jueves, 12 de junio de 2008

Mis más odiados "personajes" de la televisión, el ánime, el cine, y los cómics. Parte II

Los que amo los describiré después, lo prometo. Me causa un poco de sorpresa que por los que mencioné en la primera parte se piense que hubo un "odio de verdad", o que pasé horas enteras de mi infancia-adolescencia con agruras estomacales y humo saliendo de mi cabeza, en realidad, al "odiarlos" me carcajeaba, criticaba conductas no muy congruentes, etc. Me gusta la fonética de la palabra "odio", y es poco frecuente que la use en situaciones "reales", es en extremo difícil que alguien me caiga mal. Y odiar, pues creo que nunca he odiado (con toda la rudeza de la definición de la palabra) a otra persona.

Del cine:

Don Pilar, sí como nombre de mujer (¿?), el mísmisimo padrastro de la Chorreada de "Nosotros los pobres", el que termina con alucinaciones de "ojos" penetrantes y acusativos de la cuadrapléjica madrecita de Pepe el Toro. Lo que hizo es no tener requicio alguno de alma. Patán, misógino, ladrón, y para acabarla de fregar, hasta asesino (la señora muere a causa de las patadas que le propina como consecuencia de su cargo moral). Una joyita. Su robo desencadenó todas las tragedias de la familia del carpintero más amado de México. Cuando ví por primera vez la película lo odié tanto-tanto, que ahí sí chillé (tenía 5 años).

Su mirada te perseguirá en el infierno, maldito.


"La chica", Marilyn Monroe en "La comezón del séptimo año". Me da pena pensar que alguna mujer pueda ser tan ingenua y boba. Prefiero visualizarla como la fría calculadora que navegaba con bandera de pendeja, y estaba encantada con que los hombres le coquetearan y adoraran para que su ego permaneciera siempre en lo alto. Es mucho mejor pensar eso, mucho...

"No me doy cuenta de todo lo sexy que soy"...ajá sí ajá

Danny Suko de "Grease" (uta, me gusta más el nombre Vaselina). El "me creo muy galán", ni para hacer ejercicio servía. Actitudes machistas y falaces, empezando por la canción *Summer nights*:

We made out under the dock - we stayed out until ten o'clock

He got friendly, holdin' my hand - well she got friendly, down in the sand

Admírenme chicos

Exagerado y chismoso, necesitaba demasiado el aplauso de sus compinches y cuidaba en exceso su imagen. Cambió en pleno baile escolar a Sandy por Cha-Cha (vaya nombre, pero juro que es el real), una mujer de cuestionables gustos, con quien tuvo algo que ver en el pasado, protagonizando así una acto culerísimo. Cuando ví Vaselina, Olivia Newton-John me parecía exageradamente bonita, linda, tierna y hasta me caía bien, no me agradó que tuviera que cambiar su forma de vestir y aprender a fumar, para que el pelafustán de la escuela por fin se decidiera. Era ñoña a más no poder, pero no sé, hubo *algo* que me impidió repudiarle.

Ya que estoy hablando de ello. Odié a todos los personajes femeninos que hicieron eso, en todas las películas adolescentes de los 80's y 90's. La "fea"/"inteligente" que cambia de ropa, se quita los lentes (o los braquets), se peina distinto, y ¡taraaaaaaaan! una diosa de la belleza. No es que yo promueva el descuido personal absoluto, pero *cambiar* de imagen por un hombre, y lo que es peor, por un babosete que era novio de la más prepotente y mamona de las estudiantes (porque siempre era el novio de la más prepotente y mamona de las estudiantes), no debería tener lugar. Siempre son predecibles este tipo de cintas, y sus protagonistas, patéticas.

Dos de los tres tipos de "Tres hombres y un bebé", es decir, precisamente los que no eran el papá del adorable engendro. Ni en mi tierna infancia me tragué el cuento de que se encariñan con un bebé en tres días y acceden animosos a cambiar sus hábitos y su departamento chingón por cuidarle. Zopencos. O sea, ni era su hija, ni iba a quedar en el desamparo.

Sí claro...es taaan sencillo

Gene Wilder en "Woman in red". Pinche ojo alegre. La cara de este actor nunca me gustó, supongo que fue a raíz de ésta película. Pensé que era un traidor libidinoso cuyo máximo trofeo en la vida sería "conquistar" a la chica p-r-e-c-i-o-s-a. Se dibujaban en su rostro expresiones que rayaban en la lujuria asquerosa, que no me parecieron en lo absoluto graciosas sino lastímeras. Nunca había cruzado ni media palabra con la chica en cuestión, pero vivía pensando en ella. Al final hizo un streptease ridículo y ni siquera pudo acostarse con la modelo de sus sueños. Supongo que al verlo caer de un edificio vestido sólo con una bata de dormir, la esposa lo botó. Pobre menso.

No me seduscas por ser bonita

Henry Evans, Maculay Culkin, de "El angel malvado". Hijo de su mal dormir, más que odiarlo me daba miedo, por él, agradecí a los cielos no haber tenido hermanos. ¿Será cierto que la maldad es algo innato y un niño es capaz de tanta ojetez (mató a su hermanito, hizo una broma por la que hubo muertos, mató a un perro, casi mata a la otra hermana, y por poco deschaveta a Mark -Elijah Wood-) ?...

Si te vienen a contar cositas mala de mí, ¡ay mamá que yo no fuí!


¿Por qué no odié a otro personaje encarnado por tan famosete actor infantil?...porque me identifiqué horrores con Home Alone. Fuí una niña que pasó el 70% de sus tardes sola en casa. Por eso veía tanta televisión, leí numerosos libros (infantiles, clásicos y enciclopedias, sí, leía enciclopedias), hacía siempre mi tarea, y era la más ñoña del salón, tenía mucho tiempo para mí exclusivamente. Al principio era divertido, me hacía sentir *grande* y responsable. Después extrañaba mucho a mi familia, o veía con recelo y tristeza a los otros niños de la unidad jugando en el patio.

Amon Goeth (mi adorado Ralph Fiennes) en "La lista de Schindler". No sé que fué, si el excelso despempeño actoral de Fiennes o el saber que se trataba de una historia real. Es difícil ver una película basada en hechos reales, no tienes ese cinturón de seguridad sujetándote con un "calma, es ficción". De pequeña me llegaban mucho las historias del Holocausto, recuerdo una ocasión en la que mis hermanas estaban viendo una película que abordaba dicha temática en el 11, y tuvieron que explicarme que eso había sucecido hacía muchos años, que no llorara más, que nunca iba a volver a suceder...

Infeliz

Kimberly Wallace (Cameron Díaz) de "My best friend's wedding". Hipócrita, sencillamente, hipócrita. Muy linda, ingenua, sumisa, abnegada. Pero bien que le gritó, insultó, y casi golpeó, a la confundida Julianne Potter (Julia Roberts), para mí que estuvo fingiendo todo el tiempo, desde el principio me pareció extrañísimo que se tratara con tanta candidez y alegría a la ex de su futuro esposo. Pobre Michael, no supo el alacrán que se echó, seguramente, después de la boda la chica rica terminó por hartarse de su capricho en turno, y sacó a flote su verdadera personalidad de arpía.

