que pienso demasiado. En los pros, los contras, proyecto los escenarios futuros de cada alternativa. Es una nebulosa fantasmal mi cabeza. "¿Y si...?". Pero una vez que el vaivén de la balanza termina, soy tajante y no hay marcha atrás. La verdadera maraña de contradicciones es mi mente. En ella nada es completamente positivo ni completamente negativo, lo que hace más difícil el proceso de elegir. Tal vez puedo tardar años, pero me decido.

Mi memoria es asquerosamente exacta, y a veces me odio por eso. Dicen que la gente que ignora más cosas, suele estar más contenta. Sino lo ves no existe, sino lo nombras no existe...sino lo recuerdas ¿no sucedió?. Quisiera con todas mis fuerzas poder desconectarme de tantos datos, hechos, situaciones que archiva mi bodega de recuerdos, sentirme libre de ellos...pero a la vez, todas esas razones me definen y son parte sustancial de mí. Quisiera también no sentir miedo y lanzarme al vacío de vez en cuando, después de todo la vida es el gran experimento, la magnífica aventura. ¿Para qué dudarlo tanto?.

miércoles, 16 de julio de 2008

Erróneas creencias


Amigos cercanos, blogueros, gente a mi alrededor, me ha preguntado el porqué de mis ausencias, falta de actividad en el blog, o mi disminuída plática. La mayoría suponen que es consecuencia lógica de este post. Entonces yo pienso: "ellos creen que probablemente estoy 'enamorada' (¡puaj!, sí, que fea y sobrevalorada palabra) y ando del tingo al tango con mi pretendiente, pobres"...



Un momento, ¿pobres ellos?...

lunes, 14 de julio de 2008

¿Crisis?

En este país la gente paga lo que sea, como sea, con tal de sentirse *exclusivos* e *in*.

Ejemplos contundentes de esto es el hecho de que el precio del boletaje (para muchos) ridículamente caro a los conciertos de Madonna, tuviera tan excelente acogida y se agotaran en 47 minutos. Y no siendo suficiente para mi asombro, he llegado a ver precios de la reventa (que descaradamente se publican en el segundamano, por si quieren verificar dicho dato) en las hilarantes cifras de 20,000 pesos por dos boletos zona platino, y lo que es aún peor, gente que se dice dispuesta a comprarlos (¿?).

Y en estos días, otro monopolio nos la quiere hacer: Telcel.

Sí, no hay problema, véndenos el iphone más caro (cómo si el alza en los precios de alimentos no afectara en lo absoluto), con un forzadísimo plan de 2 AÑOS (cómo si la tecnología fuese a detenerse tanto tiempo, en un año ya habrá nueva generación de iphone, ó al menos uno con más monerías), con tarifas elevadísmas para el poder adquisitivo de la población, con una red 3G que va que vuela para obsoleta. Sí, sigamos haciendo más rico al Sr. Slim. En dos horas ansiosos y *dejados* (o muy pudientes) compradores se hicieron de todas las unidades del aparatito de nuestros sueños. Y es que Telcel sabe de esas ansias, esos deseos, y precisamente por eso hace lo que quiere con nuestro presupuesto, si de por sí con los planes gsm en los estados de cuenta resultan de vez en cuando cargos *sospechosos*, no me quiero imaginar que va pasar con las *megas extras* en nuestros recibos mensuales. Yo amo las MAC (cuyas verdaderísimas siglas son: Maravillosos Artefactos Computacionales), y he defendido y adorado a la compañía de Steve Jobs durante años, pero no estoy dispuesta a inflarle más el bolsillo a los abusadillos muchachos de Telcel, si piensas igual, también dile NEL a TELCEL.

Últimamente he pensado mucho en que tan VERÍDICAMENTE importante es estar conectado todo el tiempo, o que tanta de esa relevancia es lo que nos quieren hacer creer. Yo me sentiría observada, he disfrutado de un placer extraño los días que no traigo el celular conmigo. En la película Wall-e (lindísima), hay una referencia clara a todo esto. Seres humanos conectados 24 horas, que en realidad ni siquiera se ven los unos a los otros (mucho menos a su entorno). Sé que es irónico que escriba de ello en un blog, en red, pero de qué privacía y libertad podría disfrutarse estando el completo transcurso del día disponible. Tengo amigos cuya comunicación existe cuasi exclusivamente en la transferencia de bits, está chido poder saludarles y saber su diario acontecer, pero ello nunca sustituirá una tarde de café en Coyoacán. Por otro lado, he notado que cuando estás todo el día, todos los días, conectado en el messenger, tienes menos de que platicar con los demás, poca gente te saluda, pocos chismes. Escribo esto porque encontré muy gracioso que una persona exprese gran emoción por una perpetua conexión y diálogo virtual, teniendo baches comunicacionales del tamaño del Saturno, y un pavor hacia *reportar* constantemente su paradero.