Si te descuidas te degüello

Seth y Maggie de "Un ángel enamorado". Odié a ambos-dos protagonistas. Demasiaaada azúcar. Y no me explico cómo alguien conduce una bicla con los ojos cerrados en una carretera, es cómo la estupidez máxima estirar la pata así. Ésta desgracia de película marcó la debacle de Ryan y Cage.

De puro amor no vive ni un ángel


Jar-Jar Binks...¿Es necesario que escriba el porqué?, todos los personajes estúpidos que no aportan nada NADA a una película no debieron existir.

¡Soy tu más grande error George!

En "American Beauty" odié a dos. Annette Bening y Mena Suvari, Carolyn Burnham y Angela Hayes, respectivamente. Odié a la esposa que clausuró un momento romántico por temor a que se ensuciara un sillón, que se convirtió en un ser frío y distante con su propia familia. Odié a la jovencita presumida que miraba a todos con recelo y era presta para criticarlos mirándolos por debajo del hombro. Detestaría que una amiga mía le siguiera el juego a mi papá (¡puaj!). Y sí, amé al personaje de Kevin Spacey, pobre hombre incomprendido.

Viéndolo bien, Mena podría pasar como Annette Bening de joven...se parecen mucho.


Me he cansado y tengo mucho trabajo. Lo del cómic después (y algún olvido probable de esta listita). Mañana se estrena "The Happening" ansío verla.

lunes, 9 de junio de 2008

No sex in the city

La película "Sex and the city" no es mala. Tampoco es buena. Reconmendable cuasi-exclusivamente para fans de la serie o curiosos de la misma, los que sí la encontramos divertida y hasta nostálgica. Aunque casi incomprensible en situaciones muy específicas. Yo no creo que sea tan fácil y automático el perdón.


Le hicieron al personaje de Charlotte lo mismo que a Gimli en las películas del Señor de los Anillos. La convirtieron en el relleno bufonezco de la trama. El hecho que ha detonado desgarramientos de vestiduras en muchos mexicanos, yo no lo ví como tal, sólo transformó a Charlotte en una mamona consagrada (y receptáculo de nuestro odio) que sufre una venganza de Moctezuma muy inusual. No creo que significara una grosería al país (en varios capítulos se había dejado ver que Charlotte es la más elitista y sangroncilla-aunque nunca imaginé que a ese grado), dado que las demás protagonistas no tienen ese mismo "problema" de comer en México.


Sí, son como 4 capítulos cosidos, 1 año compactadísimo, falto de todas las "reflexiones" que saturaban la serie. Cosa curiosa, jamás vemos a la Carrie sexosa de antes.


Yo fuí a ver la película con una emoción parecida a cuando ví Día de la Indepencia, yo moría por apreciar la explosión de la Casa Blanca (era joven y muy-muy antiyanqui)...en este caso, quería ver a Carrie madrear por fin y merecidamente al puteque de Big.

Defiendo la película no por su buena o mala factura, sino por los injustificados ataques machistas de los que es víctima.

La mujeres también vamos al cine. También nos gusta ver de vez en cuando un churro (interprétese en los dos sentidos). ¿Porqué no tenemos el derecho de atiborrar lo cines y arrastrar a nuestras parejas a ver un película cuyo tema central es la noñería femenistoide? (cuando muchas de nosotras fuimos arrastradas a ver "Rápido y Furioso" por citar un ejemplo).

Años, años de ver explosiones, autos veloces y fastuosos, héroes con gadgets, rubias siliconeadas saliendo en topless, ¿y los hombres se indignan por ver un pito (literal) en una película?...¿porque hay mujeres en la sala que suspiran viendo un clóset digno de los dioses? (así como hubo suspiros masculinos al ver la silueta de Megan Fox -Transformers- abriendo el cofre de un auto, en una de las escenas más clichés del cine)...

Así como no estoy de acuerdo con el trato que se le da a las mujeres en las películas de acción (adornos), que el héroe deba ser un semental para validarse (o ser muy fuerte), que deba tener x cantidad de bienes, tampoco me convencen las neoyorkinas obsesionadas con las marcas y los zapatos impresionantemente caros (hay ropa en la película que es obscenamente cara y tremendamente fea, es más, la bolsa más fea en el universo sale en la película...cuesta 3500 euros, me parece una reverenda pendejada comprar algo tan horroroso, portarlo, y todo por una exclusiva razón: que los demás evidencíen su poder adquisitivo/mal gusto), o sea, si estuvieran obsesionadas con ropa y zapatos, digamos, más normalillos (y bonitos), la cosa no sería tan escandalizante (sobre todo en plena recesión económica gringa).

Lo que quiero decir, es que ambos casos son modelos aspiracionales. Pero jamás ví tanto odio saliendo de la pluma de mujeres contra las películas "para hombres". Siendo que muchas de las últimas son una basura más estereotipada.

Post inspirado en comentarios de viva voz, comentarios en blogs, entradas de blogs, comentarios de youtube, críticas "periodísticas", críticas en Rotten Tomatoes, que en lo absoluto se referían a la cinematografía de la cinta (guión, montaje, ritmo, actuaciones), sino a insultar a diestra y siniestra el comportamiento y perfil psicólogico de estas cuatro mujeres, generalizándolo a todas las demás, y evidenciando un machismo tristemente muy presente.

jueves, 5 de junio de 2008

Mis más odiados "personajes" de la televisión, el ánime, el cine, y los cómics. Parte I

Desde niña he sido amargosilla. Y por lo general cuando no estoy de acuerdo con algo, y no encuentro argumentos con qué destrozarlo, simplemente le odio. Un odio puro, absoluto y desmedido, un odio que no consume mi alma, pero qué divertidas me da cuando me encuentro a algún amante fanático de un personaje por mí odiado. Los hago rabiar.

De la televisión:

Odié a Winnie Cooper (creo que ni necesito decir de que serie es). Tipa nauseabunda. Era tan tan tan ñoña. Pero al mismo tiempo era medio güila. Extraña combinación. Ayer me gané un café starbucks por que aposté que ella y Kevin Arnold sí anduvieron. No entiendo porque la gente se empeña en terquear conmigo sobre acontecimientos históricos, fechas y hechos. Yo SIEMPRE gano, mi memoria es excelsa.

Lana Lang de "Smallville". Eterna doncella-confundida en peligro. Me daban ganas de cachetearla a ver si así reaccionaba. ¿Por qué a los protagonistas de las series gringas parecen magnetizados por sujetas que sólo les prenden el boiler pero nunca se meten a bañar?. Por culpa de ella dejé de ver essa serie.


Zack Morris de "Salvados por la Campana". Mequetrefe. Su celular, su bandera gringa, su enamoramiento de la porrista boba pero muy bonita (a Kelly Kapowsky la odiaba, pero leve), su flequito, todo en él era odioso. Pero lo estúpido de su comportamiento era risible a morir (tenía 12 años, era fácil hacerme reir).


Maxwell Sheffiel de "La niñera". ¿Cómo podía ser tan obtuso?, típico ricachón que vive en una burbuja. nunca entendí qué le veía Fran, ella era la onda... (por cierto, el personaje de C.C. y Niles eran mis favoritos...amaba verlos pelear, me hacían las tardes).
C.C.-"Hoy triago puesto mi Adolfo" (en referencia a su traje)
Niles-"¿Hitler?"
jajajajajajaja.
Amanda Zimm de "Tiempos inolvidables" (Ready or not). A ésta la odiaba y la amaba. Me encantaba cómo se vestía, hasta la voz del doblaje era buena (ni muy aguda ni muy sosa), era inteligente (académicamente hablando) pero...era bobísima en todo lo demás. Su contraparte y mejor amiga, Busy Ramone, era magnánima, sarcástica, lógica, responsable, rockera (muy al estilo Juno)...pero llegaba a límites de rudeza que no me convencían del todo a los 13 (qué era cuando yo veía dicha serie, ahora pienso que son lo puto mejor).


Corey
Mathiews de "Aprendiendo a vivir" (aka "Boy meets World") . Era estúpido. Period.


Todos los personajes de "Beverly Hills 90210". La escenificación de la moralina dos caras de la gringadería. Esa serie era la nefastez absoluta, pero confieso que ví las temporadas de la época preparatoriana (2 o 3) "todos los veían, todos hablaban de ello", y además, claro está, la seguía por morbo. Brandon era el chico "bueno" y "casto" de la historia, pero estaba más revolcado que el mar de Californis en pleno Spring brake. Sin embargo, para su gemela la cosa era distinta. Recuerdo que le dedicaron capítulos completos a los titubeos de Brenda sobre tener o no tener sexo con Dylan (pfff). Y todo el asunto de la ricachonería y los arquetipos de aspiracion social sólo podían ser admisibles con un buen guión (el cual murió tempranamente, si es que existió). Leí que terminó pareciendo telenovela mexicana, les pasó de todo, hubo quienes pisaron la cárcel, se rehabilitaron, recayeron, fueron, vinieron, reaparecieron, etc. El único recuerdo agradable que tengo de dicha serie es la canción "Lossing my religion" que se choteó al máximo gracias al programa, pero así fué como conocí a R.E.M. ( Brenda la escuchaba como tortura psicológica tras su rompimiento con Dylan).


Valeria
de "Carrusel". Demasiado "buena", buena amiga, buena hija, buena niña...la aborrecía. Ah, y también a Cirilo. ¿qué le hacía pensar que María Joaquina le haría caso?, lo que es peor, estaba siendo racista sin darse cuenta ¿porqué se enamoró de la linda-rica-mamona y no de...digamos...Valeria o Laura (la "romántica" llenita)?, al principio su caso enternecía, después era hueva infinita, ya Cirilo, ya, despierta.





Del anime (sólo fans me entenderán, lo que no sepan del tema, absténganse)

Primerísimo lugar de todas las categorías por siempre y para siempre: Lynn Minmei. Espero que se retuerza de dolor en lo más recóndito del universo. La más estúpida entre los estúpidos. Quien haya visto Macross (aka Robotech) lo sabe. Ella era una chica linda que gana un concurso de belleza y se convierte en cantante. El protagonista de la serie vivió 35.5 episodios (de 36) enamorado de ella. Era tonta, egoísta, caprichosa, infantil y todo el tiempo pensaba que Hikaru (aka Rick Hunter) respiraba exclusivamente por y para ella. Había una guerra interestelar y a la señorita le precupaba su maquillaje. Hikaru resulta gravemente herido en el combate áereo donde fallece su "hermano" Roy Focker (¡qué apellido!), y ella le llama para reclamarle porque no la visita más seguido. Me parece que de éste personaje se derivan todos mis odios a las ladinas arribistas.


Shampoo de "Ranma 1/2". Casi las mismas razones que las de acá arriba. Terca como una mula con eso del amor no correspondido. Y ya que estamos por aquí... ¡¡¡AKANE TENDOU RULES!!!


Candy. Sí. Tonta-tonta-tonta. A ella la odié hasta que terminó la serie. ¡Aventó a los brazos de Susana (la paralítica chantajista de mierda) a Terry (papacito rudo y sexy)! ¿Cómo pudo hacer eso? Tipa loca. Eso era.

Goku. Demasiado placer. Todo era de risa para él, me frustraba. Esperé en vano ver que alguna vez sufriera agudamente o se precupara por más de 2 segundos. Nunca pasó. (pero Vegetta...mmm...me gustaba ese chaparrín enojadito).


Rini de "Sailor Moon". Escuincla del mal. Si llegara a tener una hija como ella...no, no,...espero nunca tener una hija como ella. Para empezar tendría un complejo de Elektra que asustaría al más audaz psicólogo. Trataba muy mal a Serena (su madre en el pasado).


Shinji de "Evangelion". Siempre rogué a dios (literalmente) que un ángel le hiciera el favor al chavito y acabara con su patética/triste/y desesperanzada existencia. Tanta conflictuación y self-involvedeishon me aburrían.



Pa' después, los que van después. (prepárense para lo del cómic, levantará ámpula)

martes, 3 de junio de 2008

Sin creer en el Karma

El otro día estaba platicando con una amiga acerca del Karma. En la conversación recordamos obscuros y condenables hechos del pasado y sus partícipes, por ende, hablamos de su presente. Una de ellas (con la que comparto el feín nombre) era una gran amiga, tanto, que terminó dándose unos besos con el novio de una de nosotras (de hecho lo hizo con más, pero con éste resultó escandaloso porque lo hicieron mientras él era novio de nuestra amiga, y por larga temporada). Otros dos que teniendo pareja, les pusieron el cuerno majestuosamente. También salió a la plática otro caso triste de una chica que hizo una culerada digna de compararse con una tragedia griega.

El presente sentimental de estas personas no es muy alentador:

Caso 1.- No terminó la prepa, trabaja en el sector "comercial" (creo que tiene un puesto en un tianguis o algo así). Sus novios pueden pasar por Daddy Yanki (o como se escriba).

Caso 2.- Ella, a sus 28 (?) años no termina la carrera (es adultescente según los cánones de cierto artículo) y vivió un noviazgo muy, pero muy desafortunado. Él sale con chicas que le gustan, se entusiasma y termina descubriendo que tienen novio y no quieren nada serio con él. Termina la pedas cuasi llorando porque no tiene novia.

Caso3.- La culerada pareció regresársele: puede ser seria candidata para panelista de talk shows. Laura en América presenta: "Me botó después de que dejé todo por él, y estoy sola con mi criatura".

En estos tres escenarios pareciera que existe una condena por las malas acciones. Karma Police ha hecho un buen trabajo.

Pero luego me enteré de la desafortunada opinión de Sharon Stone en la que declara que el terremoto en China fue causado por el mal karma del país por la invasión al Tíbet. "Si haces cosas malas te pasan cosas malas". Bajo esa premisa, no me quiero imaginar entonces lo que le va a pasar a Estados Unidos... Si hubo miles de niños chinos muertos porque quedaron atrapados al caerse su escuela, no veo ni de cerca, qué acciones malas cometieron ellos para recibir semejante castigo.

Me quedé pensando qué cosas malas he hecho yo en la vida, nada fuera de lo común. Algunas veces critiqué a alguien rudamente porque estaba enojada (o ardida). Frecuentemente le mentí a mis padres respecto a mi paradero. Una vez fui grosera con una recepcionista, me porté muy déspota. Le pedí disculpas al salir y le expliqué el porque me había expresado así (odio ir a los hospitales, y estaba en uno). A veces me desquito con mis amigos\gente cercana por las ojeteces de otros. Suelo ser egoísta cuando gozo de fortuna (cómo poner nicks en el messenger de que fuí a x concierto en primera fila, sabiendo que muchos de mis contactos no consiguieron boleto). Mi sentido de la comunicación chismeril está altamente desarrollado, pero mientras no se trate de asuntos serios, o prometí discreción absoluta, no suelto prenda. Sin proponérmelo puedo ser caprichosa, realmente no es algo que me agrade en mi personalidad, supongo que es algo inconsciente.

Luego-entonces-por-lo-tanto, las conclusiones que puedo dilucidar son:

1.- En mi otra vida fui una gran cabrona culera de mierda. Y me están pasando factura tardía.

2.- El Karma me está pasando factura adelantada y mi futuro es pleno, gozaré hasta lo obseno, y podré ser una gran cabrona culera de mierda con quien quiera y cómo quiera.


3.- El Karma no existe. No hubo nada que castigar en el cáncer de mi prima de 24 años. No hay culpas saldadas por el tsunami del 2004. La fortuna de Slim no es un premio a la bondad. La mayoría de las tragedias son fortuitas, algunos proyectos se benefician a veces más de la suerte que del trabajo. En los casos que relaté al principio, basta hacer un análisis de las conductas de esos personajes para saber que su destino fue construido por ellos mismos.

Nada ni nadie obrará la venganza en tu nombre. El Karma Police es tan efectivo como Santa Clós.

lunes, 2 de junio de 2008

Qué feliz soy

Ayer pasé un día increíblemente feliz. Fuí al zoológico con mis sobrinitas, las adoro. En medio de tantos besos, abrazos y risitas es díficil estar de mal humor.

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Ya en la tarde que no estaba más con ellas, estuve llorando. Es que, perdió el cruz azul y soy superfanclavada del futbol, como he platicado antes. No hay tristeza más grande en el mundo que ver perder a tu equipo. Triste, triste noche la de anoche.

Mis pretextos son pésimos.

jueves, 29 de mayo de 2008

Efecto desconocido

Seguramente te ha pasado. Las coincidencias inundan nuestras vidas, y de alguna forma siempre he querido darles un significado, aunque la lógica me demuestre muchas veces que no existe tal.

Vivir sintiéndose los protagonistas de "Los amantes del círculo polar" (versión light). ¿Porqué parece que a veces es necesario creer en un destino?, ¿en algo predispuesto?, ¿en señales que nos indican qué camino tomar o cómo actuar?.

Carl Jung le llamaba a estas casualidades "eventos de sincronicidad". La define como "una coincidencia significativa de dos o más sucesos en la que está implicada algo más que la probabilidad aleatoria". Existe un ejemplo famosísimo de ello, cuando Jung estaba analizando a una paciente que relataba un sueño donde le regalaban un escarabajo dorado, Jung, quien no sabía si seguir con el tratamiento o dar de alta a la mujer, encontró la respuesta cuando un escarabajo dorado entró volando a la habitación en ese instante. El psicoanalista lo tomó como la señal de que la paciente no necesitaba más terapia.

También son conocidas como serendipias...de hecho hay una película malona cuyo título en inglés es precisamente Serendipity...es demasiada melcocha para mi gusto, sin embargo resultaba increíble que pudieran pasar dichas casualidades en el filme. Y de hecho por increíble que parezca no es imposible.

Retomando al gran Carl Jung (yo tenía una maestra de psicología en la freseis que adoraba hablarnos de él), para algunos científicos rebasó los límites de la lógica debido a que estudió seriamente los horóscopos, y eventos "paranormales", pero ¿qué científico revolucionario no ha sido señalado por cuestionar lo establecido e investigar en los terrenos de la incongruencia?. He leído emocionada varias de sus hipótesis, y una parte esperanzada de mi persona desea que algún día, esas ideas puedan ser comprobadas (como la del inconsciente colectivo).

Es difícil describir la sensación que nos provoca una coincidencia. A mí me hace sentir una alegría sin causa aparente, una extrañeza inverosímil. Fascina a todo el que le pasa, y morimos por contarle a alguien más para que se asombre de igual forma. Me hace sentir como en una película de Night Shyamalan. El mundo del cine recurre a menudo a ellas.

Uno de estos días cuento las mías.

"Lo que llamamos casualidad no es ni puede ser sino la causa ignorada de un efecto desconocido " Voltaire

jueves, 22 de mayo de 2008

¡América y puaj!

A mí no me apasiona el futbol (mucho).

Recuerdo que mi familia fue al angel cuando la decepción, que diga, la selección nacional le ganó a Bulgaria en los octavos de final de México 86. Y pues una era pequeña e influenciable, andaba toda emocionada y sin saber porque: "¡Sacaremos al abuelo de la banca, sacaremos al abuelo de la banca, sacaremos al abuelo de la banca, lo sacaremos...". Yo no sabía de quien era abuelo ni en que banca estaba sentado, pero lo gritaba desde mi ronco (literal) pecho. ¡Ah! y Pique...amé a esa mascota. Después de vivir mi primera y única decepción futbolera, el balompié nacional no me la volvió a hacer. No entiendo porque este deporte tiene tanta-tanta difusión, y lo que es peor, se gasta tanta energía y dinero en él cuando no ha retribuido todo lo que se ha invertido...de octavos de final no se ha pasado jamás. Cualquier noticia referente a la selección o a los seleccionados ocupa primeras planas, debates acalorados entre amigos, postulados de la psicología del mexicano. Yo no digo que tal afición desmedida no deba existir, pero habiendo baches culturales tan graves en la población, lo encuentro incongruente. Cualquier niño de 10 años puede decir el nombre de un jugador de fútbol, pero pregúntenle el nombre de un premio Nóbel y a ver cuánto tiempo tarda en contestar.

Y ni hablar de la liga nacional. Le cambian el nombre al antojo, hay tremendas corruptelas y es excesivo (a mi juicio) que haya dos torneos por año. Como muchos seguidores del futbol europeo me han dicho, el de aquí es más un espectáculo que un partido.

El Club América por ejemplo...el himno me cala los huesos. No recuerdo el porque me caga en particular dicho equipo, ¿los colores?, ¿los jugadores? ¿el hecho de que el tendero de la calle donde vivía tenía los pósters más feos de aguilas horrendas madreándose a una tierna chivita?, ¿una absurda presunción basada en el presupuesto que le da un monopolio televisivo?...quien sabe, pero me chocan de verdad.

Supongo que es también cosa de fantismos nostálgicos. Muchos de mis amigos (la mayoría) le van al América debido a que es una tradición familiar. Llegan a entristecerse de verdad cuando su equipo pierde (hay los que lloran). Ni hablar de una victoria, es casi peda segura y buen humor una semana. Me parece contradictorio que siendo el equipo más vapuleado y tachado de naco (no es de mi agrado la palabrita, pero es con la que siempre se le ha descrito), despierte pasiones en gente que es exactamente lo opuesto de lo que en teoría es el América.

Ahora como están ganando un torneo, los americanistas andan de pavorreales y tengo que chutarme nicks babosísimos en mi messenger (además de que sus fans son medio ardillas, la verdad).
En el Azteca, con náuseas obvias

martes, 20 de mayo de 2008

Por que no debes poner "tu foto tuya de ti" en el perfil del blog

Ni tampoco revelar tu nombre real. Tal vez habría que ser menos extremista, pero tiene varios puntos a favor:

1.-Puedes expresarte de quien quieras y cómo quieras (no escribiendo sus nombres, obvio).
2.-Escribir las cosas más asquerosas/horrorosas/estúpidas/
azotadas que haz hecho, sin vivir con el pavor de que alguien que te conozca lo descubra.

En este preciso momento ya no sé cuales son los contras.

La cosa es que hoy, un cuate de la chamba (que desconocía la existencia de mi blog) me preguntó vía messenger:

P-Oye, ¿sabes buscar imágenes en google?
O-Pues sí, pero no entiendo tu pregunta
P-Es que ve, escribe "######## ###########" en imágenes de google, y ve que aparece.


Las palabras en cuestión eran:



Háganlo y búrlense de mí y de mi infortunio. Ahora soy la comidilla de mis compañeros de trabajo.

lunes, 19 de mayo de 2008

Este mundo es "este mundo"

El mundo humano es una mezcla de fobias, histerias, vanidades, egoísmos, y caprichos. De momento parecen exponenciarse implacablemente. Y yo me siento tan pequeña e inútil ante todo ello.

Quisiera escribir siendo optimista, o al menos dejar de hacer inútiles corajes. No recuerdo un sólo día en que al menos una noticia no me haga enfurecer.

Habemos tantos, y tan estúpidos.

jueves, 15 de mayo de 2008

Me revienta el hígado tener que lidiar con gente pendeja II

En específico mujeres, soy demasiado exigente con mi propio género. Si durante siglos muchos hombres gastaron saliva y tinta calificándonos de adornos, mascotas, entes estúpidos, y muchos más apelativos desdeñables y absolutistas, no entiendo porque a algunas les encanta darles la razón.

Me choca ver los actos de un hombre pendejo, pero tolero menos los de una mujer. Y sé que está mal, pero no puedo evitarlo.

Por ejemplo, me revienta estar cerca de una "mosquita muerta" aunque a mí me gusta más el término "Ladinas arribistas" (ojo, no pretendo generalizar ni decir que las personas que compartan algunas de estas características lo sean). Ellas, que desde los quince años se maquillan mucho, muchísimo, que siempre se ven "lindas" y que curiosamente ese es el primer adjetivo con que los hombres las describen, ya sean chaparras, altas, flacas, morenas, cursis, intrépidas, etc., eso no importa, antes que nada y primero que todo son "lindas". Parece que siempre están de buen humor, sonríen tímidamente. Son incapaces de tomar partido en un debate o discusión, ellas no pretenden atacar a ningún lado por dos razones: la primera es que son "lindas" y las chicas "lindas" quieren caerle bien a todos. La segunda es que no tienen idea de lo que están hablando los demás.

Son feministas de aparador (literalmente). Mujeres liberadas que gozan de no usar brassiere, ser audaz para elegir atuendo, salir con quien desean, hacer de su culo un papalote. Pero hasta ahí.

"Soy mujer, soy liberada, soy feminista, pero tú paga mi cena"

Lo que más les interesa del género masculino es algo inherente a él, es su cartera. Principal punto a analizar a la hora de salir/coger/casarse con alguien: que tenga auto, sueldo estable, un futuro prometedor. Por culpa de ellas todas las demás tenemos que escuchar frases como: "me cambió por un pendejo con más varo, todas son iguales, interesadas!".

Las ladinas arribistas no tienen amigas y cuando las tienen, la mayoría son mujeres sin mayores atractivos, que en el fondo las envidian y a la postre las odian, pues desean con todas sus fuerzas ser "lindas" como su querida amiga. Al estar opacadas por su belleza y buena-ondez, terminan siendo sus rémoras. Es un beneficio mutuo, pues la ladina arribista sobresale más al rodearse de no-bellezas.

Lo que sí tienen y en grandes cantidades son amigos, a los que nunca les dejan en claro que jamás podrían ser su pareja, sin embargo juegan con ellos como gatos con ratones: "llévame", "tráeme", "págame", "regálame", "escúchame". Todo eso cobijado por la tibia esperanza de que algún día, sí, tal vez algún día, les den el tan anhelado "sí". Ni falta hace aclarar que ellas están consientes de las verídicas intenciones de sus "amigos" y simplemente les sacan ventaja. ¿De verdad los hombres creen que no nos damos cuenta cuando quieren con nosotras?, ¿Qué clase de amigo te invitaría a salir tan seguido y estaría dispuesto a ser el benefactor económico en todas ocasiones sin recibir "algo" a cambio?...

Las demás mujeres simplemente no congeniamos con su "estilo", y es un hecho incomprendido por los hombres: "No entiendo porque ###### no te cae bien, si es taaan linda y buena onda"..,Y es que, además de ladinas arribistas, son hipócritas. Ellas saben a la perfección que nos podemos convivir en el mismo espacio y que no nos tragamos el cuento de la lindura y las inocentes intenciones. Tan es así, que enfrente de ellos hablan maravillas de nosotras, y nos saludan como quien saluda a su mejor amiga no vista en mucho tiempo, y lo hacen porque saben que su presencia nos purga y el mojigato saludo nos provoca náuseas severas.

Ellas actúan "descocadamente" tras bambalinas, pero en el escenario de la vida cotidiana ante los demás son casi santas, para las cuales, la conducta desenfadada y franca de las verdaderas mujeres liberadas es vulgar y sólo digna de una puta. Cuando en realidad las únicas con "precio puesto desde ayer", son ellas.

martes, 13 de mayo de 2008

Esencias de la infancia

He leído que uno de los sentidos más relacionados con la memoria es el olfato. Los olores están ampliamente relacionados con la forma en la que almacenamos nuestros recuerdos.

Mi niñez huele a jabón palmolive, suavitel, telas nuevas, algodón de azúcar, desinfectante de hospital, al perfume de mamá, el spray que usaban mis hermanas para sus copetes (¡No logro acordarme del nombre!, pero la botella era transparente y el liquido color azul aqua), al cabello de rosita fresita, a lodo, a sopa de fideos fría (tardaba horas en el comedor), a betabel, a plástico de juguetes nuevos, a calcomanías rasca-huele, a pintura vinci, a unicel quemado, a sacapuntas, a gardenias (mi flor favorita), al vao de mi aliento en los vidrios de las ventanas cuando llovía, a humo de vocho, al olor de las manos de mi papá al llegar del trabajo.

Tal vez el sentido que le sigue en cuanto a la fuerza con que se quedan grabados sus percepciones en la memoria es el sonido.

Mis primeros años de vida suenan principalmente (de hacer una estricta lista no termino) a "Y la fiesta comenzó" de Timbiriche, "Billy Jean", "Thriller" y "Beat it" de Michael Jackson, "I wanna hold your hand", "Strawberry fields forever", "A Hard day's night" (ni falta hace escribir de quien son), Glory of love de Peter Cetera, "El chorrito" de Cri-cri, Bohemian Rhapsody, El Rondó Veneciano, Enjoy the silence, y a otros varios comerciales de jingles pegajosos.

Pero las notas que más me recuerdan mi tierna infancia son las de Madonna. Tal vez se deba a que la empecé a escuchar desde bebé. Mi hermana tenía la afición de grabar videos en beta, y tenía casi todos los de ella. La llevé al hastío pidiéndole miles de veces que me repitiera los videos de Like a Virgin y Material Girl una y otra y otra y otra vez. Ella ya hablaba inglés en ese entonces, sin embargo nunca me quiso traducir lo que decía la cancioncita de las "lanchitas" y el león (que era como yo la describía).



Material Girl era más sencilla de entender para mí, se trataba de una actriz muy linda que estaba grabando una película, y a la que le regalaban joyas, pero que al final se enamoraba de un hombre que le daba una sencilla flor blanca. Ya entrada en la adolescencia me dí cuenta que estuve en lo cierto, Material Girl es una sátira. En esos días tenía tres o cuatro años, me ponía unas calcetas rosas en los brazos y la bisutería de fantasía de mi hermana. Qué loquilla era.



A pesar de que me encantan estas dos (más por los recuerdos que me generan que por su calidad musical o vocal) mi canción favorita de Madonna es "Frozen".

Era la que me faltaba para acompletar mi lista de conciertos anhelados desde los 4 años (en vista de que el líder de Queen y el de los Beatles murieron). La fanática que hay en mí está feliz.

domingo, 11 de mayo de 2008

Me revienta el hígado tener que lidiar con gente pendeja I

No lo soporto. Quisiera tener el poder de meterme a su cabeza y dilucidar qué demonios es lo que provoca que la sinapsis en sus neuronas sea tan defectuosa y raquítica. Hallar el porqué la naturaleza ha fallado con su famosa *selección natural* y ha permitido que tantos humanos incompetentes tengan la gloria de respirar y caminar por el planeta.

Me colmaron el plato. Me estaban buscando.

Las ramas que estaban comenzado a crecer alegremente en el aparente tronco muerto que quedó como recuerdo de que un día hubo un árbol vivo y rozagante ahí, fueron arrancadas con odio y saña por un par de arpías sin alma. Las mediocres vecinas de enfrente, madre e hija. Un par de *rubias* oxigenadas (sé que no tengo mucha autoridad moral en el asunto, pero por lo menos yo puedo argumentar que nací con ese color de cabello al menos), de cejas tatuadas que se ven moradas (sí, moradas), con uñas de acrílico a la Niurka, y más descerebradas que una amiba.
Salí a abrir la puerta y me encontré con los infelices ramajes tirados en el piso. Y las muy estúpidas enfrente mío quitándole más ramas al árbol *de su lado* y llevando a tirar la basura al camión (primera vez que lo presencio). Obvio enfurecí, entré a mi casa y le grité a mi hermana para que saliera como apoyo (y a calmarme, por que sin testigos yo me sentía capaz de partirles la asquerosa cara que tienen). Al cuestionarle quien había arrancado las ramas, la arcaica mujer contestó que habían sido ellos, pero, con actitud ladina y aparentando una dulzura completamente fuera de lugar, escupió la frase: "es que tenía unos bichitos verdes, y pues, mejor los quitamos y es que la niñas juegan y...", "a ver señora, ¿qué bichitos? por favor...si algo le molesta de este lado de la acera, le voy a suplicar que me lo informe antes de tomar medidas que no le corresponden" contestó mi mesurada hermana (la recién casada, quien anda de un humor bastante agradable, en otras circunstancia no hubiera sido tan civilizada, lástima). Llegó el fenómeno de cejas moradas que tiene por hija junto al que supongo es su falto-de-cáracter yerno, venían de regreso del camión. Al notar nuestra encabronada actitud, se metieron como perros (con la cola entre las patas) a su casa. Yo me quedé afuera formulando (compartiendo con mi hermana) en voz altisonante comentarios como:

*¿Puede alguien ser tan pendejo?, ¿qué acaso no tienen jardín para que ahí jueguen sus huestes?, ¡Maldita la hora en que Doña (nombre de la anterior vecina que era una verdadera dulzura) les vendió la casa a personas sin cerebro!, !Ahora sí, ahora sí voy a ir a la delegación!*

Mi hermana todavía fue a tocarles la puerta para que tuvieran la delicadeza de tirar las ramas que con perversidad mataron (porque además, las habían dejado ahí votadas) ¿qué esperaban?, ¿qué saliéramos a la calle, las miráramos y dedujéramos que habían caído por arte de magia?, ¿qué además de la burla y el coraje tuviéramos que imaginarnos quiénes habían sido?.

Malditas. Las detesto con todo mi ser, y me purga vivir en la misma calle que ellas, respirar el mismo aire, el mismo aire de los árboles que ellas tanto odian. Lo hicieron por chingar y nada más. No, este no es un pleito de vecinos, no lo hacen por una venganza o un malentendido anterior conmigo o mi familia, nunca lo ha habido. Esta gente mezquina lleva viviendo aquí cuatro años y no le hablan a nadie. No saludan a ningún vecino, nadie sabe ni su nombre (¿la educación? bien, gracias). Y como lo he descrito antes, el árbol no les afectaba en lo absoluto, pero personitas de su calaña son los típicos que andan en camioneta con un sólo pasajero, que tienen focos de miles de watts para la calle (y la calle está alumbrada), que quitaron la enredadera que cubría una pared porque "genera mucha basura y tiene bichitos", que cuando lavan sus autos nos enteramos todos, porque el agua escurre y crea charcos. de ésos que por nacer como seres humanos (presumiblemente inteligentes) se creen la máxima de las formas de vida, y por lo tanto, sus necesidades (caprichos) son primarias y urgentísimas. Sí, esa clase que ha llevado a crisis ecológicas, abusos de poder, guerras, sí, esa mismita.

La gente siempre piensa que exagero, tal vez lo estés pensando...pero estoy segura que el peor de los criminales ecológicos (o de cualquier tipo) creció viendo algo así y pensando que era lo correcto. Eso fue lo que vi en los ojos de la descendencia de este trío de la pendejez, una mirada de desaprobación en nuestras palabras, porque para estas niñas de 7 u 8 años, lo que hizo su patética abuela estuvo bien.

Ahora sí, van la medidas en serio. Me encontraron.

ACTUALIZACIÓN
Estuve buscando por intenet las ligas que recabé hace unos meses, cuando la masacre.

"La norma señala que toda persona que derribe un árbol en vía pública o en bienes de dominio público deberá restituirlo. Ofrece además claridad acerca del resarcimiento en caso de derribos, en función de la altura del árbol. Establece la cantidad de árboles a reponerse y, en caso de no ser posible la reposición física, la sanción puede ser económica en términos de salarios mínimos que irá al fondo ambiental del DF para áreas verdes."

Ya hablé a la Secretaría de Ecología, me contestó alguien muy amable que puso atención a mi relato y se indignó (buen comienzo). Van a investigar si la delegación Coyoacán tiene los permisos en regla, los cuales deben incluir la firma de los vecinos (que en este caso no se llevó a cabo), documentos elaborados por expertos en los que avalan al peligrosidad del árbol, entre otras cosas. De no encontrarlos van a ir al domicilio para nalizar la situación y aplicar la sanción. Yo iré a la Delegación de cualquier forma, para investigar por mi lado. Porque, como le expliqué a la persona que me atendió, a mí me interesa que retoñe mi árbol y esta gente no lo permite. Otra alternativa es que retiren las raíces (snif) y las tipejas descerebradas de enfrente planten otra jacaranda ahí, y tengan prohibidísimo acercársele.

viernes, 9 de mayo de 2008

Madre mía, madre adorada, vamos al cine y tú pagas la entrada

Hoy estuve horas en Perrisur, que diga perisur, buscándole regalo a la creadora de mis días. Aunque la lógica nos diga que no importa el día y que hoy todo está más caro, a mi madre sí le gusta que la festejemos el diez de mayo, así que no hay de otra, lo hacemos gustosas. Mi mamá...

Esa sabia y paciente mujer.

Nada le gusta, todo lo cambia, regalarle algo es el suplicio más grande para sus tres churumbeles, tanto así, que dos de ellas prefieren darle efectivo desde hace muchos años (en navidad y su cumpleaños también aplica). Yo no, yo soy más optimista, tengo buen gusto y ya le he atinado algunas veces a su extraño estilo.

Creo que no siento los pies, sí, hoy llevaba zapatos de tacón, quien me manda ser tan terca. ¿Lo soy de nacimiento?, no, lo soy de tiempo atrás. Mi madre tenía puesto el dispositivo y de todas formas logré agarrarme a sus entrañas, así que desde entonces me da por hacer mi santa voluntad. Dice que cuando era un feto no daba mucha lata, que "como a la gente decente" a ella no se le notaba la panza (eso de la gente decente lo dicen en su pueblo...). Me hizo con sus propias manos un moisés, simpre ha sido muy buena para la artesanía, la costurería y la cocina.

Era tan hábil que muchos tiempo hizo muñecos de peluche para venderlos y poder juntar más dinero, sin embargo tuvo que dejarlos de lado, por que nació una bebé bien delicadita y con bronquitis eterna. Entonces le empézó a hacer al macramé tan de moda en aquella época, ella misma reconoce que no eran cosas de su agrado, pero servían de algo y los hilos no me hacían estornudar. Recorrió muchos hospitales con su bebé enferma, pensaba que no iba a verla crecer sanamente (en cuestión física no la defraudé al menos), eso la hacía sufrir mucho. Cuando recuerda esos años, a veces lo hace con alguna lagrimita desobediente que quiere salir y demostrar que no es una mujer de acero.

Me hizo los vestidos más bonitos que una niña podía desear. Huvo un top de tela metálica en plata que me regaló a los seis con el que me sentía Madonna al usarlo. A mis hermanas mayores les hizo mucha ropa también, era más barato confeccionarlos que comprárnoslos (pero la verdad es que a ella le quedaban más bonitos).

A la fecha yo no sé qué es encontrar un refri vacío, un frutero solitario, una estufa sucia. Y es que a pesar del tiempo ella no pierde la costumbre, y cocina diario, a veces demasiado. Es la típica madre mexicana que siempre está al tanto de tu ritmo alimenticio, esas son las formas en la que me demuestra su cariño, pues para nada le gustan los mimos ni los "mi'jitas" o "mi viditas". Ella dice que el amor no se mide con los abrazos ni con las palabras. Y yo le creo.

Es una mujer muy inteligente, muy sensata, muy justa. No pudo estudiar la secundaria pues es la mayor de diez hermanos y en el miserable, machista y olvidado pueblo en el que nació, era más necesario ayudarle a mi abuela en las labores domésticas, en sus partos y a cargar chamacos moquientos, que estudiar. Estoy segura que habría sido una gran administradora, poca gente ahorra y es tan eficaz en el manejo del dinero como ella (¿porqué heredé lo enojona y no eso?), y siempre bajo la filosofía de rascarse con sus propias uñas.

Es una gran persona y estoy agradecida de ser su hija...me educó de la mejor manera.

Aunque de niña yo no pudiera entenderlo del todo.

No era mi intención escribir acerca de ella, es trilladísimo este día. Fue saliendo solito.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Adultescentes ¿somos o nos hacemos?

Qué si son inmaduros, que si son superficiales, que si son enajenados consumidores, que si son inestables, que si son compromisofóbicos, que si son desmadrefílicos, que si su niño interno es demasiado externo, que si son los neoyuppies, neo-neo-hippies o eternos adolescentes.

¿O debería decir *Somos*?

Adultescentes en ciernes...

He leído algunas definiciones de lo que es un "adultescente" y ninguna me parece aclararlo satisfactoriamente. Este artículo en específico me pareció exageradísimo, pues básicamente enuncia que todo aquel que rebasa los 25 años y va a un antro es un adultescente (nótese mi ardidez, y no nada más la que tengo ahorita en la espalda). Cómo si al transgredir la línea imaginaria de la *madurez* tuvieras el forzoso deber de ser un sacrosanto padre, devoto esposo, tener amenas tertulias con un par de amigos dos veces al mes para jugar cartas tres horas. Días completos en la oficina procurando que todos tus ahorros sean para el bienestar y porvenir de tus churumbeles.

Hablando de churumbeles, los padres de nuestra generación tienen gran responsabilidad en el asunto. Ellos cumplieron caprichos, son demasiado solapadores, ellos tampoco quieren envejecer y precisan tener a sus vástagos en casa pues así no se sentirán con el nido vacío.

El porcentaje de jóvenes en México que "no hacen nada (ni estudian, ni trabajan)" va en crecimiento acelerado, muchos de ellos carecen de las "oportunidades" para estudiar, y ni hablar de la paupérrima oferta laboral del país, pero los casos que de verdad me sorprenden son los de aquellos que teniendo todo para estudiar (capacidad, dinero, etc.), prefieren estar en el desmadre y dejan trunca una carrera...¿y qué decir de lo que están demasiado cómodos con lo que papi les da?... Creo que es más un adultescente, quien, casi con treinta años encima, sigue dependiendo económicamente de los padres y emocionalmente del relajo (si no anda de juerga no es feliz). Una cosa es que los papás sean nuestro apoyo en las épocas de vacas flacas, pero seguir exprimiéndolos después de los veinte ya es encaje.

Por el otro lado está el asunto de los video juegos, los cómics, películas de culto, gadgets, cosas de geeks. Yo soy bien geek, pa' que negar la cruz de mi parroquia. Y sí por ir 2 veces a un maratón (de 12 hrs.) del Señor de los anillos soy adultescente, pues lo soy. No entiendo por qué resulta taaaan negativo gastar un buen porcentaje de mi sueldo en mí misma o en los seres que quiero. Me parece que mientras no rebase esa delgada línea entre el consumo necesario y el consumo presuntuoso, no me convertiré en ese ente enajenado por la mercadotecnia que no puede vivir sin cambiar de celular cada seis meses.

Es que para mí un adultescente no es aquel que tiene tarjeta de crédito, no se ha casado y rebasa los veinticinco. O más bien no debería tener una connotación negativa, como de "inmaduro". Hay millones de casados con hijos, que siguen pegados a al manto paterno/protector, y a mi juicio eso es mucho más patético que ser un adultescente (o kidult pa' los angloparlantes). Debería de redefinirse, va más allá del estatus marital, o la paternidad. Puedes tener cuarenta y jugar al xbox (o plataforma de tu preferencia) y llevar tu vida de forma responsable y "madura" (que no aburrida y gris).

El domingo fuí a ver Iron/ic/man, otro graaaan adultescente del mundo de los cómics. Para empezar se trata a un hombre ya entradito en los treinta (o tal vez rebasando los cuarenta) que vive como junior/playboy, por lo tanto su vida es frívola y egoísta (pero envidiada por muchos). Coincido con David cuando dice que las actuaciones de Robert Downey Jr. y Cía. son lo mejor de la película, los efectos especiales quedan casi en segundo plano. La vida de Tony Stark da un giro sustancial y deja de lado esa despreocupada conducta. Me gustó la crítica (leve) hacía el negocio armamentista de gringolandia, y la aceptación (leve) de la culpa y responsabilidad por dar esas mismas armas a sus "enemigos". Lo que no fue de mi total agrado (empezando porque es una película palomera, como todas las superproducciones de verano, así que uno no puede ser tan exigente) es que no hacen mayor hincapié en la transformación del personaje, entonces termina pareciendo muy obvia y simple, cual moraleja insípida. La película está entretenida y sales satisfecho de la sala, pero no pude evitar pensar...¿qué tan malo es ser un adultescente?, ¿hace falta establecer más matices en su definición?, ¿en que tipo de circunstancias y parámetros es un razgo negativo en la personalidad?...

ACTUALIZACIÓN

Divagué un montón y me puse un saco que no debí ponerme tan apresuradamente. Tal vez si estaría chido que nos declaráramos abiertamente adultescetentes, estamos haciéndole un favor al mundo al reprimir el más básico de los instintos (el de la perpetuación de la especie, aclaro). Las gracias deberían de darnos por no seguir trayendo más humanos a este mundo sobrepoblado...igual y al rato acabámos como los emos, y hasta en mártires nos convertimos...

lunes, 5 de mayo de 2008

¿Es demasiado?

Sé que lo pedí, y al parecer el cielo me lo envió...pero fue demasiado... y en Mayo. Ahora tengo la espalda quemadísima, se me olvidó ponerme filtro solar (es como en un capítulo de los Simpsons donde Otto suplica mientras se acuesta en el camastro de una azotea "ahora sí sol, dame lo que merezcooo", en el momento que un reportero en un helicótero se marea y vomita justo arriba del edificio donde está el singular chofer de autobús. El vomito va en caída libre y Otto grita "pero no tanto". Esa es la mejor escenificación de lo que me pasó). Estuve tres horas pintádonle la cara a los niños en un festival con motivo de su día. Les es tan automático sonreír y son tan fáciles de complacer...

Por otro lado, cuando un amigo pretexta una reunión sólo porque no verá a su pareja ese fin de semana. Yo me enteré (o mejor dicho, lo capté) al finalizar dicha tertulia. Qué oportuna mi amiga. El día que su esposo tiene sospechosos compromisos y se ausenta del nicho matrimonial decide invitarnos a degustar de su pericia culinaria, qué, a pesar de avisarnos con dos semanas de anticipación ( y exigiendo confirmación) parecía no estar tan preparada a nuestra llegada (no había nada listo, y eran "bocadillos" de sencilla facturación). Y para variar, no hablamos en lo absoluto de su matrimonio, o de nuestros asuntos cotidianos, el tema central era la crianza de hijos (dado por la hermana mayor de mi amiga que tiene tres vástagos), y experiencias del lejanísimo pasado. Me molestó mucho sacar la conclusión cuando otra amiga que asistió me dijo "es que todo era porque sabía que su esposo no iba a estar, y tal vez no quería estar sola"...Si de verdad nos extraña y quería vernos, ¿por qué no invitarnos cualquier día?, o es más, por que no decir abiertamente "las invito a mi casa porque mi maridín no va a estar y así podemos hablar libremente", pero el simple hecho de que ocultara la razón primordial de la reunión es lo que la hace más sospechosa.

He hablado un poco al respecto en este espacio, me cuesta trabajo entender esa absurda necesidad del ser humano de aparejarse a lo tarugo. Y a lo tarugo me refiero a aparejarse por que se siente solo, porque ya se está en la edad, por que ha sido incapaz de poder socializar sin ir de la mano de alguien más, o por que es la única forma de "alcanzar la felicidad" (¿pues en qué clase de repisa tan exclusiva descansará la mentada felicidad?). A mi me causan mucho conflicto las parejas y sus peleas, no entiendo por que parece encantarles gritarse, emberrincharse, encelarse, lastimarse. En realidad son pocas las personas que puedo decir están unidas por un verídico amor. La mayoría lo está más por una función carnal y social. Me quejo mucho de ello, debido a que parece imposible declararse alegre y completo con ausencia de pareja. Y todo el mundo te dice "ya llegará", "ya lo encontrarás", etc. Como si fueras pasando por la vida en pos exclusivamente de ello. ¿Qué acaso no es mejor ser una persona soltera, mentalmente estable y equilibrada (digo, en términos generales, porque de equilibrada tengo poco), que una persona con pareja, que ni siquiera puede decir que le une a su "amor"?.

Soy una persona horrible cuando tengo novio, soy inestable, irritable, nerviosa, paranóica y más. Y si hay etapas de mi vida que puedo declarar como llenas de momentos felices (lo que a mi juicio es la mentada felicidad), son aquellas en las que no tenía pareja. Ahí radica el hecho de que sea una buena amiga, tengo mucho tiempo libre. Yo siempre los apoyo, los escucho, les doy ánimos, salgo con ellos cuando están solos, los invitó a fiestas. Y me enojo cuando ponen en primer lugar al cariño en turno, por encima de su carrera profesional, cordura, sueños de pubertad, familia y amigos. Total, si en un par de años esa persona no figurará más en su vida, no sé por qué momentáneamente les parece más importante que la gente que ha estado siempre a su lado. Por que además, siempre son relaciones desechables. La amistad, la familia y los sueños díficilmente lo son.

Ya me harté, prometo que es la última vez que me quejo de algo así. Ha sido demasiado.